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Erick veía series en el cuarto del hotel hasta que su puerta fue abierta de una patada y una sombra apareció.

—¡MAMÁ!—grito el cubano rodando en la cama y cayendo al suelo.

Se escucho una risa algo ronca y extraña. Su corazón patio fuertemente al notar que el dueño de esa voz era Joel.

Pero venía diferente. Sus rizos estaban estropeados y revueltos, sus ojos se veían rojos y se tambaleaba de un lado a otro.

Riendo sin ningún motivo se movió hacia la cama de Erick y se tiro de golpe en ella.

—¿Qué demonios haces aquí?

Joel rodo hacia Erick cayendo cambie de la cama pero encima del ojiverde.

El cubano solto un grito de sorpresa y su rostro se ruborizo al sentir algo entre sus piernas.

—Vine a violarte.

—¿Ah?

—Es broma, Er—solto el rizado riendo — está es mi habitación.

—Claro que no—negó—es mía.

—Claro que es mia—continuó Joel. Se toco sus pantalones y quito de ella una tarjeta —Mira tengo la habitación número 96-B

Erick empezó a reír y negó con la cabeza empujando a Joel. Lo tomo de la mano y lo llevo hasta la puerta.

—Esta es a habitación 69-V, te confundiste—le contó señalando la puerta.

El mexicano fruncio los labios en un gesto adorable de confusión y luego de rasco la nuca.

—¿Es una broma; verdad?—dijo Joel.

—No

—¿Por qué hablas de sesenta y nueves cuando yo estoy así de caliente por ti?-- Gruño el rizado señalando su entrepierna.

Erick sintio su cara arder.

—Es un simple número, deberías de lavarte la cabeza con agua bendita.

Joel rio cerrando la puerta y tomando a Erick de la mano tambaleando y llevandolo con sigo en la cama.

—Erick, te amo—balbuceo el chico mientras sostenia a Erick de la cintura apretandolo contra su cuerpo.

—No digas mentiras —susurró Erick bajando la guardia con el corazón estrujuado.

—Erick, te amo...te amo tanto...

Erick estaba a punto de responder pero toda su fuerza de voluntad se fue por la borda cuando él rizado apoyo su rostro en su cuello y enrredaba sus piernas junto con las de él.

—Dame una oportunidad y te voy a demostrar cuanto te amo...

El cubano respiró pesadamente sin responder.

Se sentia patético porque estaba considerando darle otra oportunidad otra vez.

Pero no aguanto.

—S-si—murmuró con un nudo en la garganta.

Espero su respuesta pero cuando vio a Joel este ya estaba profundamente dormido abrazado a su cuerpo.

Pretend [Joerick]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora