hambre.

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Yuta empezaba a ponerse impaciente y eso no era una buena señal porque su ansiedad era un jodido dolor de cabeza. Además del hecho de que el par de hermanos encerrados con él estuvieran tan extraños, hablando en susurros como si no notara que lo hacían cada vez que se alejaba de ellos sin notarlo en medio de esa oscuridad tan molesta.


Seguía intentando encontrar la razón por la cual había terminado en medio de aquel todo embrollo y su única respuesta era que los hermanos terminan negocios turbios con su discoteca y había terminado secuestrado por error. El problema radicaba en ¿cómo explicarle eso a los secuestradores?


— Oigan, tengo hambre. —empezó a golpear la superficie más rugosa de las paredes que reconoció como frías piedras, arrastrando los dedos guió sus sentidos hasta sentir otro tipo de superficie que reconoció como las puertas de aquel lugar que se asemejaba a un sótano.— ¡Oigan! —golpeó sus nudillos contra la madera, intentando llamar la atención de los perpetradores en el exterior. 


— Detente, no te oirán. —habló una voz femenina que reconoció como Irene.— ¿Puedes usar el encendedor? No puedo encontrar ni mi propia nariz. —agregó, sintiendo pasos acercarse pero sin sentir presencia alguna cerca. Intentó relajarse mientras tomaba el encendedor de su bolsillo y con un chasquido encendía el mismo.  Sus ojos tomaron un par de segundos en acostumbrarse a la luz antes de encontrar a los hermanos alejados en una esquina del lugar. Irene daba vueltas alrededor de su hermano que se encontraba acurrucado abrazando sus piernas, ella bufaba frustrada sin dejar de dar vueltas, parecía una leona encerrada.


— ¿Se encuentra bien? —preguntó más por curiosidad que preocupación, sin dejar de observar al castaño que movía una de sus piernas como si fuera un tic nervioso.


— No, está hambriento y estos idiotas están esperando llevarlo al límite. —gruñó la rubia mientras se ponía de rodillas para alcanzar el rostro de su hermano.— Deben venir ya, no sé que están esperando.


— ¿En que andan metidos? ¿Drogas o cosas ilegales? ¿Peleas de bandas? —murmuró, acercándose lentamente a ellos pero Irene se acercó con rapidez para cortar sus pasos, observándolo fijamente con el ceño fruncido antes de negar.— Solo manejamos el club pero hay cosas que supongo que aún no comprendes. —replicó antes de apagar con un suave suspiro la pequeña llama de fuego que alumbraba el lugar.


Sus sentidos se agudizaron al sentirse de nuevo en peligro ante la envolvente oscuridad pero no fue lo suficientemente rápido para notar el peso contra su espalda y el casi doloroso agarre en su cuello que lo hundió por completo en aquella oscuridad.


— La cena está servida, hermanito.



**


Hola vampirillos ¿extrañaron Index? 

Algo cortito pero estoy volviendo a organizar las ideas de este ff, gracias por la paciencia <3

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⏰ Última actualización: Mar 23, 2020 ⏰

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index ii ; jaeyong (second chapter)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora