Jennie se pasó toda la clase pensando en Lisa. ¿Por qué? Pues no lo sabía. Por un momento pensó que seria por el tema popularidad y la ansiedad que le transmitía eso, pero después, cuando esos pensamientos se tornaron un poco mas calidos se dio cuenta de que no. De que no podia parar de pensar en ella, en su sonrisa, en sus labios y en esos ojos tan grandes y bonitos que tiene.
Pero no podia ser, además, Jennie pensaba que una persona como Lisa jamás se fijaria en alguien como ella. No estaban hechas para estar juntas y nunca lo estarian. Rapidamente borró ese pensamiento de su cabeza y continuó prestando atención al profesor.
De repente escuchó como la llamaban, Jennie estaba confusa.
–¡Psssssss! ¡pssssss!
– ¿Qué pasa? -dijo Jennie susurrando.
–¿Tienes tipex? Que se me ha gastado y paso de hacer rayotes. -la castaña no sabia quien era pero le pareció maja.
–Sí, toma. -estiró su brazo y le dio el tipex.
–Gracias, me llamo Irene. Te daria dos besos pero me echarian de clase -añadió en susurros.
Jennie rió. Era simpática.
–Yo soy Jennie, lo mismo digo. -sonrió. Ojalá tener una amiga, esa chica le pareció muy maja.
–¿Eres nueva? Yo también. Bueno, no sé por qué doy por hecho que eres nueva, quizá no lo eres pero como soy nueva nunca te he visto asi que para mi eres nueva -empezó a reir para ella misma.
–Sí, si que soy nueva.
–Es una mierda, ¿eh? La gente te mira en plan mira por ahí va la nueva. A ver si entra más gente y dejamos de ser tan tan nuevas, seremos un poco menos nuevas.
La chica hablaba mucho y le hacia mucha gracia las cosas que decía. Algunas no tenian sentido. Le cayó bien y se alegró de que también fuera nueva, asi al menos tendria a alguien con quien compartir la experiencia. Lisa es un caso aparte.
Media hora después sonó el timbre, dando por terminada la clase. Los alumnos empezaron a salir amontonadamente y Jennie prefirió esperar a que salieran todos. Irene le dijo de ir despues a comer a la cafetería y ella le contestó que sí, obviamente no iba a perder oportunidad de tener una amiga.
Salió de clase y fue hacia su taquilla, era la 122. Le costó un poco encontrarla pero lo hizo. Dejó sus cosas, se colocó bien la mochila y cuando fue a cerrar la taquilla se encontró con un chico.
Era alto, con el pelo oscuro y tenia una sonrisa que no le gustaba nada, ni un pelo. Jennie volvió a sentir miedo, solo podía pensar en que la Tierra por favor la tragase. El chico habló, y entonces la castaña supo quien era.
– Pero bueno, pero si es la chica que me ha tirado antes todos los libros. Qué sorpresa. -dijo Mark sin realmente sentir ninguna sorpresa.
–Em... Yo... Lo siento por eso. No volverá a suceder -dijo Jennie rápido con su cabeza gacha. No queria problemas, queria empezar bien.
–Por supuesto que no volverá a suceder, pringada. Y esto por tirarme -empujó a Jennie haciendo que cayera al suelo. La castaña sintió el impacto. Al ser de sorpresa, hizo que tirara todas sus cosas por los suelos. El chico había sido muy bestia.
–Ui perdón, ¿te he hecho daño? No era mi intención -rió-. Que te vaya bien.
Al salir de la escena, Mark vio sus gafas en el suelo y decidió, porque sí, pisarlas hasta partirlas. Acto seguido se las lanzó con el pie de una patada.
Jennie no podia contener sus lagrimas, y encima no veía nada apenas. Su miopía era bastante alta y no llevaba lentillas encima. Le estaba volviendo a dar ansiedad, intentó respirar para calmarse pero le estaba costando mucho. Como pudo, cogió su mochila y sus gafas rotas y fue hacia el baño, que estaba a unos cuantos metros.
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Falling | Jenlisa
FanfictionEsta es la historia de dos adolescentes muy diferentes, con vidas completamente opuestas e intereses totalmente distintos, pero con algo en comun; ambas se iban a enamorar. Una breve historia de 4 capitulos largos. Todos los derechos reservados. Cu...
