Ya no me interesa.

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                CAPÍTULO: 9.


Tres días después Sasuke despertó brusca y repentinamente en la robusta cama en la que durmió en su niñez, ante la mirada expectante de los presentes pronunció con desdén;

-Sólo se me ocurren dos palabras para describir a las mujeres y ninguna de ellas es digna de pronunciarse.

-Joven amo.- Raven se levantó.

-Salgan todos de mi habitación.

Itachi intentó acercarse para hablarle -Sasuke...

-¡Largoooo! - gritó furioso.

Al instante todos incluido Raven salieron.

-¡Raven! - le gritó Sasuke y éste le dedicó una mirada burlona a Itachi.

-Maldito esclavo.

Raven entró donde su amo.

-Diga mi señor.

-¿Qué... me pasó?.

-¿La cortada en su mano?. Eso solo usted lo sabe, aunque suponemos que ofrendo su sangre al árbol sagrado, es un secreto a voces, lo cierto es que la hemorragia le hizo perder el conocimiento, está demasiado débil para hacer tanto coraje, encontré...

-Cállate ya Raven- ordenó Sasuke mientras él aún estaba hablándo- nadie te pidió tu opinión retirate.

-Como usted mande.

Sasuke volvió a dormirse. Pues por la vida que tuvo en su infancia era sumamente débil y susceptible ante  cualquier enfermedad, en la noche Raven lo despertó para que comiera algo, su fiebre había bajado casi por completo.

-Amo.

-Qué quieres.

-Su hermano está en preparativos de  un banquete para recibir a...- Lo dudó, minando la paciencia de Sasuke.

-¿A quién?, habla rápido.

-A el clan aliado, los Uzumaki.

-¿Y a mí qué me importa?.

-El amo Itachi planea emparejarlo con la hija del jefe de ese clan.

Sasuke quedó inmóvil, con un trozo de pan en la mano escurriendo de comida, sólo unos segundos y después continuó masticando, tragó, mientras Raven esperaba que él se enfadara aún más, pero si no se lo decía, él ,con ese carácter podría armar una segunda guerra.

-Tal vez sea bonita.- musitó sereno.

Raven pretendía seguir en silencio, y sin embargo no lo hizo , sorprendiendose a si mismo se encontró preguntando a Sasuke;

-¿Qué hay de la dama de ciudad Malta?.

Sasuke limpió su boca y se acostó.

-Ella... ya no me interesa.

Pasó una semana completa y Sasuke recuperó su salud, se negó a ser atendido por el médico de su tío Obito, ya que no quería ver a nadie que tuviese una apariencia distinta a la de los de su clase ni que lo tocaran siquiera, otro médico y Raven se encargaron de él, mientras al recuperarse Sasuke obedecía a Itachi en todo lo que él pedía, su comportamiento resultaba demasiado extraño para su hermano mayor y las cosas no podían simplemente quedarse asi.

-Sasuke. - sentado en la mesa del té en el jardín Sasuke se giró a escuchar las palabras de su hermano.- quiero saber que te sucede.

-¿De qué hablas?.

-Te conozco, no estás bien.

-¿Alguna vez lo he estado?.

-Creí que sí cuando me hablaste de aquella mujer de ciudad Malta, te veías...

-Lo he pensado mejor, yo, creo que me precipite a decir que quería formalizar algo con ella, planeo poner en orden mis ideas y cuidar mis acciones para no volver a cometer errores absurdos.

-Cuando llegaste deseabas volver a tu casa cuanto antes, incluso ese día...

-¿No te gusta verme aquí?.

-Sasuke yo no dije eso, claro que me agrada la idea de tenerte en casa pero...

-Creo que estar bien tú y yo como hermanos ahora que nuestros padres han muerto es más importante que cualquier mujer en este mundo, además tengo que cuidar mis intereses.

-Ya veo, parece que has madurado. -dedicando a su hermanito una sonrisa mientras él lo ignoró tomando té- Anoche no llovió mucho, los caminos deben estar bien, quiero ir al pueblo a comprar algunas cosas, vamos a tener invitados la próxima semana, deberías compra ropa más apropiada para la fiesta.- el muchacho no respondió.-¿Sasuke?.

-Está bien, iré contigo a donde me digas.

-¿Qué le pasa?.- pensó Itachi -¿desde cuándo Sasuke obedece tan ciegamente?.

LA DAMA (Terminada)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora