Cuando nos vemos en el espejo buscamos a una persona perfecta, sin ningún defecto, sin ningún error, pero al vernos a nosotros mismos nos decepcionamos de lo que somos. Vemos lo imperfectos que somos y que jamás podremos cambiar, no podemos aceptar la realidad de que somos así y ya. Pero llega un momento donde te acostumbras y dejas que esas cosas ya no te importen, empiezas a cambiar, porque la única persona que puede hacerte mejor eres tú misma. Y si buscas una persona perfecta en el espejo jamás la encontrarás, porque no existen.
ESTÁS LEYENDO
Lo que nunca dije
Short StoryTodos tenemos algo que nos guardamos para nosotros mismo, un recuerdo, un pensamiento, algo que siempre lo mantendremos oculto. Pero hay otras cosas que son necesarias decir, pero muchas veces por inseguridad prefieren quedarse callados y no decir n...
