LA CHICA MISTERIOSA

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*Suena la alarma*
_Es un día lunes, son las 6 de la mañana y el frío está en todo su esplendor, tanto que ni ganas de levantarme de mi cama me dan, pero tengo que, porque de lo contrario mi mamá entra a mi habitación y sale con el típico discurso de "levántate haragán", "así dices que estas estudiando y vas a ser un gran profesional" y bla bla bla...

Me levanto, me voy a tomar una ducha y directo a mi closet, para ver que ponerme; estoy pensando en algo sencillo, un buzo y Adidas, algo simple y sin tanto lujo, bajo a tomar un desayuno nutritivo que hoy gasto más energías de las que me puedo imaginar, toca estudiar. Salgo de casa, pero sin antes despedirme de mi madre con un beso, siempre escuche a mi padre decir "nunca salgas de casa sin darle un beso a tu madre, nunca sabes cuándo puede ser el último" veo que no se equivoca, apenas tengo 20 años de vida y ya eh visto más funerales de lo que puedo contar y en ello veo familiares llorar y no siempre de dolor, sino porque hay cosas que nunca pudieron decirles. Bueno llego a la universidad, me siento cómodo con esto, veo a mis amigos pasar, solo opto por saludarlos de lejos, además estoy escuchando música y no quiero sacarme los auriculares.

Pasa el día y ya toca regresar a mi casa, hace unos 5 minutos me encontré con varios amigos y estábamos quedando para ir a casa de Verónica el día viernes; Vero es una amiga simple y tranquila que siempre ponía su casa para juerguear y de vez en cuando una reu tranqui; esta vez me dijo que iba a ser algo distinto, pero bueno hay que darle.

Llega la noche.

_No sé qué ponerme, si irme con algo simple o ir extravagante, bueno igual toda mi ropa es extravagante... -Llamada de Ricardo-

-Aló?
-Oe, ya estás listo.
-Nada, aún no sé qué ponerme viejo.
-Oe, apura pues, la haces larga también.
-Es que no sé qué ponerme pues.
-Ya, entonces ahora voy a tu casa, en 5 estoy llegando.
-Ya ya ya avanza entonces.

Ricardo es uno de mis grandes amigos, amigos como pocos, es sincero, humilde, perfil bajo, ya saben uno de esos panas que a pesar de que tu estés mal siempre logra sacarte una sonrisa con alguna pendejada. Pero bueno también como patas hemos pasado de cosas y eso que casi ni nos vemos.

*Suena el timbre de la puerta*

-YO VOY!!!! ES RICARDO MAMÁ
- Ya ya hijo
...................

-Oe, hasta que al fin llegas.

-Man, había tráfico.

-Espera ¿y tu viejo?

-¡Me dio el carro viejo!

-Nah, me estas jodiendo.

-Mira (y le muestra las llaves)

-Buena viejo ya era hora.

-Veo que ya estas cambiado.

-Ah sí, me puse algo simple para no llamar la atención.

-Entonces vamos pues.

-Ya, dale vamos.

_Por un lado me sentía que no era una buena idea, no me sentía cómodo, por otro sentía que sería la noche de mi vida, pero bueno que queda. Entre risas y burlas llegamos a la casa de Verónica, por un momento no quería entrar, sentía que era una mala idea, no lo sé simplemente no quería estar ahí, pero por otro quería bailar, tomar y fumar, lo básico en jóvenes, pero ya que queda ya estábamos aquí. Tocamos la puerta y sale Vero a recibirnos.

-Chicos!!!!

-Vero –saludamos-

-Pasen pasen, esta es su casa.

-Eso parece, aquí paramos –le digo riéndome-

_Había buena música, chicas que no conocíamos, y mucho, pero mucho trago. Aquí inicia el plan coqueteo, un plan que Ricardo y yo empleamos cuando vamos a una fiesta, donde le ayudo a él a que conquiste a una chica para que baile toda la noche con él y obvio yo no, pues siempre me gusta estar tranquilo en las fiestas. Bueno ya en las fiestas encontramos a varios de nuestros amigos, saludamos todo, de trago en trago, reíamos de anécdotas y cosas que nos enterábamos, hasta que la vi... a ella... era algo impresionante, llevaba una ropa tan elegante que ni yo me vestiría así, sonreía de una manera tan hermosa que no te lo puedes imaginar la verdad, en verdad ni yo me lo imaginaba... me quede mirándola tan atónito, ni siquiera podía disimularlo, "vamos que me está pasando" me decía a mí mismo y en un de repente parecía que ella me miraba y trate de disimular, pero rayos, como disimulas algo tan obvio, rayos si tan solo pudiera acercarme a hablar con ella, si tan solo... en eso Ricardo me corta el pensamiento.
-Ya me di cuenta jajaja (lo dice riéndose).
-¿De qué?-respondo.
_De como la estas mirando, a ella a Anita, vamos viejo, sabes que no me puedes mentir, te conozco.
-Jajaja pues sí es muy simpática, no te lo voy a negar- le respondo volteando a mirarla.
-Ay hermano, pero te tengo una mala noticia
-¿Cuál?
-Ella tiene flaco.

En eso volteo la mirada, y veo llegar a un tipo, malgraciado, inocuo, irrelevante acercarse a sus labios, esos dulces labios que desde que la vi, me moría por besar... mi princesa tenía un príncipe, y no era yo.

Acabó la fiesta eso de las 4 de la mañana y Ricardo se quedaría en mi casa a dormir, llamamos a un taxi para irnos y justo en ello, la veo salir con él de la mano y para mala suerte mía se paran a mi costado, Ricardo no se da cuenta de nada por suerte, esta mareado y me toca cuidarlo, gracias a Dios esta así, porque que sería de mí que estuviera sobrio, estuviera jodiendo. Llega una camioneta, muy lujosa por cierto, y sube ella y se va, parece que su padre vino a recogerla, en eso llega nuestro taxi, subimos Ricardo y yo, y con nosotros las ganas de conocer a esa chica misteriosa para mí........

EL TRISTE BOHEMIODonde viven las historias. Descúbrelo ahora