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[Capitulo Narrado]

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[Capitulo Narrado]


—Pero ¿Qué diablos?

Justo ahora no entendía nada.

Se había olvidado por completo de su pequeña libreta, si bien hace una semana que había pasado eso pero no había prestado la atención necesaria a sus notas.

Hasta esa frase.

La caligrafía sin duda era diferente a la suya.

Una pregunta, que en lugar de despejar dudas, dejo más.

—Basta —dejó de lado la libreta y salió de su cuarto, tenía hambre, quizá en el departamento tienen algo que comer.

Camino pasando enfrente de sus Unnie's, para llegar a la nevera emocionada por algo y encontrar...

Nada, absolutamente nada.

—¿Quién se cabo el pudín?

—Chaeng.

—¿La pizza?

—Nayeon.

— ¿Y el helado?

—Perdón, fui yo —la japonesa paso su mano atrás de su nuca y la rubia rodo los ojos al escuchar su estómago hambriento.

—Ah, ahora vengo, voy por algo de comer.

—Con cuidado Sana-Chan —dijo Momo despidiéndose.

La rubia sonrío acomodando sus zapatos y saliendo a la vereda en el mini-super que tenía su calle, no sin antes ponerse unos lentes y un gorro "la seguridad primero" recodo las palabras de su líder.

Aunque abandono la idea de los lentes, cambiándolo por un cubre bocas de color negro.

Salió del pequeño-gran departamento y doblo a la derecha al mini-super donde Mina, compra su agua de sandía en el verano.

El lugar era relativamente pequeño, pero tenía todo. Se dirigió a las verduras primero, puede llevar algo con el que se pueda preparar un estofado.

Observo un poco todo.

—Mejor voy por el instantáneo.

Y se venció.

Camino al pasillo de los preparados encontrando el estofado y llevando un poco de rame consigo. < Las frituras no caerían mal > pensó tomando de todos los tipos y sabores. Se supone que deben llevar una dieta... 

Pero ¡al diablo! Las promociones habían terminado y podía comer lo que quiera.

Camino entonces a la caja para pagar y encerrarse en su cuarto a comer como Momo lo hace.

Fue entonces cuando acababa de pagar y salía del mini-super con una sonrisa por su comida, un chico que pasó a gran velocidad le robo su bolsa.

La bosa que traía sus frituras favoritas y él té verde que le gusta.

El color del amor ↷Donde viven las historias. Descúbrelo ahora