Mono drama

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Estoy en una de las mayores disputas de mi vida. Aquella donde se que puedo participar en algo que me gusta y me podría proporcionar un recuerdo único y conocer un mejor estado, pero también reconocer, que mis recursos no son los necesarios para irme de nuevo.

Tengo pánico al cambio, pero sé que es lo mejor para crecer y salir de tu zona de confort, quiero pedir que alguien me diga que me apoyará y que no es necesario quedarme sola en esta decisión, pero yo misma sé, que está decisión la debo tomar yo sola y asumir las consecuencias sea cual sea la conclusión. E ido dos veces al silencio de la iglesia y los lindos jardines, te pido que me ayudes a decidir porque tengo tanto miedo de equivocarme. Tengo celos de aquellas personas que tienen todos los recursos económicos a su disponibilidad y pueden decir sí con facilidad. Aunque he de admitir que yo también me complico la vida a veces, veo más cosas de las que hay y me he encerrado en una burbuja donde todo lo que haga esta mal.

La escritura me ha llevado a experimentar mis emociones por medio de las letras, la emoción y el recuerdo al plasmarlo me lleva a revivir ese sentimiento de dolor y algunas lágrimas cruzan por mis mejillas mientras intento ver la pantalla.

Cuando tengo miedo no se donde refugiarme, las tareas se han vuelto mucho más de lo que mi capacidad lo soporta, o tal vez no, pero no me permito dar más allá. ¿Estoy bien así? no lo sé, debo esforzarme más y muchos me lo han plantado así, pero no puedo evitar sentir miedo ante dichas situaciones, el cuerpo se siente asfixiado y el aire me falta, tengo ganas de salir corriendo cuando se trata de enfrentarme a algo nuevo.

¿Solo yo me siento así? ¿Soy la única incapaz de afrontar estos riesgos? el silencio ha pasado frecuentemente en estos años de mi vida convirtiéndose en una costumbre de mi vida. Aquella mala o buena costumbre que me plantee en el momento de ingresar a la universidad. Disfrutando aquel viento en mi rostro y entre mis cabellos cuando pasaba sola mis 30 minutos en la terraza, admirando aquel atardecer detrás de la escuela.  Ahora puedo ir acompañada, pero de vez en cuando anhelo esos momentos de nuevo, donde pueda liberar mi estrés acumulado y poder ingresar de nuevo a clases con buena actitud.

No niego que la compañía también es genial, poder caminar con alguien y que te acompañen a cualquier lugar, poder dialogar sobre aquellas cosas que aún no comprendes por falta de experiencia.

A veces quiero que el tiempo ceda a mi pedido y me regresé a aquellos momentos donde fui feliz. Donde salía con mis amiguitos del bosque y éramos reconocidos por los demás por ser un buen grupo, donde tenía a alguien a quien recurrir cuando me sentía sola; pero se que ya no están. Por lo menos, no todos.

Circunstancias más, circunstancias menos me han llevado a alejarme de algunos y, aunque con la mayoría mantengo contacto, no podemos reunirnos como alguna vez lo hicimos.  El tiempo no perdona y siempre te hace sentir que si no aprovechaste el momento jamás lo volverás a hacer.

Sé que de esos momentos no desaproveche tanto el tiempo, conseguí una pareja la cual amo y me a amado desde hace mucho tiempo un nuevo amigo que me comprende a la perfección por que es como una versión de mi misma en masculino y una amiga que poco a poco ha salido adelante y me hace sentir que nunca es tarde para cumplir tus metas.

Aquellas personas que prometieron quedarse a mi lado y se fueron, que me causaron dolor y lágrimas por mucho tiempo les he deseado suerte, porque sé que el rencor es malo en todos sus aspectos. Que ojalá nunca vuelvan a hacer sentir aquellos sentimientos que provocaron tanto dolor en mi, por que nadie merece ese sentimiento en su vida. ¿Qué si me gustaría volver a verlos? Tal vez, a veces quiero que alguien me reúna de nuevo con ellos, pero tampoco sé cual sería mi reacción, de vez en cuando soy muy impredecible.

Tampoco sé si quieran volver a verme, tal vez fui alguien que no quisieron nunca en su vida y e sido borrada completamente de sus recuerdos. Tú que estás allá arriba dime ¿Cómo saber si dejaste marca en las demás personas? Tú que dejaste miles marcados como a mi, tu que ahora me cuidas desde allá arriba anímame para seguir adelante.

Por qué a mi vida aún le falta mucho más por experimentar. Por qué aún tengo mucho que agradecer, dame fuerza suficiente para seguir creciendo y cumplir mis metas, así como plantearme nuevas metas hasta poder decir: “Lo hicimos bien, querido Jong”.

Mi querido Jong. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora