Ojala coincidamos en otra vida, no tan tercos ni tan jovenes, no tan testarudos, sin razones sino pasiones, ya sin orgullo ni pretenciones.
Ojala coincidamos en otra vida, no tan tercos ni tan jovenes, no tan testarudos, sin razones sino pasiones, ya sin orgullo ni pretenciones.
Donde viven las historias. Descúbrelo ahora