un amor imposible

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Me llamo juan, tengo 20 años, tengo el cabello algo largo y bastante desordenado, soy un poco alto y mis brazos están tatuados por completo, soy bastante despreocupado e incluso podría decir cortante, pero sin duda, creo que lo que más resalta en mí, es mi enorme amor por Jessica, mi chica.
Mi chica se llama Jessica y tiene 17 años, jamás había creído en el amor a primera vista, hasta que la vi a ella.

Era un día lluvioso de septiembre del año pasado, me refugiaba de la lluvia bajo una parada del autobús, esperando que la lluvia disminuya para poder seguir el camino a casa, cuando ella se sienta en la banca junto a mi, con su celular.

No pude evitar el admirarla por un momento, y creo que se sabia que la miraba porque volteó a verme con sus grandes ojos azules, mientras su cabello oscuro le cubría parte del rostro, me enamore de ella al instante.
Ella parecía algo nerviosa de que su transporte estuviera atrasado, pero llegó luego de 10 minutos, pero, no podía dejarla ir, por lo que me subí al camión con ella, para continuar nuestra conversación.
Todo iba de maravilla.

Eventualmente se tuvo que ir, la vi bajar de su autobús, caminar hasta su casa y entrar.
Entonces por fin decidí regresar a casa, con un montón de mariposas en el estómago.
Me mudé con Jessica 2 meses después de conocernos, ambos estábamos contentos, ella solía cantar, cuando hacia su rutina antes de trabajar, al cocinar y cuando regresaba a casa, incluso antes de dormir, cada vez que ella sonreía volvía a sentir  mariposas.

Hacíamos todo juntos, ir al cine, correr en el parque, la vida parecía perfecta, al menos hasta que su madre falleció.

Jessica comenzó a alejarse luego de eso, estaba tan deprimida, que a veces pasaba días acostada sobre su cama, sin hacer nada, ni dormir, y si dormía, balbuceaba en sueños.

El eco de sus cantos ya no resonaban por nuestra casa, en cambio, fue remplazado por su llanto, estaba asustado de dejarla sola y que pudiera hacer una locura, por lo que llamé a mi jefe para decirle que renunciaba, jamás se lo conté a Jessica, pero jamás preguntó.

Me sentía atrapado, no podía dejarla, ni comer, si me iba bien podría dormir 4 horas, si tenia que ir al baño, tenía miedo de dejarla sola, intento ser positivo, vivo con el amor de mi vida después de todo.

Cuando duerme puedo acurrucarme a su lado y la abrazo por la espalda esperando que mi tacto la conforte aunque sea un poco.

Estos últimos meses, Jessica ha estado paranoica, dice que está siendo vigilada por el fantasma de su madre, creo que esto la ha ayudado, ha comenzado a salir más de su cama e incluso de su casa, además, ha vuelto a cantar, su voz casi ha regresado a ser lo que era antes.

Ella cree que el fantasma de su madre le gusta oírla, supongo que parece ayudarle y a mi también, incluso puedo salir  a veces a tomar aire fresco y comida, pero suele olvidar cosas, como si ella había terminado con los espaguetis, o si había movido de lugar sus pantuflas, cree que es el fantasma de su madre, pero soy yo.

Pero simplemente sigo adelante, mi amor por ella es más grande, ayer le contó a uno de sus amigos que se ha sentido observada, que encontró un agujero en el techo de su habitación, mientras andaba por la casa encontró agujeros similares, lo que justificó con que tal vez era algún animal.

Gracias a Dios no ha subido al ático, pues no sé lo que haría si me encontrara aquí.
Siempre observándola desde El Techo.

[Cris & Sam]

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