Después de que Stiles fuera liberado del nogitsune las cosas no volvieron a ser como antes, sus amigos le dan la espalda hasta llegar a lastimarlo.
Se lo espero de todos menos de su mejor amigo, hermano de otra madre pero lo que mas le dolió fue ve...
Cuando me di la vuelta mis ojos se abrieron como platos, no podía creer quién era la persona que se encontraba delante de mí.
-Entonces Liam que dices ¿Aceptas tener una cita conmigo? - Scott me preguntó, en sus ojos podía ver el miedo al rechazo.
Me fui acercando hasta el poco a poco, su olor a nervios se hacía cada vez más fuerte y eso en cierta parte me gustaba, nunca pensé que podría hacerlo sentir así de nervioso por lo que dijera.
-Vamos Li, no me dejes así, solo dime si quieres tener o no una cit... - no lo deje terminar porque lo silencie con un beso.
Al principio se resistió, pero luego me siguió el beso, era lento y algo torpe por mi parte pero luego se volvió más demandante y fogoso por su parte y pues yo quien era para detenerlo si se sentía tan bien que me era imposible.
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Cuando términos el beso y nos separamos se podía ver si cara de asombro por lo ocurrido, a lo que yo solo le sonreí
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Scott.
No lo podía creer, Liam me dio un beso, ME DIO UN MALDITO Y RICO BESO, espere tanto por poder probar esos dulces, ricos y carnosos labios rosados que me tenían como loco cada vez que hablaba o me sonreía, justo como lo está haciendo ahora.
Lo primero que hice despeja de salir de mi impresión fue tomarlo de la cintura y acercarlo a mi para unir nuestros labios en otro beso, esta vez era mas salvaje y demandante, trataba de seguirme pero su falta de experiencia me volvía más loco, lo que provocaba que quisiera besarle más y más, apreté más su estrecha cintura, dirigí mis labios a su cuello, soltó un gemido que hizo que mi polla se pusiera dura. Aleje mi boca de su cuello y los uní nuevamente con sus labios, pagamos hasta que nos faltó el aire y pude ver como sus labios estaban hinchados, sus mejillas sonrojadas, los ojos cerrados y su respiración algo agitada. Espero a que se calmara, ya cuando lo hizo me sonrió y le devolví la sonrisa, estoy tan feliz, que nada podrá arruinar este gran e increíble momento.