Toda la familia Pasquarelli sabe tal secreto el cual hizo que Fernando cambiará su forma de ser dejo de ser un chico alegre para pasar a ser el Fernando frío sin sentimientos
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Mía permanecía cruzada de brazos con la trompita alzada según ella "enojada"
—¿Por qué el enojo? - cuestione con vos tierna
—Polque vos sos la novia de mi hemano - dijo he hizo un puchero
—Y eso que tiene? - cuestione sin entender
—Que ya no mi va a querer - se le comenzaron a cristalizar sus ojitos
—El siempre te va a querer ¿Saber por qué? - ella nego - Por qué eres su hermanita
—Lo dices encerio? - me miró ella me causaba mucha ternura
—Si en Cerio el siempre te va a querer - ella me sonrió
—Yupi!! - chillo emocionada - Karol tengo hambre - se agarró el estómago
—Mmm - pensé que hacer - Vamos a la cafetería a comprar algo de comer - dije sin más
—Si!! Vamos - dijo animada
—Vale pues vamos - me pare y empuje el cochecito (carreola)
Subimos al elevador una vez que estuvimos en el primer piso nos dirigimos ala cafetería del hospital estando ahí a la pequeña Mía se le iluminaron los ojos al ver una tarta de chocolate..
—Quelo ese - señaló la tarta
—¿Tu mami te deja comer eso? - no se si le dejan de eso de desayunar, y si con esto la mamá de Fernando me odie pero tampoco es que había gran variedad para darle de comer
—Si si me deja - lo dijo muy segura
—Mm está bien - dije sin más
Me acerque a la señorita que está atendiendo y pedí la rebanadas de tarta. En serio no entendía como le hacian las mujeres para manejar el cochecito y llevar las cosas en la mano o hacer alguna otra cosa, es casi imposible en el intento casi tiro todo, busque la mesa más cercana al encontrar una me senté ahí a Mia la dejé en el cochecito sentada deje la charola con la malteada, rebanada de tarta, y el café en la mesa...
—Meas? - señaló la malteada
—Si toma - dije
Se la coloque en le porta biberones que trae la carreola y ella con la pajita tomo
—Te doy en la boquita va? - ella asíntio sonriente
—Aa- dijo antes de que le diera la primera cucharada
Sin más le empecé a dar en la boquita y tanbien yo comía pues era mucho pastel para una pequeña como Mía comimos ambas de la misma rebanada cuando se acabó ella se dedicó a tomar de su malteada y yo de mi café
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.