Aqui les traigo su regalo de navidad como agradecimiento por su apoyo con este proyecto e invitarles a darles una oportunidad a los demás, los cuales pueden encontrar en mi perfil ...así que sin más disfruten la lectura y felices fiestas 🤗😘
Narrado En Tercera Persona
Las calles de la ciudad se encontraban gratamente iluminadas, el ambiente lleno de alegría de los niños y las familias se sentía por doquier, navidad sin dudas era una fecha muy especial, donde todos aprovechaban para reunirse y festejar con sus seres queridos y eso era exactamente lo que estaban haciendo este grupo de amigos.
Si les hubieran preguntado ha alguno de ellos si imaginaban que las cosas terminarían de esta manera, seguro todos lo negarían y se burlarían de la situación, pero una vez más la vida se encargó de mostrarle lo contrario....la cuestión era que ahora todos estaban felices como terminaron, viendo a dos de sus mejores amigas nuevamente enamoradas y dos nuevas integrantes en el grupo, claro que al principio lo dudaron con respecto a la pelinegra, pero luego de convivir con ella se dieron la cuenta de la gran persona que se escondía detrás de esa máscara superficial y fría.
Pero bueno vamos a lo que verdaderamente nos interesa, en este momento los chicos se encontraban reunidos en el departamento de Emma y Abigail, hace un año ambas chicas tomaron la decisión de vivir juntas y no podrían estar más felices con los resultados, no negarían que fue difícil al principio, pero nada que no se pudiera arreglar a base de amor y una buena comunicación, cómo su departamento era espacioso y quedaba relativamente cerca de la casa de sus amigos decidieron pasarla allí, en este momento todos se encontraban ayudando a preparar la mesa para la cena, mientras en la cocina la madre de Abigail y Megan terminaban la preparación de los alimentos... La verdad es que luego de lo acontecido con sus hijas amabas establecieron una relación cordial y sobre todo lo que pasó con el padre de Megan y está fue un gran apoyo para Elizabeth.
Por otro lado se encontraba una muy curiosa Melissa tratando de descubrir que serían los regalos, al tomar los paquetes debajo de el árbol y moviendo los en un intento de adivinar que eran, a su lado estaba su novia con una cara ofuscada y un tanto enojada.
- Ay Megan amor ven siéntate conmigo y ayúdame con esto - la miro con un puchero palmeando el lugar vacío a su lado -
- Melissa sabes que abriremos los regalos llegada la hora correcta y tú insistes - rodó los ojos tratando de irse -
- No te vayas bebé - se levantó rápido para abrazarla por la cintura - Anda y dame un besito - estiró los labios -
- Porque no vas mejor y besas los regalos ya que tanto los quieres - fingió molestia volteando los ojos para que la muchacha no viera que intentaba no reír -
- Acaso estás celosa ?- pregunto para después soltar una fuerte carcajada - No tienes porqué estar celosa mi amor tú eres el único regalo que quiero -
- Ya suéltame y vete a burlar de mi a otro lado - quiso soltarse sin lograrlo -
- Anda amor lo siento, perdoncito, mira que está pobre alma no es nada sin ti - lloriqueo -
- Ay ya cállate, te perdono pero solo si me besas - cedió al final volteando para quedar frente a frente -
- Con todo gusto mi preciosa mujer - hablo antes de unir sus labios en un profundo y largo beso -
Megan no podría estar más feliz con Melissa, acababan de cumplir ya un año de relación, ella jamás creyó volver a enamorarse, lo que sintió por Abigail fue algo muy intenso, pero luego de conocer Melissa se dió cuenta que podría volver amar, está vez con la seguridad de ser plenamente correspondida y Melissa se encargó de a través de sonrisas, su humor divertido, su carácter amoroso de brindarle toda las fuerzas necesarias para no perder este nuevo amor, ya no existía miedo al rechazo, al que dirán, a un corazón roto, está vez solo había firmeza y amor mucho amor.
- Ahhh yo también quiero que me besen así, estoy tannn solo! - Exclamó Ben interrumpiendo el momento -
- Eso es porque eres feo - le saco la lengua Melissa para después intentar volver a besar a Megan - Viste ya lo arruinaste - puchereo -
- Mateo sálvame que me quieren matar - corrió hasta el lado del chico que se encontraba sentado en el sofá -
- Dios pareces un niño pequeño!- suspiró frustrado queriendo apartarlo sin éxito -
- Así me amas - sonrió al ver el sonrojo del chico - Al parecer no estaré solo por mucho tiempo - susurro para si mismo con felicidad -
- Ya chicos dejen de pelear como niños y vengan a comer !- hablo Emma desde la mesa -
De inmediato todos se acercaron a tomar asiento, ambas madres en las respectivas cabeceras, al lado derecho de su madre estaba Abigail y a su lado Emma, frente a esta estaba Melissa, al lado Megan, y después Mateo, quién intentaba apartar a un muy meloso Ben y Al final Eva quien los regañaba a los dos.
- Estoy tan feliz - le susurro Abigail a su novia -
- Y a que se debe toda esa felicidad ?- la miro con sonrisa completamente enamorada -
- A todo, pase de ser alguien completamente solitario, con una sola amiga, a tener una mujer maravillosa a mi lado y unos amigos inigualables, la verdad es que no tengo más deseos que cumplir, más que pedir que esto dure para siempre - tomo su mano apretándola -
- Para mi tampoco las cosas fueron iguales amor, pase de ser alguien triste y sin ganas de nada, a descubrir que aún tenía la oportunidad de amar nuevamente y el destino no me pudo dar alguien más perfecto y noble - acercó su rostro hasta quedar a centímetros - Ya no puedo pedir más felicidad y estoy segura que esto, este amor será eterno - Le dió un beso acompañado de una gran sonrisa -
- Ey! Ustedes tortolitas dejen de sus arrumacos y ponganme atención - alzó la voz Ben haciendo que todos fijen sus vistas en ellas -
- L-lo siento Ben qué decías?- tartamudeo Abigail con el rostro rojo de vergüenza mientras su novia miraba a su amigo furiosa -
- Pues le decía a todos que pronto habrá una nueva pareja en el grupo - dijo sonriente -
- Así y de quiénes se tratan ? - pregunto Eva está vez -
- De quién más de este precioso hombre y Mateo - levantó sus manos entrelazadas con las del otro -
- No seas tonto y ya déjame tarado, además ni te gustan los chicos - intento soltarse Mateo sin éxito -
- Cuando será que maduras Ben - nego repetidas veces Eva - Por favor Elizabeth, Alexandra disculpe lo que de chico se cayó de cabeza de la cama - señaló provocando la risas de todos -
- Ya Eva! - hizo un puchero gracioso tomando en cuenta su apariencia de chico musculoso - Ya verán como este próximo año dejo de ser soltero y seremos tres parejas y tú te quedarás sola solita, y por si acaso mis gustos cambian todo el tiempo, yo no veo el género sino la persona - se burlo sacandole la lengua a Eva -
Y así fue como siguieron la cena, entre risas, discusiones sin sentido y con dos madres a todo reír por tremendas ocurrencias, Abigail, no podría estar más contenta con lo que le dió la vida, así que una vez más acercó la mano a la de su novia, llamando su atención y depósito un suave beso en sus labios, diciendo con esa acción cuánto la amaba y cuan agradecida estaba por haberla conocido.
ESTÁS LEYENDO
Esto No Es Amor
Novela JuvenilSiempre fui una persona muy solitaria, era felíz tan solo con pasar días enteros en mi habitación leyendo libros que me transportaban a historias alucinantes y en las cuáles deseaba vivir, hasta que llegó ella, desde el primer momento supe que estab...
