La extraña nostalgia hacia viejas librerías.
Llevaba semanas sin que Marinette le hablara pero sabía que se lo merecía, además tampoco había hecho esfuerzo alguno por hablarle así que no se podía quejar porque todo era su culpa. El chico necesitaba dar un paseo y distraerse de sus pensamientos intrusivos por lo que decidió ir a su recién nombrada librería favorita, era antigua o eso parecía por el tipo de decoración, la forma de pago y la señora mayor pero aún así estaba cada detalle cuidado y mantenía un aura nostálgico que lo envolvía.
-¿Qué haces aquí? -escuchó y al momento desvió su mirada del estante para dirigirla a la azabache con total sorpresa -si que te has tomado enserio lo de no hablar conmigo -murmuró cruzándose de brazos y entonces el chico volvió en si
-Pensé que era lo que querías -dijo devolviendo su mirada al estante y la escuchó refunfuñar
-¿No has pensado en disculparte por tu comportamiento? -inquirió aún más molesta por la frialdad del chico
-Ya me disculpé -dijo tomando el libro una vez lo encontró -parece que cuando te enfadas no escuchas muy bien Dupain-cheng -comentó divertido del comportamiento infantil de la chica y ella suspiró cansada
-Para tu información escucho perfectamente -le dio un suave golpe en el pecho- y no te aguanto así que vete de aquí y no vuelvas -dijo completamente roja por el enfado pero lo que no esperó recibir fue una carcajada del chico y su sonrisa, una sonrisa que le estaba costando mantener su enfado
-Eres preciosa sonrojada -soltó de golpe como si nada y fue cuando se fijo que la chica llevaba un mandil con su nombre- intuyo que trabajas aquí ¿no? -preguntó y la chica duras penas asintió aún roja y entumecida- solo quiero comprar este libro y leerlo ¿podemos enterrar el hacha de guerra? -preguntó orgulloso de haberla hecho sonrojar así
-Si -dijo tras un suspiro- podemos enterrar el hacha de guerra -añadió arrebatándole el libro de las manos para observar el título- La Mécanique du cœu, un clásico francés -.
-¿Lo has leído? -.
-No, la verdad es que no -dijo un tanto avergonzada- Siempre lo he pospuesto -pausó- pero al parecer tu tampoco ¿verdad? -preguntó y el se encogió de hombros divertido
-Cóbrame por favor -pidió sacando la cartera y ella trató de esconder un puchero, estaba segura de que ahora habían empezado bien pero el chico volvía a echarlo a perder
-Son 20 euros por favor -dijo acercando su mano y recibió inmediatamente el dinero pero el chico comenzó a irse sin el libro -Adrien te olvidas el libro -.
-Léelo tú y ya me contarás que te ha parecido Marinette -dijo sin girarse
-Entonces tu ya lo has leído -murmuró confundida- ¿por qué has elegido un libro que ya has leído? -preguntó y fue entonces cuando él se giró hacia ella con una pequeña sonrisa
-Sabía que no lo habías leído -dijo simplemente y salió de la tienda sin esperar respuesta de la chica. Por su parte ella quedó paralizada observando el libro
-Parece que ligabas con el nuevo Mari -comentó Chloe haciéndola saltar del susto
-¿Qué yo que? -trató de disimular su sonrojo- Alucinas Chloe, solo le estaba vendiendo un libro-.
-Libro que te has quedado -señaló divertida- no entiendo porque tratas de negarlo, Adrien es guapísimo -añadió recostándose en el mostrador
-Si pero no es mi tipo -mintió, ella misma sabía que el chico era guapísimo
-Pues sinceramente si no lo quieres tu, me lo quedo yo -dijo divertida con voz soñadora- imagínate un hijo nuestro Mari, sería una verdadera belleza rubia -.
-Oh si claro -murmuró llena de ironía más para si que para Chloe- Iré a casa, tengo que hacer unos recados y deshacer alguna caja más -comentó retirando su mandil- ¿podrías avisar a la abuela? -pidió y la rubia la momento asintió
-Hasta mañana primita -se despidió mientras ella cruzaba la puerta de salida
-Sería una verdadera belleza rubia -Susurró completamente molesta empezando su camino hacia su piso llena de rabia, si que era verdad que Chloe era más alta que ella, rubia y guapísima pero también la adoraba y aceptaba que contra ella Adrien jamás se fijaría en ella, pero se permitió soñar un poco con eso mientras el ascensor subía.
El ascensor llegó a la planta 5 del edificio y cuando estaba por salir se chocó contra el pecho de alguien haciéndola tirar su libro al suelo. -Oh por dios lo siento mucho- se disculpaba recogiendo el libro- debe fijarme antes de... -pero se quedó muda al ver al rubio agachado con ella tomando también el libro- Adrien -.
-Marinette ¿Cómo te has enterado de que vivo aquí? -preguntó con una ceja arqueada y ella bufó levantándose indignada
-Para tu información yo también vivo aquí -dijo llegando a la puerta de su hogar
-Vaya acosado también en casa -dijo divertido señalándole su puerta justo al frente de la de ella- vivo ahí -.
-Yo no te acoso -dijo tratando de contener la ira pero cuando le escuchó reír irónicamente se giró y le lanzó el libro a la cara- ¡Dale el libro a mi prima, seguro que estará encantada de leerlo contigo! -dijo y entró a su casa azotando la puerta.
-¿Por que mierda me importa lo que ella crea o no de mi? -dijo frotándose la nariz tratando de aliviar el dolor- ¡Que te den Maleducada! -dijo y entró a su casa azotando la puerta también
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In the Daylight -Adrinette AU
Fanfiction-Tú levantas en mi sentimientos que casi nadie sabe explicar, sentimientos que todos sienten pero que pocos saben el nombre -dijo mirándola a los ojos -¿Y eso te molesta? -dijo manteniendo su mirada - Eso me encanta y me está volviendo loco -dijo so...
