8. Volvamos a vernos una vez más

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Desde ahora les advierto que al final decidí juntar los dos capítulos finales, es que el 8 me había quedado muy largo y el 9 muy corto, esto llevo a mi decisión de juntarlos, así que si, esté es el capitulo final. 

...

A la mañana siguiente, los hermanos despertaron relajados, si, esa era la esencia de su mamá, no sabían cómo ni por qué pero sabían bien que Atsushi desprendía un olor en particular, uno que solo ellos como tigres podían oler, les dejaba descansar mejor y amaban el olor, voltearon a sus espaldas, para encontrarse con sus padres, Ryunosuke y Atsushi estaban dormidos, Atsushi en medio y Ryunosuke en la orilla de la cama, eso no impidió que estuviesen durmiendo abrazados, y si, los niños sonrieron. – Atsuke, vamos con Dazai-san y Chuuya – dijo Ryunushi

― Si – sonrió Atsuke

Saliendo ambos de la cama con cuidado, el cuarto de igual manera lo había cerrado y aunque la habitación de los mayores estaba enfrente, un olor a arándanos los detuvo en el pasillo, volteo a ver a la dirección del olor y ambos se sorprendieron, Atsuke quiso llorar pero Ryunushi se quedó fuerte y de frente - Alexei ¿Qué haces aquí? – pregunto Ryunushi molesto

― Su madre es más difícil de tener en esta época, lo vigilan demasiado – menciono el chico de cabellos azules y ojos morados – síganme o acabaré de una vez con su familia

― Alexei tu no... - decía Atsuke y Ryunushi le detuvo

― Bien, iremos contigo – dijo serio Ryunushi – pero no tocarás a mi madre

― No necesito de tus amenazas – sonrió Alexei – vamos

Atsuke temblaba de miedo mientras Ryunushi siguió a Alexei, - Atsuke, apresúrate – le llamo Ryunushi, Atsuke trago saliva y le siguió.

Mientras tanto, Atsushi despertó de golpe, estaba agitado y esto despertó a Akutagawa, quien se miró preocupado al albino – hey – le llamo - ¿Qué te ocurre? – pregunto y Atsushi se sentó en la cama, miro a su lado y devolvió a ver a Akutagawa

― ¿do-dónde están? – pregunto y el azabache miro también

― Vamos con Dazai-san

― Al-algo les paso – dijo Atsushi tocando su pecho

― Deben estar bien, vamos – dijo tomando al albino quien apenas se podía mover. ¿su rostro? Sin palabras.

Akutagawa golpeo fuerte la puerta de Dazai y Chuuya en la espera, Dazai abrió pero solo vio a Atsushi que salía corriendo – ¡Jinko! – Le grito y miro a Dazai – Dazai-san hay que seguirlo – dijo comenzando a ir tras de Atsushi

― ¿Qué? ¿Ah? – miro a Chuuya – Chuuya levántate, problemas – dijo Dazai y el pelinaranja termino de ponerse la camisa mientras corría tras Akutagawa

― Apúrate bastardo

― ¡es que no sé dónde tiraste mi bóxer! – grito Dazai - ¡vuelve por mí después!

― ¡Bien!

Chuuya alcanzo rápido a Akutagawa con su habilidad y lo llevo hasta Atsushi quien usaba su olfato para seguir al par de hermanos – Atsushi ellos

― Por aquí – dijo Atsushi serio mientras corría hacia el bosque

― Instintos maternales supongo – dijo Akutagawa

Atsushi se adentró al bosque, Chuuya y Akutagawa le seguían de cerca pero era cierto que el tigre no tenía comparación, le perdieron de vista por unos momentos, llego rápidamente a una zona abandonada del parque, allí por fin los encontró, miro perfectamente, Atsuke y Ryunushi se sorprendieron, estaban en medio pero Atsushi solo vio fijo a Alexei, aquel chico de cabellos azules tan claros y cristalinos y ojos morados tan furiosos y rebeldes - ¡Mamá! – gritaron ambos chicos

Future Fruit - Shin SoukokuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora