Narra Abigail
- Gracias- dije apartandome del abrazo cuando deje de llorar -
Megan: no te preocupes Abi sabes que amó abrazarme- rió con dulzura - cómo te sientes?-
- Gracias de todas formas, ya me siento mejor - suspire acomodandome en su cama- tú cómo estás, quieres algo?-
Megan: estoy bien no te preocupes, más bien porque no me dices que fue lo que te hizo llorar, o mejor dicho quién fue?- levantó la ceja con curiosidad-
- Preferiría no hablar de esto Megan enserio estoy bien- suspire cansada -
Megan: fue Emma cierto esa imbécil te hizo llorar- expresó con enojo cruzándose de brazos -
- No quiero hablar de Emma y por favor no llames así- no me gustó que la insultara-
Megan: tus ojos me dicen que fue ella, que te hizo Abi dime, dímelo por favor!- insistió-
- Me dejo eso hizo, contenta!- hable furiosa -
Megan: qué en verdad, pero no entiendo por qué?- diablos porque no entiende que no quiero hablar-
- Qué quieres que te diga Megan, no ves que duele hablar de esto - dije triste - solo se terminó de acuerdo deja de preguntar por favor-
Megan: lo siento Abi - bajo la cabeza pero luego volvió a levantarla dando una leve sonrisa- es una tonta hacerte eso cuando no podrá encontrar alguien mejor - acarició mi mejilla con suavidad- tú eres perfecta, hermosa, la mejor persona que conozco - beso mi mejilla provocando incomodidad con su acto- pero aquí estoy yo para ayudarte amor, ya verás como todo será mejor cuando estemos juntas de nuevo, todo será diferente esta vez me asegurare de hacerte feliz y hacer lo correcto-
- Cuando estemos juntas - aparte su mano confundida- deja de hablar tonterías por favor, qué es todo este discurso Megan por que pensé que lo había dejado bastante claro hace tiempo-
Megan: no son tonterías Abigail, yo te amo y sé que cometí muchas estupideces pero cambie y todo por ti, solo tienes que darnos una oportunidad- extendió su mano hasta mi y lo único que pude hacer fue levantarme y negar con la cabeza-
- Dios soy tan estúpida... Tan estúpida!- la mire furiosa - no existe ningún nosotras, ni ninguna oportunidad Megan, yo amó a Emma y te lo dije muchas veces, pero al parecer no importa cuántas veces lo diga, no serán suficientes- las lágrimas volvieron a escurrir por mi rostro- perdí a la mujer que amó, la única que devolvió mis esperanzas después de lo que me hiciste y todo por una amistad que jamás existió- finalicé antes de salir de la habitación con los gritos de Megan por detrás-
Megan: Abigail por favor vuelve, hablemos por favor vuelve!!- sus gritos sonaban desesperados pero por primera vez ignore sus súplicas-
Elizabeth: Abi qué pasa, por qué esos gritos?- me interceptó antes que llegará a la puerta con su rostro lleno de preocupación -
- Lo siento mucho Elizabeth yo...ya no puedo, ya no más- y salí por la puerta con la intención de no volver más -
Corrí a mi casa sin mirar atrás, con un sin números de emociones revoloteando en mi cabeza y sin ninguna respuesta clara ante ellas, sabiendo quién fue la culpable de cada una.
Hoy cometí uno de los peores errores de mi vida, deje ir a la única persona que me hacía feliz, valorada y ¿por qué?, por nada, por creer en palabras absurdas con propósitos ocultos y cómo reponerme ante esto, no puedo volver el tiempo atrás, no puedo pedir perdón, cuando soy culpable y Emma no se merece estar al lado de alguien tan cobarde como yo, ahora solo me queda enfrentar las consecuencias de mis decisiones erróneas.
Alexandra: amor te traje algo por si tienes hambre- me dió una sonrisa al tiempo que entraba en mi habitación-
- Gracias mamá pero no tengo hambre - volví a posar mi vista en el libro de matemáticas sobre mi escritorio-
Alexandra: hasta cuándo piensas seguir así amor - dió un suspiro haciendo que voltee ha verla - no crees que es tiempo de buscarla y arreglar esto de una vez por todas?-
- Sabes que no puedo hacer eso - la mire seria - no quiero seguir lastimandola -
Alexandra: tu la amas hija, ambas lo hacen y es hora de que dejes tu orgullo a un lado y pidas perdón-
- No se trata de orgullo mamá y tú lo sabes muy bien- dije con una mezcla de enojo y culpa - como pedirle perdón después de lo que hice la rechace, elegí ha alguien más, negué todas sus acusaciones con Megan y al final todas fueron ciertas, yo soy la única culpable y no voy arrastrarla conmigo una vez más, ella tiene que ser feliz- acabe agachando la mirada con dolor -
Alexandra: ella también debe estar sufriendo Abi, mira hija ambas aún son muy jóvenes y cometerán muchos errores, pero estos tienen solución si se tratan a tiempo, tu amas a Emma y ella te ama a ti, es un sentimiento hermoso que puede unirlas para siempre si se dan la oportunidad- tomo mis mejillas y beso mi frente con ternura-
- Lo que pasa es que yo no creo merecer esa oportunidad mamá- quite sus manos- ya tomé mi decisión mamá y puede que tú creas que no es la correcta pero es la que pienso seguir- finalicé volviendo a mi lugar-
Alexandra: lo único que quiero es que no te arrepientas después amor, sabés cómo dijo Emma tal vez sea hora que pienses en tú felicidad y dejes de ante poner la de los demás antes que la tuya y sí esa chica es esa no dejes irla amor, sé egoísta- sonrió antes de volver a dejarme sola -
Han pasado más de un mes desde mi ruptura con Emma y aún no deja de dolerme, pero sé que lo merezco después de lo que pasó, decidí que lo mejor era no buscarla y dejarla ser feliz con alguien madura y que esté a su nivel y no con una niña insegura a su lado, por otra parte tampoco he visto a Megan, aunque sí estuve hablando con su madre para saber su progreso cosa que me alegra mucho al saber que volvió a caminar.
Al principio estuve tentada a volver temiendo que mi lejanía perjudicará su mejoría pero no lo hice, alejarme de ella era algo que ambas necesitábamos, no digo que tal vez no trate de reestablecer nuestra amistad pero eso es algo que nos hace bien en este momento, estar lejos es lo mejor....Y hasta ahora me doy cuenta pero estoy dispuesta a repararlos y tratar de continuar con mi vida.
Con mi vida lejos de ella.....
ESTÁS LEYENDO
Esto No Es Amor
Teen FictionSiempre fui una persona muy solitaria, era felíz tan solo con pasar días enteros en mi habitación leyendo libros que me transportaban a historias alucinantes y en las cuáles deseaba vivir, hasta que llegó ella, desde el primer momento supe que estab...
