regla número dos

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Inhala, exhala.

Eso y muchas cosas más se repetía Yoongi, sus manos sudaban y su cuerpo temblaba un poco. Jeongguk lo presentaría a sus padres como su novio oficial, ya conocía a la pareja Jeon pero eso no quitaba que antes era simplemente su mejor amigo mas no su pareja.

—. Tranquilo bebé, sabes que mi mamá te quiere mucho. Desde que le dije que me gustaba un chico me insiste en saber quién es, creo que estará feliz de ver que eres tú—. Las palabras de su novio solo lo ponían más nervioso, no quería decir o hacer algo para hacer enojar a la señora Jeon.

Entraron a la casa tomados de la mano, mientras Jeongguk gritaba un "ya llegué" antes de cerrar la puerta con suavidad y voltear a mirar a su novio.
—Te has vestido muy lindo hoy, gatito—. Halagó el castaño de ojos miel, acariciando la pálida mejilla de su novio. Yoongi solo asintió y busco más el tacto de Jeongguk, tal como un gatito.

—¿Interrumpo algo, hijo?—. La suave, pero filosa, voz de la señora Jeon interrumpió el momento de ambos. Haciendo que todos los nervios, que se habían alejado con las suaves caricias de su pareja, volvieran a Yoongi con más intensidad.

—No mamá, solo te quería presentar a mi novio.

—Oh, bien, pero ahí solo veo a Yoongi—. La madre de Jeongguk había tomado lo de su sexualidad de manera tranquila, no iba a hacer que su bebé se aleje de él porque no lo apoyaba. Ni loca.

—Por eso, Yoongi es mi novio mamá. Él es quien te dije que me gustaba mucho hace unos meses—. La sonrisa que tanto amaba el pálido apareció en los esponjoso labios del menor de la casa, haciendo que Yoongi se pierda en ella e ignore la reacción de la señora.

—oh...más tarde hablaremos hijo. Ahora, ¿Tienen hambre?

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—¿En serio dijo eso?—. Preguntó el impresionado pálido, habían pasado dos días desde que se presentó como pareja oficial de Jeongguk en su casa. Había salido mejor se lo que se esperaba, la verdad. Pero todo estaba siendo muy color de rosa ya.

—Si bebé, dice que eres una mala influencia y que siempre hueles a cigarrillos. Le dije que es porque Yongguk fuma cuando estás con él, pero no me hizo caso. Pero bueno, que se le va a hacer, no te dejare por lo que diga mi madre.

—¿Lo prometes, Jeon?

—Lo prometo, Min—. Susurro el castaño antes de lanzarse a besar sus labios.

-sin editar

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