Vella, empujaba a Lila mientras ella no paraba de mirar al joven.
-¿A quién tenemos por aquí?- Una voz masculina misteriosa salía del interior del tumulto de Hadas que había en el comedor. Salió un grupo de oscuros, donde ambas se imaginaron quién de ellos había hablado. Era el príncipe del reino de la oscuridad, no podía faltar en esa fiesta.
-Tae- Dijo la princesa suspirando con desprecio - Qué tal si vas ha disfrutar la fiesta y nos dejas un rato-
-Porqué no la disfrutamos todos juntos?- Dijo mirando a Vella, la cual intimidada bajaba la vista.
-Resulta que tenemos cosas mejores que hacer- Lila agarro a la castaña por la muñeca intentando dar la vuelta, Pero Tae lo impidió agarrándola de los hombros, lo que hizo que se acortaran las distancias entre ellos.
-Humana- Se rió el oscuro al mirar a los ojos cristalinos de la pelirroja y dar un pequeño empujón a Vella para alejarla de él.
-¿Qué ha pasado, se os han acabado los recursos?- Con el comentario de Tae la expresión de Lila pasó a ser de enfado.
-No tienes otra cosa mejor que hacer?-
-Este Reino ha cambiado, ya no sois tan fuertes como antes ¿no?- Vella se dio la vuelta, y sin dejar que se la viera la cara se fue corriendo hasta al salida del comedor.
-Coge a tu estúpida corte y sal de este reino de una vez.- Dijo Lila notando su Ira a punto de explotar. Podía dejar que se metiera con su Reino, con ella, pero no con su amiga.
-Qué te pasa Princesita, problemas en el paraíso?- Dijo una voz que salió de un oscuro que se situaba detrás del príncipe. La princesa se giró para salir, una vez más Tae la agarró de la muñeca, pero la princesa se defendió y con la otra mano le dio un fuerte golpe en la parte izquierda de la cara, haciendo que la cabeza del oscuro se girara por el impulso de este. Los nobles que se situaban detrás de él, dieron un paso adelante mostrando una amenaza para la pelirroja.
-Dejarla, se arrepentirá ella sola- Dijo sonriendo mientras se acercaba a el rostro de Lila, hasta oír su respiración. De nuevo la princesa se giró, y finalmente logró salir de ese infierno.
El palacio estaba sumido en el silencio, lo único que oía Vella mientras corría eran sus pasos retumbando por el eco de esos enormes pasillos, Estaba harta, prefería ser cualquier otra criatura a ser una humana. Todo el mundo hablaba de ella como si fuera la más afortunada, sabe que tubo suerte al salir de la Tierra, ya que esta completamente ahogado de guerras, enfermedades y malhechores, ¿Pero es mejor estar aquí? sintiéndose como un bicho raro, sin poder defenderse, solo preparando vestidos. Vella era consciente de que sus ojos brillantes estaban cada vez más húmedos, pero no quería cerrarlos, no quería hacer que la lágrima se deslizara por sus mejillas hasta caer sobre el limpio suelo de este horrible y perfecto Palacio, las hadas no lloran, era algo común en los Humanos, no puede aceptar que ella era aquella criatura que trataban con pena, que carece de poderes... fuerza... Esa lágrima calló haciendo que la humana derrumbada se deslizara en la pared logrando que se sentara en el rincón que daba esquina, apoyando la cabeza en la pared.
Lila notó un agradable silencio al salir por fin de aquel comedor. Tenía que buscar a su amiga. La princesa se recorrió alrededor de 14 largos pasillos, sin conocer rastro de Vella, ella estaba agotada, se sentó en el suelo para descansar un par de minutos, pero le recorrió un pensamiento que le heló la sangre ¿su amiga habría salido del palacio? Hoy no era un buen día para dar un paseo por el pueblo, en estos momentos había mucha gente de otros reinos conociendo el lugar, los oscuros no eran de fiar, todo el reino lo sabe, han hecho cosas horribles, y ella sospecha que uno de ellos fue el asesino de su padre. Corriendo asustada salió del palacio por la puerta de atrás para que los guardias no vieran que había huido de su propia coronación, nadie se iba a dar cuenta de su presencia en la ceremonia. Al salir, el frío viento pasó debajo de la falda de aquel hermoso vestido y recorrió las piernas de la chica. Sin inmutarse salió corriendo por el pueblo para buscarla. Fue a la fuente de la plaza, donde solía ir Vella a relajarse, pero para su sorpresa ella no se encontraba ahí. Se sentó en un banco de piedra que había enfrente de aquella bella estatua y preocupada se restregó la cara con las manos, para poder pensar con claridad.
-Eh preciosa- Unos borrachos gritaron a la princesa, para llamar su atención.
Lila, sabiendo su intención, no se inmutó, para intentar que aquellos hombres se cansaran y se fueran, pero eso no fue lo que ocurrió. Estos, comenzaron a reírse, y la pelirroja notó como el grupo de borrachos empezó a caminar para alcanzarla.
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Más que un Universo-
FantasyHace menos de una semana el padre de Lila estaba completamente sano, gobernando como ningún otro rey. Hace un siglo, cuando la dinastía Dela estaba en el poder, el reino se veía sumido en la oscuridad y la guerra, hacía mucho que el reino no tenía e...
