Capítulo 6

113 12 32
                                        



Capítulo 6.


-Es en serio, ya no quiero nada contigo.

-Basta, basta, basta, ¿qué? -frunció el ceño. Después me agarró de los hombros para obligarme a caminar. -Escúchame una cosa, tengo un obsequio para ti, una joya que vi en una vitrina tan increíble, tan de tu estilo... Y pensé en... ¿Por qué no comprarla? -agarró una caja mediana abriéndola, mostrándome la joya que había comprado. -Ven aquí que quiero ponerla en tu cuello.

-No. -agarré el collar de una cruz que tenía en mi cuello. -Ya tengo esta cruz que mi abuela me dio cuando era más joven y tiene mucho más valor para mi. Ya no quiero nada tuyo. -él suspiró y soltó la joya, dejándola en la mesita. -Ya me voy.

-Angel, estas decepcionado, lo sé. -me detuvo apenas empecé a caminar hacia la puerta. -Pero por dios. -rió. -¿Cómo iba a saber que tenias todas esas fantasías románticas?

-¡¿Qué tiene de malo ser romántico?! -me di vuelta, mirándolo fijo, casi gritándole.

-Entiende una cosa. No me voy a casar contigo, pero no porque seas tu... sino que no me casaré con nadie nunca más, pero te puedo dar una vida muy buena. -me agarró de las mejillas, acercándose más a mi. -Una vida tan buena...

-Eso ya lo dijiste ayer. Dijiste que me comprabas. -me alejé.

-Escucha, ¿me respondes una cosa? ¿Te gustó... o no te gustó ayudar a tu abuela a salvar su departamento? -se acercó nuevamente, rozando sus labios con los míos.

-Claro.

-¿Entonces? -besó mi cuello.

-Es todo lo que tiene, no sé donde estaríamos viviendo ahora.

-Exacto... por eso mismo, ¿me dejas asumir todo? Yo pago toda la deuda, yo compro un apartamento para ti, no lo debes ocupar si no quieres, lo pongo a tu nombre y lo usamos solo para encontrarnos y pago la deuda de tu familia, ¿Mhh? -yo lo empujé bruscamente.

-Quédate lejos de mi.

-¡Basta de eso, basta! Hasta ahora estaba todo bien entre nosotros, con todo lo que te di, ¿Q-Qué quieres?

-Había sentimientos en nuestra historia. Aun los hay, ¿sabes? Pero duele, duele saber que para ti soy igual que un auto, ropa o un apartamento que compras.

-No, no, no... ¡Yo no hable de autos, yo no hable de...

-¡No lo dijiste tal cual, pero sí! Fui burro... tonto, pero ahora abrí mis ojos, no hay sentimientos para ti. -Minho intentó besarme de nuevo y yo lo aparté.

-Me necesitas mucho... -se volvió a acercar para intentar darme otro beso, pero lo volví a empujar. -Te quiero ayudar... Déjate.

-Si yo soy... una persona que puede ser comprada, entonces otro hombre me podrá comprar...

-¿Cómo? -detuvo todo movimiento.

-Pensé mucho en eso... Y si voy a ser comprado, que sea por alguien de quien no tenga sentimientos.

-¿Vas a aceptar más clientes?

-Cualquiera, menos a ti.

-¿Por qué yo no? No entiendo, ¿Por qué yo no?

-Nunca lo va a entender. Pero te lo explicaré solo una vez. -suspiré... -Te amo... Pero no puedo ir a la cama contigo sabiendo que soy alguien a quien compras.

ANGEL [MINKEY]Where stories live. Discover now