Rojo y Rosa

749 127 51
                                    

Vida y Sexo

.


JinYoung invitó a Jae Beom a cenar a su casa. Después de ver los fuegos artificiales la lluvia cayó nuevamente sólo que esta vez las gotas eran más delgadas y no llovía a cántaros. Park pensó que era tonto pero siempre había querido un beso bajo la lluvia, como en las películas de romance que veía los sábados o domingos. Con su ex nunca lo hizo porque al chico no le gustaba mojarse y tener la ropa pegada a su cuerpo, además le huía al romance siempre que tenía la oportunidad.

Tal vez podría intentarlo con JB, si tan solo tuviera las agallas necesarias para dar ese paso.

Cuando llegaron a su casa corrió para buscar toallas y llevárselas a Jae Beom. Le dio la oportunidad de que tomara un baño primero así que el comenzó a sacar las cosas que necesitaría para la cena, optando por preparar algo rápido. Le prestó ropa al pelinegro y ahora que lo veía con ella, una sonrisa pícara iluminaba su rostro. Se alegró de darle una camiseta sin mangas, era un verdadero deleite ver los músculos de sus brazos.

Luego de que JinYoung se bañara y Jae Beom terminara de hacer la cena, JinYoung propuso que sería buena idea ver alguna película, por lo tanto fueron a su habitación. Tardaron media hora peleando por el género que verían, Park quería acción pero Jae Beom prefería comedia. Al final terminaron viendo El Rey León.

Debido a las horas de lluvia el clima continuaba con bajas temperaturas, ambos estaban bajo las sábanas cómodos y calientes. La manera en la que los dos convivían era sumamente especial, como si hubiesen hecho eso durante años. Reían y cantaban cada una de las canciones de la película e hicieron una apuesta. El que llorara en la escena de la muerte de Mufasa perdería.

Ambos perdieron.

—¿Por qué apostamos eso? Todos lloran en esa parte.

—No tengo idea.

Lo único bueno fue que JinYoung utilizó de excusa eso y enredó sus brazos en el torso del pelinegro. Casi grita de emoción cuando sintió que los brazos del chico lo rodeaban, y cuando llegó la parte de "Esta noche es para amar", oh, él prácticamente sentía que flotaba. Se quedaron así hasta el final.

Jae Beom tenía que regresar a su casa para alimentar a Nora pero el castaño no lo quería dejar ir. Con tal de que se quedara le ofreció chocolate caliente con malvaviscos y lo retuvo media hora más.

"Ya, Park. Lo verás mañana" se repetía mil veces para no ponerse triste. "No seas malo con la gata".

—Gracias, JinYoung.

—¿Por qué?

—Por la cena.— Jae Beom se balanceaba de adelante hacia atrás como si estuviera nervioso, algo muy inusual en él. —Por todo en realidad. Me la pasé bien hoy.

—Yo también. —sonrió. —Fue muy divertido salir contigo.

—Bueno... Nos vemos mañana.

Jae Beom rebobinaba una y otra vez la tarde que tuvo con JinYoung. Todo el tiempo a su lado sintió que su ritmo cardíaco estaba como loco y nuevamente trató de hallar excusas, pero en su lugar encontró la respuesta cuando estaban sentados admirando los fuegos artificiales, cuando cubrió la mano de JinYoung.

Ah, JinYoung.

Le gustaba. No podía negarlo más.
El chico llegó de la nada y le hizo ver todo tan colorido. Jamás había sentido algo parecido con otra persona, era una sensación tan nueva y grata. Estuvo a punto de decírselo mientras veían la película, pero retuvo las palabras en su boca, lo único que hizo fue rodear a JinYoung y cuando éste le miró dijo que había sido porque tenía frío cuando era lo que menos sentía. Estaba tan cálido ahí con JinYoung, juntitos en su cama.

Arcoíris [BNIOR]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora