A veces pienso que soy un cobarde. Me refugio en el destino y en muchos prejuicios para no ir tras de ti.
No sé si me querrás, ni tampoco si lo harás algún día. Solo sé que soy un cobarde.
Sino te digo lo que siento. ¿Seré digno de ti? Tengo miedo de que me rechaces. ¿Pero y si no lo haces?
No sé que hacer, he hablado con la Luna pero de mirar sus cráteres siento que ella también ha sufrido porque fue valiente y sus cicatrices me asustan.¿Acaso valdrá más tener cicatrices por valiente que tener el cuerpo intacto por cobarde?
Ojalá vinieras a mi y me dijeras:
-Me mata lo que estás haciendo porque no estás haciendo nada.
Pero eso pasará, porque esto es la vida real y yo soy un cobarde
