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En cuanto toman rumbo al aeropuerto el ojiverde evita cruzar miradas con él.

Desde anoche no ha parado de pensar en lo sucedido, y se siente mal por el mismo y por Richard.

Suspira en cuanto se bajan y comienzan a hacer el papeleo y demás, intenta despejarse y comienza a bromear con Zabdiel.

Se habían encontrado también con los chicos de Dvicio y con Mau y Ricky en el aeropuerto, la foto surgió.

En el avión observo las nubes pensando seriamente en todo lo sucedido e igual sigue sin comprender si lo que hizo estaba bien.

En cuanto se bajaron todo fue tranquilo, frunció el ceño confundido.

No era común que nadie los reciba y creyó que las CNCOwners Paraguayas la harían.

—Loco, amo este país—Comento Richard abrazando sus hombros mientras avanzaban hacia la salida.

—¿Eh?

—Tengo familia aqui, las CNCOwners son un amor y me gusta el tereré.

—Aja—murmuro subiéndose al auto y tomando asiento a su lado.

El camión se puso en rumbo y reviso la hora en su celular cuando varios golpes en la ventana lo asustaron.

Miles de chicas rodearon el auto cantando a coro "CNCO".

Sonrió contento mientras saludaba.

Todo el día transcurrió normal y de felicito mentalmente porque no fue débil y no observo al rizado.

Hizo como si no existiera.

En cuento llegó a su habitación dió un grito contento al ver que le tocaba solo. Se tiró a la cama y cerró los ojos sintiendo sus músculos relajarse.

—¡Hola!—chillo Christopher abriendo la puerta fuertemente, tras suyo venían todos.

Gimiendo con flojera el ojiverde se tapó la cara.

—¿Que hacen aquí?

—Es nuestra primera vez aquí, deberíamos de pasearnos—agrego Zabdiel mientras observaba el panorama desde la ventana.

—No quiero—chillo.

—Entonces juguemos, podemos tirar los colchones—sugirio Richard.

—Me encanta la idea—agrego Christopher tirándose en la cama.

—Erick no quiere eso.

El nombrado abrió los ojos de golpe cuando Joel hablo por primera vez. Sintió su corazón bombear más fuerte.

Odiaba el efecto que tenía sobre él, con tan solo hablar.

El ojiverde sonrió en una mueca y se giró dando la espalda y cerrando sus ojos.

(...)

Al día siguiente el ojiverde estaba lleno de energía.

—Tengo hambre—menciono mirando a Renato—¿Podemos comer?

—Okay.

Sonriendo comenzó a saltar de lado a otro, habían saludado a varías fans y ahora estaban en la prueba de sonido.

—¡Erick!—Richard lo llamo, el nombrado se giró y le sonrió.

—¿Que pasa, Loco?

—Tengo planes para esta noche—movio las cejas de arriba a abajo.

—¿Eh?

—Despues del concierto podemos ir a una disco de la cual me hablaron, hace mucho ya no sales y aquí es el lugar perfecto para hacerlo.

—Oh—el cubano abrió sus ojos mostrando el color fuerte y verde en ellos—Creí que nos quedaríamos en el concierto de J Balvin.

Ese día compartían escenario con aquel sujeto.

—Si, pero después—murmuro el moreno—Vamos, Erick...

—No se...—se rasco la nuca.

—Me dijiste que me darías una oportunidad, esta es la ocasión—señalo el dominicano, y su amigo asintió sonriendo.

El rizado observaba la escena con el ceño fruncido hasta que Christopher le arrojó una bolsa de papas en su cara.

—¿Que mierda?—gruño.

—No es mierda, son papas de McDonald's, o te las comes o te las hago tragar por el culo.

Joel hizo una mueca y se sentó en uno de los escalones de la escenografía y comenzó a comer.

Su tranquilidad se esfumó en cuanto Zabdiel tomo asiento a lado pasándole una hamburguesa.

—Hoy es tu día—solto de golpe el rubio confundiendo al otro.

—No entiendo.

Zabdiel rodó los ojos.

—Estos días en Paraguay serán tranquilos, sin muchas cámaras tendrás oportunidad de arreglar las cosas con Erick.

Joel río irónico.

—Yo termine con Erick, por miedo a lo que digan los demás y sé que él me odia, porque elegí la aceptación de las personas que la de él, la persona que amo.

—¿En serio? Yo siempre creí que Erick te termino, es que eres tan insoportable a veces que...

Zabdiel de callo al instante al ver la cara de orto que ponía Joel.

—A lo que quiero llegar es que yo estropee demasiado todo lo que tuvimos y sería cínico de mi parte intentar regresar con él.

—Cinico ya eres—comento el boricua quitando su celular— Vienes a media noche a su cuarto solo para coger con él.

El rizado abre la boca impactado.

—¿Cómo lo...?

—La ducha no amortigua muchos ruidos, y esa vez no podía dormir como las otras noches.

El mexicano sintió su cara arder y justo cuando iba a responder, Zabdiel lo apunto con su cámara.

Sonrió y comenzó a hablar intentando disimular su vergüenza e intentando disimular observo al ojiverde preguntándose si él hacía algo bueno o malo al alejarse.


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Lxs amo Salamis

Pretend [Joerick]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora