Capítulo 2:

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Capítulo 2: La historia.

Desde el inicio de ese viaje, ninguno de los dos jóvenes había comentado algo, por lo que el ambiente estaba algo tenso entre ellos. Aunque los más pequeños parecían ajenos a aquello, a veces incluso comenzaban a revolotear alrededor la parte de atrás de la camioneta, verdaderamente curiosos sobre todo lo que había allí, al menos la mayoría de ellos hacía eso. El más pequeño de todos ellos no se había movido del lado de Rook, aunque ahora estaba posado en su cabeza.

- suave... - dijo el pequeño alado mientras se acomodaba en el suave pelaje del ravonnaghader.

Rook desvió su vista del camino por un momento, notando las antenas del niño alado. Sin querer, sonrió.

La llegada al cuartel fue algo extraña, los plomeros de turno se les quedaban viendo, en especial al chico Tennyson. Muchos de ellos nunca en su vida habrían visto un necrofriggian tan pequeño.

Algunos intentaron acercarse a ellos, en especial las féminas que trabajaban allí, pero Ben pronto reaccionaba alejándolos de sus niños, aunque algunos idiotas a pesar de la advertencia aun quisieron pasar la raya y recibieron las miradas de muerte de parte de la pareja, aquel miedo que infundían era suficiente para que el resto ya no quisiera acercarse. Curiosamente en ese transcurso de tiempo otros dos pequeños necrofriggian habían volado hasta Rook y este los recibió con una suave caricia en la cabeza.

- son bastante lindos – comentó Blonko sin pensarlo.

- ¡pues claro! Son mis hijos después de todo – el mal humor de Ben casi había desaparecido al ver como poco a poco Blonko comenzaba a congeniar con los pequeños – sabes Rook, no puedo llamarlos pequeños siempre, creo que tendremos que ponerles nombre.

- ¿nombres? – el humano asintió mientras hacía un gesto pensativo.

- yo quiero un nombre – dijo uno de los pequeños.

- yo igual – siguió otro y así sucesivamente, mientras agitaban sus alas con entusiasmo.

Ben sonrió y Rook se sonrojó levemente al verlo tal radiante.

La última puerta se abrió y Maxwell Tennyson recibió a su nieto con una gran sonrisa, la cual se transformó en una expresión de confusión e incredulidad al ver a ambos jóvenes con seis niños necrofriggian entre los brazos.

- esto... - el pobre hombre no sabía qué hacer, mucho menos que decir.

- ¿podemos pasar? – preguntó el castaño con una sonrisa nerviosa, su labio inferior incluso temblaba un poco.

- ¡Ben! – los tres voltearon a ver a la joven pelirroja que corría hacia ellos acompañada de Kevin. Gwen les sonrió cuando estuvo frente a ellos - ¿no ibas a hacer esto sin nosotros? ¿O sí? – a Ben le alivió que hubieran podido llegar a pesar de la hora, así no tendría que explicar toda la historia él solo - ¿estos son los niños? Han crecido mucho, pensar que solo fue hace un par de años cuando salieron del aquellas burbujas – comentó mientras acariciaba la cabeza de uno de los pequeños.

- vaya, vaya, así que mamá Ben ha vuelto a las andadas – comentó Kevin con burla.

- cállate Kevin – gruño el humano mirando feo al osmocioano, pero no parecía tener deseos de callarse, pero antes de decir alguna otra estupidez Gwen lo miró fijamente y sus burlas murieron antes de llegar a su boca.

Blonko se impresionaba a veces del "control" que tenía la chica sobre su novio. Pues había visto a Kevin amenazar a sujetos más fuertes y encarar a genocidas como si no fueran más que niños, pero solo bastaba una mirada de Gwen para hacerlo temblar.

El LlamadoWhere stories live. Discover now