XXIV "Respuestas"

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Lucía POV

--Lucía...-- me llamo Carlota sacandome de mi ensimismamiento.

--¿Si?

--¿Que está pasando entre Valentina y tu?

Al instante baje la vista al piso, queriendo por todos los dioses que nunca se hubiese presentado esa pregunta en nuestra conversación.

--¿Por que lo preguntas?

--Ambas se rebajan con la mirada a veces y en otras ocasiones parece como si quisieran comerse--contesto sonriendo y negando.

--¿"Comerse"?.-- susurré para mi. --Nada...-- respondí dispersando mis pensamientos.

--Lucia, ¿Que está pasando?

--Es algo de lo que no quiero hablar...

--A veces, hablar es el mejor y único remedio.

Suspire resignada y asintiendo.

--Fue en la fiesta... la del sábado pasado... La joda se descontroló mucho y Bruno nos había pedido cuidar la casa... tuvimos una pelea... yo estaba... No sé, ví algo en particular que no me gustó...., ella me hablo mal... dijo palabras que me lastimaron... yo no tuve otra reacción que cerrar la boca y volver al departamento... no se si fue el alcohol o era realmente lo que ella siente por mi... supuestamente "los ebrios no mienten".

Carlota paro el auto a un costado de la ruta y me observó.

--Continúa-- dijo sonriendome.

Yo agradecí el gesto y prosegui.

--No se si sea masoquismo, o el hecho de que quiero caerle bien a toda costa, pero me encanta hacerla sonreír cuando estamos solas, me gusta que al tenerla cerca puedo oler la fragancia a jazmín que tiene en la piel, y creo que quiero que... quiero que me acepte, que estemos por una vez charlando sin comentarios feos, y cada día que pasa sin que nos dirijamos la palabra es otro día que me siento desgastada o desanimada, pero se que no es bueno, no está bien que ella me trate así, estando ebria o no.-- Termine cerrando los ojos.--Y lo peor de todo, es que nunca sentí esto, con nadie, ni siquiera con Mónica que fue lo más cercano a un "Casi algo" que tuve. Con Mónica era atracción sexual, a la primera de cambio que la ví hacer algo que no me gustó, corté de raíz mis sentimientos por ella, con Valentina no puedo por más que lo intente... no se que mierda me pasa...

Hice una mueca de desgano, negando e intentando no hundirme en mi miseria.

No tendría que estar pensando en ésto, yo vine acá para laburar, no para mendigar.

Otta buscó mis ojos, manteniendo una leve sonrisa.

--Lo que te pasa con Valentina no parece ser una simple atracción sexual, no sólo deseas a Valentina... Ella tal vez, te gusta.-- habló sonriendome.-- Pero pones su felicidad sobre la tuya y eso no siempre es algo bueno, y está bien que estén distanciadas, así puedes pensar, pero llegará el momento en el que ya no podrás ni querrás seguir pensando, y ahí, tendrás que hablar con ella sobre tus sentimientos para tranquilizar tu mente, y esperar sus disculpas.

--Pero hace dos semanas que estoy acá, no me puede gustar en dos putas semanas.

--El amor no conoce de tiempos.

--El amor es una mierda.

--No, no lo es.-- contesto palmeando mi cabeza y riendo.

--No me gusta, nunca me sentí así por nadie, no sé lo que siento y no sé si quiero seguir sintiéndolo... por dios, extraño los tiempos en los que mi única preocupación era que no me creezca un árbol en la panza por comer una semilla.

Heredera de La VerdadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora