19 de Marzo

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Pase toda la noche del lunes tratando de soltar el nudo de las sogas que me mantenían cautiva.

Cuando amaneció me sentía cansada de tanto luchar, desconocía la hora y tampoco había señal de Sophia ni de los chicos.

Solo podía saber si era de día o de noche por la luz que entraba desde las escaleras. Me dolían los pies, los brazos, la cabeza; en ese momento lo único que me quedaba era llorar.

Solo recordarlo me eriza la piel, estar cautiva de esa forma es una experiencia espantosa, y mas aun cuando lo hacen por una razón tan estúpida.

El Diario De DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora