Él día transcurrió normal un poco lento pero fue bien.
Llegó la hora esperada, y fui a su casa.
Me había vestido medianamente bien para causar buena impresión.
Me quedé en la pared del edificio esperando a que saliera
Pasaron unos pequeños minutos y él salió del edificio.
Estaba vestido más formal de lo que iba esta mañana, le sonreí y me acerqué a él.Vaya, vaya, me gusta como te ves.
- le sonreí -Gracias...- sonrió tímidamente- Tú también vas muy bien.
Muchas gracias señor Fleck.
- dije riendo levemente - ¿Nos vamos?Asintió y comenzamos a andar, mientras íbamos a un bar, hablábamos de muchas cosas. Teníamos bastantes cosas en común.
Llegamos al bar y le abrí la puerta.Los hombres primero, - dije burlonamente y este entró con una pequeña sonrisa-
Al pasar detrás de él me quedé fijado en el sitio, pues, lo habían reformado.
Estaba mucho mejor que antes, eso seguro, mi vista pasó rápidamente a una máquina con un gancho y un montón de juguetes dentro.
Sonreí inconscientemente, recuerdo haber jugado a esto hace muchísimo tiempo, Arthur me miró incómodo por el silencio que se había generado repentinamente al entrar en este bar.
Lo miré y agarré su mano derecha, le llevé hasta aquella máquina aún con mi pequeña sonrisa.¿Alguna vez has jugado a una máquina de estas? - dije para después mirarle a los ojos, esos hermosos ojos verdosos que tenía-
El negó y sonrió levemente.
He estado cuidando de mi madre toda mi vida, nunca he podido disfrutar de algo como esto. - dijo bastante orgulloso por ello-
Arthur Fleck, es un chico atento y dulce. En 1 hora he podido conocer a alguien realmente fantástico. Cada vez que hablas, se fija mucho en ti.
Su mirada recorre todo tu rostro, hasta parar a tus labios, para poder escucharte "mejor", él está muy atento en lo que le dices y siempre con una pequeña sonrisa, una sonrisa que me parece de lo más dulce.
Me agrada mucho el cómo se fija en pequeños detalles, poca gente suele hacerlo.Le dediqué una dulce sonrisa, le tomé. delicadamente la mano y le coloqué delante de aquella máquina, metí una moneda, me posicioné detrás de Arthur y puse mi mano en la palanca moviéndola lo suficiente para que acabará en un paquete de cartas que había.
Miré a Arthur con sonrisa y él solo tragó saliva nervioso.Venga, intenta sacar el paquete, - dije mientras cogía su mano derecha y la ponía encima de la palanca-
No creo que pueda... -Intentó decir pero le corte rápidamente-
Shh, - puse mi mano encima de la que estaba en la palanca- Pulsa el botón que hay en la palanca, - le susurré tiernamente para intentar calmarlo-
El problema fue,que él no se calmó, incluso se puso más nervioso.
Rápidamente quitó su mano de la mía y la puso en su boca para comenzar a reír.
Le miré extrañado por lo que estaba ocurriendo, comenzó a reírse igual que cuando le vi por primera vez; fue en ese momento cuando mientras reía, sacó una pequeña tarjeta de su bolsillo, la cual, unos segundos más tarde me ofreció.
La cogí y comencé a leer, ponía que tenía una enfermedad definida como pseudobulbar. Recordé esta enfermedad cuando estuve estudiando psiquiatría, por detrás de la tarjeta ponía el significado de esta enfermedad, pero no lo leí, ya que recordaba lo que era. La enfermedad de la risa descontrolada, la llamaban algunos.
Apenado le cogí la mano y la acaricié.Tranquilo Arthur,intenta calmarte.
- dije lo más suave y tranquilo que pude, sé que eso no ayudaría mucho pero era lo único que podía decir-.A los pocos minutos se calmó.

ESTÁS LEYENDO
The Joker's Game (PAUSADA)
Science FictionÉl me miró aún con una sonrisa. - Yo que tú no lo intentaría, a no ser que te gustase explotar. Paré inmediatamente por miedo a si era verdad y me quedé fijado en sus ojos; tenía una mirada triste, esa mirada me resultaba bastante familiar. Volvi...