"La siguientes dos semanas fueron más amenas, tanto las clases como en las conversaciones contigo. Me gusta que te preocupes por mí, así como yo me preocupo por ti. El fin de semana en Cali me ayudó y me puso sentimental, Pero entonces surgió una idea"
La cosa va mejorando, entre antojo y comentario detallista que le envío de vez en cuando, y un sábado el ensayo es tan bueno que decidimos ir a tomarnos unas cervezas. No podía creer que ella también salió por mera casualidad con los primos, la verdad quería que estuviéramos los dos. Será después. Pero mientras voy en el bus de regreso a casa, siendo casi medianoche y escuchando radio, porque no quería escuchar mi música, doy con la emisora que sólo pone éxitos bailables y me entran unos horribles ganas de verla, de volver a bailar con ella. Y no me quedo callado porque la cerveza empieza hacer efecto, y le digo que la quiero ver.
Al otro día, hago la siguiente propuesta, de vernos otra vez, y ella queda en confirmarme. Lunes y martes pasan volando, aunque llega el momento en el que de verdad siento que a ella se le olvidó que nos vamos a ver, y le escribo, porque la sorpresa ya está lista, y siento que quiero que la vea de una vez. justo el martes me avisan que tengo trabajo de fotografía para cubrimiento de evento el viernes, el mismo viernes que quedé de verme con ella! Maldita sea!! que voy a hacer? Dejar todo listo y salir temprano del trabajo.
Se acaba la semana y llega el viernes, y yo pensando que la sesión iba a ser corta, pero cuando llegó el jefe me dice que es completa, y que va de largo. Trato de calmarme porque de verdad necesito el trabajo pero a la vez quiero verme con ella, y lo único que puedo hacer es pedirle que salgamos rápido de esto porque tengo otro compromiso y que lo he estado posponiendo por bastante tiempo, mi jefe no pone problema y a la 1 ya estoy listo para irme. La verdad casi le canceló el plan pero afortunadamente todo dio para que pudiera conseguirle una rosa antes de llegar a la casa, y en serio volé desde la universidad; hace mucho no corría tanto en mi bicicleta.
le escribo que ya llegué y me dice que aún no ha salido, -perfecto, tengo tiempo- y me pongo a ordenar lo último que me falta, mientras ella llega. Faltando 10 minutos le escribo a mi consejera para un último tip: cómo proceder con la sorpresa?. Y ya con los detalles ultimados espero a que llegue.
Cuando salgo a saludarla le veo tanto cansancio en la cara que siento que no debía haberla hecho venir, pero ya estamos aquí. Continuemos. Y la dinámica es la misma a la anterior cita, y mientras yo cocino ella me mira y me pregunta si necesito ayuda. y mientras voy terminando cada preparación se la voy pasando para que la coloque en la mesa. El almuerzo tiene buena pinta, y le tomamos foto antes de comenzar. Claro qué le brillaron los ojos cuando vio que sacaba las cervezas de la nevera, porque a quién no le gustan la cerveza fría después de un día cansado?
Almorzamos y vamos hablando, mientras que disimuladamente revisa mi celular para mirar algo que me había escrito a mi consejera, y espero pacientemente a que yo termine de almorzar. me hago el loco y le digo que me espere un segundo mientras voy a mi habitación, tomo la rosa y preparó la sorpresa.
Alisto las fotos en el celular, y se las envío de un solo golpe.
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Ella abre elchat el ver la notificación y comienza a mirarlas, mientras yo me quedo al lado de ella con la mano detrás sosteniendo la rosa, y aunque suene loco la estaba grabando para mirar la reacción, todo se resumía en ese minuto.
Fueron unas 10 fotos, y mientras los veía me decía -¿Charlie qué estás haciendo?- yo sólo sonreía mientras esperaba que me volteara a mirar mientras tenía la rosa. Se levanta y me abraza, mi intención era darle un beso en la mejilla pero ella me busca los labios. Nos besamos. Cerramos los ojos, como cuando el beso es de verdad, y el corazón que latía a toda carrera, se relaja Por un instante.
- ¿Porque me haces esto?- pregunta confundida como si no si lo hubiera visto venir, y la verdad no lo veía venir, esa era la magia en la sorpresa. - porque me gustas- le dije sin dudarlo, y le volví a besar los labios. La miré a los ojos, sin dudarlo, le dije aquel "te quiero" que tanto esperaba por decírselo. Ella sonríe y nos sentamos un rato, ella sin dejar de mirar una y otra vez las fotos, yo sonriente, feliz, esperando a que me preguntara muchas cosas. sello sigue sin creérselo, parece que soy el primero en hacerle un regalo tan especial.
La tomó de la mano y nos vamos otra vez, a mi cama. Quiero que ya descansa un poco antes de irse, y mientras tanto hablamos. -¿Por qué yo?- entre otras cosas, me pregunta ella, -la verdad no me gustas sólo por una cosa, es que eres tú- y seguimos hablando de cómo hice para conseguir esas fotos, de por qué ella, pero yo sigo sonriendo y mirándola, aunque ella no quiera que la vea porque está cansada y no está arreglada, como si misa me importara y no la viera como la mujer más hermosa.
Me dice que quisiera cerrar los ojos y que esto nunca hubiera pasado, y a mí casi se me rompe el corazón. Obviamente era una broma pero sentí que a pesar del esfuerzo y de que si le gustó el detalle, no estuviera preparada para eso. - ah bueno! No hay problema- le dije mientras me volteaba para no mirarla, con algo de molestia. Pero ella se retrata y se pone encima de mí, se disculpa y me besa. La abrazo con fuerza, y le preguntó que si de verdad le gustó, porque de verdad lo hice con el corazón. Ese "sí" suena sincero y la vuelvo a besar. La cosa es que ella tiene muchas cosas que preguntar y dice que aún nos conocemos muy poco, que ella no me ha mostrado quién es en realidad, pero yo sé que eso no importa. Yo allá la quiero, consciente y verídicamente. Porque la cabeza y el corazón están sincronizados, esta vez sí están maquinando las cosas al mismo tiempo.
Hablamos de nosotros por un buen rato, ya eso de las 4:30 me dice que tiene que irse, y si va levantando de la cama, así que tome la iniciativa y la abrazo por la espalda. Me voltea a ver, Me sonríe y la beso. Me vuelvo a poner mis zapatos y salimos Pero antes, me pregunta si esto va a funcionar o no, y está recostada en la pared, así que la rodeo con mis brazos, junto mi frente con la de ella y le susurro -sólo sé que te voy a querer cómo se tiene que querer a una mujer- y nos besamos la última vez antes de salir.
Por el camino tratamos de conversar normalmente, pero yo sentía que teníamos que quedarnos un rato más y hablar de otras cosas, la vida es cruel cuando uno se está divirtiendo. Llegamos otra vez a la parada y aprovecho los minutos para poder abrazarla más tiempo. La hielera por seguir preguntando cosas: -¿Quién más sabe? ¿Quiénes de tus amigos? Es que no le encuentro explicación ¿Porque yo?- le respondo que muy pocas personas saben aparte de los que me ayudaron con los carteles alrededor del mundo, que mis amigos saben que yo no soy un hombre cualquiera, y que me ayudaron porque vieron que de verdad sentía algo.
-¿Es que como puedes ser tan bueno?- esa fue la pregunta que más me dejó sonando, internamente me pregunté ¿Será que a ella nunca le han querido de verdad? Y le dije que yo no podría ser un mal hombre, qué a mí no me han enseñado eso y que si yo quería a alguien lo quería de verdad. Y sí, hay muchas cosas que tengo que contarle de mi vida, y aunque ella piense que tiene un pasado muy traumático o como ella lo quiere a describir, pienso qué voy a cortar con eso de raíz, que ese pasado quedó enterrado y que ella vuelva a creer en el amor, eso sí se lo voy a demostrar con hechos, no sólo con palabras.
Llega el bus, y ella se despide, me ves a la última vez con los ojos cerrados, y se va, mientras yo camino de regreso a mi casa, externamente con un silencio absoluto, internamente mi playlist está poniendo música de éxito, como si fuera una película. Qué lindo querer a alguien a la antigua, bien. Fin de la tercera cita. 08-03