Estoy cansada de este sentimiento extraño,
de verdad estoy cansada.
Este maldito sentimiento que inunda mi ser,
estas voces en la cabeza me van a enloquecer.
Necesito que se vaya,
en serio necesito que se aleje de mí,
a ver si logro ser plenamente feliz.
Necesito dejar de sentirme vacía,
necesito empezar a vivir.
Estoy cansada de sentirme así,
en serio no quiero lastimar con mi horrible sentir,
pero es que dolió tanto aquello que vi,
mi cabeza y corazón no dejan de debatir,
no logran ponerse de acuerdo.
Cuando el dolor se apodera de mí,
en serio intento no dejarme invadir,
pero es imposible, el dolor
siempre ha hecho parte de mí.
Por favor no te alejes,
no quiero perderte también a ti,
ya me perdí tantas veces
que te juro no sé cómo sobreviví.
Intento contra mí misma combatir,
pero soy débil y el dolor siempre se apodera de mí.
Si te vas, créeme...
voy a tratar de que eso no pueda ocurrir,
pero no puedo obligarte a quedarte
y sufrir junto a mí.
Tal vez si un cuchillo atravieso en mi corazón
logre a este infierno ponerle un fin
y encontrar la paz que busqué sin cesar.
Me encierro en mí misma
y guardo el dolor para mí,
pero por más que lo intento
él siempre logra salir,
destroza todo,
me deja en medio del caos sin ganas de vivir.
Pero cuando te veo,
juro que mi dolor se apaga y puedo sonreír,
tú me ayudas a tener una razón para vivir,
eres la luz que ilumina mi oscura noche vil.
Abrázame con fuerza y no me dejes hundir,
y si te vas...
solo déjame un beso para luego a mi vida poner fin.
Ay, mi Yael, ¿por qué me cuesta tanto ser feliz?
