Cap 1: Llegada.

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Tres meses, dos semanas y cinco días es la cantidad de tiempo que ha pasado de este infierno a quien muchos le llaman vida. Desde que mi mamá y mi hermano fallecieron, en Costa Rica, mi país de origen, toda mi felicidad, amor, paz y demás se fueron con sus partidas. Ahora estoy aquí, en un avión con destino a Buenos Aires-Argentina, para vivir con mi padre. Mi abuela, con la que vivía hasta hace unos días, falleció luego de haber luchado por años contra el cáncer...

¿Ven? Todo lo que amo, mis alrededores, mientras el tiempo sigue avanzando, más dolores aparecen.

Mi vida es una desgracia, todo lo que alguna vez amé, me lo van quitando de mis manos.
Creo que ese es mi destino, amar pero no ser amada ó, si me llegan a amar, esa persona acabar bajo tierra.

Vivir pero no tener las ganas suficientes para disfrutarla en su totalidad, eso es lo que me tocó, una vida de mierda...

Ahora mi vida, mis rutinas, todo cambiará completamente, nuevo país, nuevos "amigos", nueva escuela, conocer por primera vez lo que es convivir a diario con mi padre... es algo que nunca imaginé que llegaría a pasar, ¿por qué? porque él no solo abandonó a mi madre en pleno embarazo de Luke, mi hermano, cuando yo tenía apenas cinco años, sino que también le hizo creer que nunca encontraría a alguien que la amara, aparte de que también le maltrataba física y verbalmente, por eso ella no se dió la oportunidad de conocer a alguien más, tenía miedo de pasar por lo mismo.

Ahora...

¿Adivinen en quién recayó la suerte de vivir con él?

¿Adivinen a quién le toca la tortura ahora?

¿Adivinen quién tendrá que soportar sus berrinches, sus golpes, su nueva esposa, sus... todo?

¡¡EN MÍ!!

Mamá, Luke, abuela... ¿Por qué se fueron de mi vida? ¿Acaso después de que ustedes fallecieron no tendré la oportunidad de disfrutar de la vida y demostrarles que puedo salir adelante? ¿Mi destino será solo violencia y bullying? Porque sí, vivir del bullying es algo que siempre me sucedió en mi colegio, hasta podría decir que es algo completamente normal.
Los quiero de vuelta conmigo, los extraño, solo ellos me conocían realmente, ahora no me queda nadie, solo mi padre que creo apenas sabe que existo.

Llegada al aeropuerto de Argentina.

8:00 p.m.

—Oye oye oye oye, espera.

Esas fueron las palabras de un joven más o menos de mi estatura, se podría decir que tiene la misma edad que yo, cabello rizado color castaño y ojos claros.

—Bienvenida a Argentina, por cierto, me llamo Lucas, Lucas Jones, y ¿vos sos...?

Me parecía sumamente extraño que alguien me llegara a hablar así de la nada, hay dos opciones, una, busca algo, dos, así son aquí.

—Gracias, yo soy Angheli Muriel, ¿necesitas algo?

Quizá me escuché muy grosera pero ya era tarde y necesito llegar a la casa de mi padre antes de que se ponga oscuro.

—Sé que te parece raro que un chico te llame como loco en medio de un aeropuerto, no te alarmes, no te voy a asaltar ni nada. Lo que sucede es que necesito dinero para una actividad que haré con un amigo y ando jugando de taxista para ver si consigo algo, me falta muy poco, unos... ¿5 dólares? En fin, ¿qué te parece si te llevo a donde sea que tienes que ir por 5 dólares?

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