Capitulo 59-Pesado.

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Rubén me mira enfadado y se va dejándonos otra vez solos.

-¡Esa es mi bambina favorita!¡Le has dado en donde a un hombre más le duele!¡Addio orgullo!

-Y es la verdad, yo no miento nunca.

Seguimos hablando y riendo mientras terminamos de desayunar. A mí el tío este no viene así a intimidarme más, y si lo hace pues más zascas que se lleva, puede que conociera a la antigua Carla que se callaba, pero ahora mismo he aprendido a no callarme con nada, y menos con imbéciles como él.
Terminamos de desayunar y volvemos a la oficina, Silvia me entrega unos informes del departamento de mecánica, son los que menos me gustan junto a los de electrónica e informática, normalmente me hago la loca y se los doy a Rizzo, pero ya no cuela, ya se lo he hecho demasiadas veces y me pilló la última vez.Asi que nada, a trabajar.

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-Chau Rizzo, nos vemos mañana.

-Addio Carla.

Recojo mis cosas y salgo de la oficina, un día ajetreado.Bajo en el ascensor y cuando estoy en la calle me doy cuenta que Rizzo fue el que me trajo en coche, estupendo, me da a mí que me toca irme andando a casa, Marco está en el entrenamiento.
No me queda otra.
Suspiro y empiezo a andar hacia mi casa, es media hora andando, fenomenal.

Estoy a medio camino cuando me paro en un paso de peatones y me pita un coche.Giro mi cabeza y veo a un hombre en el coche poniéndome caras "excitantes", aunque serán solo para él porque telita con el tío.

-¿Eres la novia de Asensio verdad guapetona?

-Si, hasta luego.

-Pues no veas con el Asensio, del carro no tirará, pero a la novia seguro que se la tira.
Hago oídos sordos y cruzo el paso de peatones y sigo andando por la acera, que asco de tío por favor.A la vez que camino me persigue en su coche al ritmo de mis pasos.Para colmo no puedo cambiar de calle porque es una recta, no quiero que venga hasta la casa, así que voy a modificar el trayecto yendo hacia otro sitio.Intento acelerar el paso, pero es que me sigue en coche, es imposible que me pierda de vista.
-Muñeca,¿Quieres pasártelo bien?Entra y disfruta.

-Que desesperada está la gente por dios...

-Es que tienes un polvazo encima que no veas.

-¿Me puedes dejar tranquila por favor?

-Buaf, yo te daba por delante por detrás y por todas partes.
Que tío más pesado por dios, menos mal que ya estoy más cerca.
-La faldita esa que llevas te la arranco en un momento.

-La boca te la voy a arrancar como no te calles, déjame en paz anda.

-¡Con la boca te voy a comer lo que más te gusta, bombón!

-¡Pues como no me comas la polla no sé qué vas a hacer!
Miro delante mía y está Marco en el coche con Lucas como copiloto.
No sé si el tío se ha dado cuenta, pero estamos en la carretera que lleva al entrenamiento, cuando me iba hablando iba andando rápido.

-¡Marco Asensio!¡Lucas Vázquez!¡Una foto por favor!

-¡Una ostia es lo que te vas a llevar como no te vayas de aquí ya!
Se bajan mis niños del coche rápido y el tío sale del suyo.
-¡Hay que tenerles respeto a las mujeres gilipollas!

Marco se pone a mi lado y empieza a gritar acercándose a él, el tío se empieza a acojonar y se vuelve a montar en su coche para irse.
-¡La próxima vez que vea que acosas a mi novia te la llevas!¡Vergüenza me daría perseguir a una señorita por las calles!¡Me cago en tu puta calavera de mierda!¡Aprende un poco de modales, imbécil!¡Me he quedado con tu matrícula y con tu cara, payaso!¡Es que si yo fuera tú est...!

-¡Bueno ya está bien!-digo poniendole una mano en el pecho-Ya está.

-¿Cuánto tiempo te estuvo persiguiendo el notas este?-pregunta Lucas enfadado.

-Veinte minutos más menos, pero ya está.

-¡Cabronazo!¡Te vas a enterar como te vuelva a ver!

-¡MARCO!-grito y le abrazo pegándome a él-¡Ya!

-¡Es que como le vuelva a ver le reviento!

-Tío relájate, ya pasó-dice Lucas poniéndole una mano en el hombro-Vámonos ya anda.

Lucas va al coche y se sienta en el asiento trasero.
Miro a Marco y su cara desprende ira, no me quiero imaginar que hubiese pasado si el tío no se hubiera ido en su coche, se liaría la marimorena entonces.
Tiro mi maletín al suelo y le agarro la cara con mis manos para empezar a besarle.Creo que es la única forma que hay para que se relaje un poco.Al poco tiempo responde y me sigue el beso poniendo sus manos en mi cintura.
Si con esto se enfada tanto no quiero pensar que hubiese hecho el día que Rubén me acorraló en el pasillo y vino Rizzo a ayudarme.
Nos separamos, me pongo un poco de puntillas y le doy un beso en la frente.No es que haya mucha diferencia de altura entre nosotros dos, soy bastante alta pero no como él, le llego a la altura de sus ojos más menos.
Coje mi maletín y me lo da nervioso,¡Ainchs!Muy machito defendiendome pero luego conmigo es un cachorrito.

Nos subimos al coche y vamos a dejar a Lucas en su casa, al parecer Marco dejó a Leire allí para que jugase con mini Lucas, se llevan muy bien al igual que sus padres.
Llegamos a su casa, Marco se baja con él y al ratito viene con Leire en brazos.

-¡Hola mami!-saluda sonriendo mientras Marco le pone el cinturón en su sillita.

-Hola corazón,¿Que tal lo has pasado?

-Muy bien, he jugado con Luquitas y tía Maca al fútbol.

-Que bien-digo sonriendo.

Marco vuelve a su sitio y nos vamos a casa mientras Leire va cantando las canciones que van sonando en la radio.Marco va serio mirando a la carretera sin decir ni una palabra cuando normalmente va cantando o hablando con nosotras riéndose de todo, pero esta vez está serio...ya se ha molestado fijo y yo no he hecho nada.
Llegamos a casa y vemos a Sebastián poniendo la mesa.

-Buenas¿Cómo ha ido el día de hoy?

-¡He jugado al fútbol con Luquitas, Sebas!

-¡Que bien Leire!¿Y a ustedes que tal les ha ido?

-Bien supongo.
Marco me mira un momento y sube a la habitación a encerrarse dando un portazo.Los tres nos quedamos viendo la puerta sin entender nada.
Para que luego digan que las mujeres somos complicadas, porque no han conocido a este hombre, que con 24 años que tiene a veces parece que tiene 15.Pues nada, hoy no come.

-Sebastián quita un plato, el señor se ha levantado hoy con la pierna izquierda.

-Mami yo siempre lo hago.

-Es una forma de hablar mi vida.

Nos sentamos los tres a comer mientras escuchamos a Leire contarnos lo bien que se lo ha pasado con Luquitas y tía Maca como ella dice.Terminamos de comer y ayudamos a Sebastián a llevar las cosas a la cocina.

-¿Por que no ha comido papi con nosotros?¿Se ha enfadado porque he jugado con Luquitas al fútbol?

-No es eso cielo, estará cansando o algo.

-¿Jugamos a los legos?

-No puedo corazón, tengo que hacer una cosa del trabajo.

-Vale mami...

Leire agacha la cabeza y sube las escaleras para ir a su habitación.Me mata verla así, pero es que Rizzo me pidió el informe con los presupuestos iniciales para el proyecto.
Me encierro en mi despacho de casa, enciendo el ordenador, me hago un moño en la cabeza y me pongo manos a la obra con el informe.

Paro un momento de escribir para estirarme y miro por la ventana, está Leire sentada en el columpio sin moverse cabizbaja.Es que no puedo verla así, y para colmo su padre parece que está de retiro espiritual en la habitación.
Le mando un correo a Rizzo con lo que tengo y le escribo la situación actual que hay en esta casa. Al momento me escribe él uno diciéndome que no pasa nada, que él lo acaba y que aproveche el tiempo con mi hija.Si en el fondo es un buenazo.
Apago el ordenador y salgo del despacho, no puedo ir a jugar al jardín con Leire con las pintas de estirada que llevo, así que subo a la habitación a cambiarme y de paso a ver al monje shaolin qué tal está.

Mi mejor decisión.Marco Asensio.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora