Chan, el dios del inframundo, a quienes los mortales tenian mas miedo, era un ser lleno de odio, sed de venganza y mucha tristeza. Esta ultima parte nadie la notaba, nisiquiera sus dos subditos y era porque a el no le gustaba mostrarse debil ante nadie, nisiquiera ante las moiras.
El dia en que él conocio al pequeño Jeongin, lo vio con ojos diferentes, con ojos de amor y a pesar de que el era un ser de mas de mil años horriblemente lleno de odio, el ver Jeong tan inocente y lindo, le quizó apretar las mejillas regordetas que tenia, pero no, ¡El rey del inframundo no puede hacer eso!, seria inaudito, estupido e incluso extraño.
Odiaba esa parte de él, de su puesto. No podía hacer acciones buenas que se le cruzaban momentaneamente porque cronos se las guiaba a lo malo, como la última vez que ayudo a que los humanos obtuvieran él conocimiento fuego a través de un semidiós, Prometeo. Lo cual no termino tan bien que digamos, para Prometeo, claro esta.
Su trono se sentía helado, su culo y espalda sufrían, no se sentía nada cómodo. — Tristeza hace un mal trabajo limpiando esta mierda. — susurró para sí mismo. Se levantó y encontró unas rocas pequeñas rojas, con que eso molestaba su culo eh.
Tomo las pequeñas piedras y las lanzó a quien sabe donde. Soltando un suspiro, se estiró y decidió ir a visitar a las moiras, talvez tendrían noticias para él.
Camino hasta la puerta que contenía una calavera encima del marco y la abrió. Gritos desgarradores y llantos fuertes eran la canción que llenaba la habitación frente a Chan. Una vez escuchado que todo siguiera su curso, entró y se acercó a la mesa redonda de mármol que se situaba en medio de la sala.
— Vengan. Necesito su ayuda. — hablo al vacío mientras sostenía un ojo en sus frías y blancas manos. Sopló él ojo y estando a punto de meter de nuevo él ojo en el bolsillo de su roja túnica, humo blanco se situó delante de él, al otro lado del mármol.
Una mano blanca arrebató él ojo de las suyas propias y así tres personas con tunicas negras se mostraron frente a Chan. Yoongi, la moira que tomo él ojo se lo coloco en la cuenca vacía que tenia expuesta, ya que la otra la tenia tapada por un parche.
Las moiras tienen él poder sobre lo que sucede en tu vida, lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará. Hoseok quien es el que henebra el hilo de la vida, dejándote donde cronos te ponga, pero así permitiendo que nazcas. Namjoon quien mide con una vara que tan largo será el hilo y como la vivirás, así siendo él conocedor de tu presente y futuro. Yoongi, quien corta el hilo de la vida, dejando así que tu alma vaya al lago de los muertos y el alma de los dioses y los semidioses a al tártaro. Los tres moiras son mas poderosas que Zeus, pero no tan poderosas como Cronos.
— ¿qué necesitas? — Namjoon le hablo aún viendo en sus manos tres hilos enrredados, probablemente algún problema donde había creado a la primera pareja poliamorosa de todos los tiempos y es que Namjoon era algo torpe, solía dar tribulaciones inconscientemente a los mortales.
Chan le miró lo que hacía con una mirada desaprobatoria, como podía a que ser tan torpe ser una moira.
Soltando un suspiro miro a Hoseok, quién enebraba un par de hilos. — ¿Hay algo que me tengan que decir respecto a la bestia de mi hermano?—
Namjoon volteo a ver a los otras dos moiras y estos asintieron. Tenían que decirle, no todo, pero si la parte que necesitaban que el dios del inframundo escuchara. Con sus manos Namjoon hizo desaparecer los tres hilos, luego lo arreglaría. En segundos hizo aparecer un hilo que brillaba dorado, lo extendió a una distancia de unos 30años y observó con cuidado él hilo.
— El nuevo dios del olimpo, hijo de Zeus Changbin y Lee Félix, será una parte fundamental para tu plan contra él olimpo y los titanes. — dijo Namjoon sin despegar la vista del hilo.
Yoongi observó él hilo y abrió los ojos con asombro. Héroe. Eternamente destinado a sufrir. No podía creerlo.
— La única forma de que tu plan sea exitoso, es trayéndolo al inframundo y darle de comer de la granada, él fruto prohibido de él infierno. — Mencionó Hoseok antes de que Yoongi dijera algo, ya que él también vio lo que sucedería.
Yoongi no sabía si debía hablar, pero prefirió quedarse callado antes de consultarlo con sus hermanos.
— ¿y como lo traigo hasta acá abajo? — preguntó con él ceño fruncido, eso no seria tarea fácil aunque fuera él mismísimo Hades.
Yoongi encontró la oportunidad para escupir palabras y largarse de una vez lo todas de ahí antes de que dijera algo. — 18 años. Tus esclavos te ayudarán. — Y sin decir nada mas se sacó su ojo, así dejando ciegos a sus hermanos y a sí mismo.
— ¿18 años? ¿Qué... significa eso? — Chan término la oración cuando solo quedó él ojo de las moiras en él mármol firme. Se salieron con la suya sin aclarar todas sus dudas. — Malditas sean, moiras incompetentes.
Con molestia regreso a su hogar, fuera de esa habitación llena de sufrimiento. Tomo un par de granadas y las sostuvo en su mano derecha. — La fruta prohibida — susurró observandolas con detenimiento.
Así que él pequeño mocoso formaria parte de su plan para sacar a los titanes de tártaro y bajar a Changbin de su nube, eh. — Interesantes datos. Pronto vendrás acá y probabaras la verdadera fruta prohibida, querido JeongIn... — Mordiendo la granada y dejando que el jugo de esta saliera por la comisura de su boca y un par de gotas caminando por su cuello, camino a su trono, para tomar asiento. Solo tendría que ser paciente para que ese plan se ejecutará solo.
Aclaración. Sé que Chan vendría siendo el tío de JeongIn, pero en la mitología griega no existe tales cosas, es mas todos con todos. Por ejemplo, Zeus tuvo a Persefone con su hermana Demeter, la cual se convirtió en una de sus esposas luego.
Muchas gracias por leer, cualquier error ortográfico o gramático, avisarme.
-시랑해 💕
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Inframundo • chanin
Fanfic💀 Chan es el dios del Inframundo, un malvado ser con sed de venganza. Jeogin es solo el hijo del dios de trueno y la diosa de la cosecha, un ser lleno de vida y luz. Pero los hilos de las moiras tienen muchos planes que poner en marcha y solo será...
