3|Leone, Las Cosas Cambian|

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Carraspeé al instante en el cuál abrí mis ojos y traté de fijar mi vista que estaba siendo un poco entorpecida por las cortinas abiertas de los ventanales que dejaban a los rayos de sol entrar

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Carraspeé al instante en el cuál abrí mis ojos y traté de fijar mi vista que estaba siendo un poco entorpecida por las cortinas abiertas de los ventanales que dejaban a los rayos de sol entrar. Cuando logré que mi vista se acostumbrase, me encontré con mi prometida frente al tocador.
Sentada en un banco dorado arreglaba su cabello lacio en una coleta con delicadeza, todo lo hacía de esa manera.

—Ah, has despertado...–logré notar su clara indiferencia. No es sorpresa, las últimas semanas y la mayoría del tiempo nuestra relación se basa en su desprecio–deja de dormir así o madre pensará mal sobre ti. Además, pensé que el día te haría feliz.

Mi conciencia pedía a gritos lanzarle una frase dolorosa, pero mordí mi lengua y suspiré.
Posé mis pies sobre el suelo de madera oscura en busca de mis pantuflas azules, al obtenerlas me puse de pie y peiné mis rizos con mis dedos.

—Buenos días. Lamento la hora, sé que es un día especial y en verdad, estoy feliz por nosotros, Rach.

—Ugh, deberías comenzar a usar pijama–la cara de Rachel y su comportamiento era hiriente. Sentía una daga atravesándose por mi corazón cada vez que abría la boca. Sin embargo, desistía de mí misma y esos pensamientos, ya que en el fondo le seguía amando cómo los primeros días que la conocí.–

Con un silencio agobiador me retiré de la recámara y me dirigí al vestidor. Al abrir las puertas de madera blanca con perillas doradas, logré divisar el espejo de cuerpo entero frente a mí. La mirada perdida en verde, los labios delgados y descoloridos, la mueca de disgusto con rostro indiferente; ¿qué era eso?
Mi delgadez denotaba también el alimento que últimamente me daba el lujo de no consumir, el cansancio era irónicamente lo que realmente me alimentaba. ¿Qué carajos hacía aquí?

—Usa algo rosa, usaré el vestido a rallas.

"Rosa, a rallas"

~***~

Y poco a poco, el vestido blanco y rosa a rallas con olanes de Rachel sobraba.
Su blanca piel yacía roja en una que otra parte, mientras mis delgados labios besaban sus mejillas suavemente y sus jadeos resonaban en mis oídos.
Al despegar mis labios de ella, me encargaba de decirle y hacerle saber cuánto la quería y lo mucho que agradecía este momento junto a ella.

—Te amo, Rachel...

Sus ojos verdes se iluminaron y por un segundo, pude ver todo el amor que almacenaba en su ser. Sonreí de lado, para luego mostrarle mis dientes. Pude sentir cómo su cuerpo me deseaba aún más... pero las cosas cambian, y puede ser de la noche a la mañana.

~***~

—¿Lo recuerdas, amor?–me acerqué a ella mediante abrochaba los botones de mi camisa blanca–Yo no podría olvidarlo jamás.

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⏰ Última actualización: Aug 22, 2019 ⏰

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