Capítulo 2

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Narra JunMyeon

Durante todo el día de clases solo estuve recibiendo órdenes, burlas e insultos de parte de aquel chico pelinegro del que ni siquiera sabía su nombre.

Lo único bueno es que el timbre de salida ya estaba por sonar, eso significaba que mi martirio acabaría, al menos por hoy.

-Hey, idiota!- dijo pateando mi silla.

-¿Qu- qué es lo que qui-quieres ahora?- pregunté nuevamente tartamudeando.

-Antes de irte a casa me comprarás un refresco.

-Cla-claro.

Segundos después el timbre anunciando el fin de mi primer dia de mierda sonó. Recogí mis cosas rápidamente y empecé a caminar hacia la salida.

-¡Esclavo, no te olvides de mi bebida!- gritó avergonzandome delante de toda la clase. Maldito idiota.

Busqué una tienda cercana, por suerte había una justa al frente de la escuela. Compré dos bebidas de diferente sabor y volví a la secundaria para entregarle su bebida. A lo lejos lo pude ver conversando con una bonita chica, claro, ¿qué esperabas JunMyeon? ¿Qué sea gay igual que tú? Es obvio que un chico como él, tiene novia y muchas mujeres más haciendo fila.

Caminé hacia donde estaba.- Aquí está tu bebida.- dije con una voz a penas audible.

-¿Por qué tardaste tanto?- preguntó molesto.

-Es qué no sabía don...

-No me interesan tus excusas, ahora vete.- dijo tomando las dos bebidas que había comprado. Quise alegar que una de ellas era mía, pero no tenía caso, lo único que haría sería perder saliva, así que me marché.

"Respira JunMyeon, respira" iba diciéndome a mí mismo durante el trayecto a casa. Necesitas fingir ante mamá que tuviste un perfecto día de clases y hacerle creer que hasta un nuevo amigo tienes, para que esté tranquila.

Entré a casa, llamé por mamá, pero no estaba, suspiré agradecido. Subí a mi habitación, arrojé mi mochila y me tiré a la cama.

Inconscientemente la imagen del chico pelinegro vino a mi cabeza. Joder JunMyeon, ¿por qué traes a tu mente a ese idiota que no hizo nada más que darte órdenes durante todo el día en la escuela?

Decidí que la razón de mi actuar era porque tenía el estómago vacío y cuando tengo hambre solo pienso estupideces. Bajé a la cocina y encontré una nota pegada en el refrigerador, "Salí un momento, no tardaré, tu almuerzo está en el microondas."

Almorcé la deliciosa comida de mamá, lavé los trastes, subí a mi habitación, cogí mi celular y unos audífonos. Era nuevo en el vecindario, así que salir a dar un paseo era una buena idea, o tal vez no.

Al abrir la puerta, me encontré con aquel chico pelinegro de la escuela parado en la casa de enfrenté. Quise volver a entrar a casa antes de que noté mi presencia, pero ya era demasiado tarde.

-Hey, idiota!.- gritó riendo.- Al parecer somos vecinos, ¿qué coincidencia verdad?

Coincidencia mi trasero. Esto tiene que ser una jodida broma. No puede ser que él idiota que me tortura viva al frente. ¡Diablos, no puedo tener tanta mala suerte!

-Hey, te estoy hablando, responde.- no me había percatado de cuando llegó, pero ya estaba solo a unos centímetros míos.

-Sí-sí.- deja de tartamudear! Me reproché mentalmente.

-Nos divertiremos mucho, ya lo verás.- dijo con una sonrisa que solo podía significar dos cosas, peligro y problemas.- No me mires así, por hoy seré bueno y te dejaré ir. Nos vemos mañana en la escuela, esclavo.- cruzó la calle y entró a aquella casa grande y lujosa de enfrente.

¿Es normal que me parezca sexy y varonil su forma de hablar y caminar?

No, claro que no. No seas idiota Kim JunMyeon. Es el colmo que no puedas dejar de ser menos gay incluso en situaciones como estás.

|~MY ANGEL~|  [SEHO/HUNHO] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora