Capitulo 30

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-Vamos, puja amor- dijo el señor de treinta años a su esposa que estaba dando a luz

-Ya casi sale- dijo el doctor

Después de varios pujidos y gritos, la bebé que estaba en el vientre de la señora Weekes había nacido, pero el doctor en lugar de optar por una sonrisa de felicidad, miro a los padres con una mirada de lastima y tristeza

-Lo... lo siento señora, pero... su bebé... nació muerta

-¿Qué?- su voz se escuchaba como un susurro- ¡NO! ¡NO ES CIERTO!

-Lo lamento, señora- dijo el doctor- Enfermera, lleve este bebé.

Ambos padres lloraban desconsoladamente al saber la noticia de que su hija, la cuarta de sus niños, había muerto. En su dolor nunca preguntaron el por qué o cómo es que si hija murió

Pero en realidad, era mentira. La enfermera que llevaba a la bebé "muerta" hacía dos personas que esperaban en una habitación

-Aquí está- dijo la enfermera dándole la bebé a esas dos personas- Solo quiero que sepan que lo que están haciendo es horrible

-Dígame, enfermera.- dijo el señor observando a su nueva hija- ¿Quien es mas horrible; las personas que le pidieron hacerlo o la persona que acepto hacerlo?

La enfermera decidió guardar silencio y retirarse de la habitación. La pareja observaba a la hermosa bebé que acababan de adquirir entre sus brazos. Este fue el inicio de todo.

...

Habían pasado aproximadamente dos años después de la muerte de su bebé, a pesar de eso, seguían disfrutando a sus tres hijos. Sus dos niñas y un niño. Los tres se encontraban jugando en los aspersores del jardín.

La familia se hallaba disfrutando un día de verano, jugando y platicando con sus hijos. Lo que hace una familia buena y amorosa un fin de semana

Mientras comían las deliciosas hamburguesas que el padre de familia preparaba en el asador, el timbre sonó.

-Yo voy- dijo la señora- Cuida a los niños

La señora se levantó y fue hacia la puerta abriéndola y encontrándose con alguien que no esperaban para nada. Frunció el ceño al no saber de quien se trataba 

-¿Puedo ayudarte?

-¿Sra. Weekes?- pregunto la chica

-Soy yo, ¿en qué puedo ayudarte?

-Vengo aquí a decirle algo que no me deja dormir en las noches, que me ha perseguido por estos dos años

-¿Quien es usted?

-Mi nombre no importa, pero soy la enfermera que estuvo en su ultima labor de parto. Donde su hija nació muerta

-No entiendo el por qué de su visita

-Señora... su hija, esa bebé, no nació muerta

La señora Weekes dio un paso hacia atrás, como si la noticia la hubiera golpeado, a lo cual no había diferencia, esa noticia si que la golpeó fuerte

-¿Q...qué...- apenas las palabras podían salir de su boca- qué está diciendo?

-Si bebé no está muerta. Está viva

-¿Dónde está? ¿Por qué lo hicieron? ¿Por qué mintieron de esa manera?

-Lo lamento, señora, pero las personas que querían a su bebe amenazaron al personal

Small Cuts [Brallon/Rian]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora