Lo que no puedes tener
La desgracia lo persiguió de forma que nada saldría como él quería y terminaria equivocándose.
Frío. Hace frío y más frío.
Odio el frío.
Es agosto y, en Lima, el frío se siente en todos lados y más en sus pies por alguna razón.
Todo se veía nublado y triste.
A veces solo quería quedarse en su "casa", si es que podía llamarse hogar. Preso en ese palacio, sin poder salir a ver a su gente. Pero eso escapaba de sus manos y de las de su propio país. No podía darse el lujo de ser visto por cualquier humano, y mucho menos de interactuar con ellos, a excepción, claro está, de su presidente y de alguno que otro funcionario al mando.
Lo demás estaba prohibido para todos los países, o al menos para los del segundo y tercer mundo, las potencias tenían un poco más de libertad.
Bajo y se preparó para desayunar, ya después lavo los trastes y le llego una notificación de la ONU la reunión se iba a postergar para la noche, ya que la reunión pasada Usa y México tuvieron una discusión lo cual fue escalando más y más hasta que la sala se quedó llena de discusiones de parte de casi todos, gritos, murmullos, quejas lo normal.
No le desagradó de toda la idea de tener que viajar, podía salir al menos de esa prisión y ver una que otra cara conocida.
Simplemente se alistó, poniéndose un traje formal blanco y negro con una corbata roja. Se lavó la cara y observó sus ojos dorados como el oro. Consideraba que lo que más resaltaba de él eran sus ojos; lo hacían sentir un poco más seguro, su cabello rojizo y blanco, junto con la hoja verde que sobresalía entre sus mechones, le daban una apariencia distintiva. No era muy alto, pero tampoco se consideraba pequeño media 1,65 considerando lo normal.
Salió hacia el aeropuerto y tomó un vuelo directo a Estados Unidos. Nada fuera de lo normal; la mayoría de las reuniones se realizaban allí.
━━━━━✧❃✧━━━━━━
Llegó al aeropuerto y ya había un automóvil enviado por la ONU esperándolo. Nadie podía verlo; de por sí, el avión era privado y estaba manejado por personas que ni siquiera podían permitirse la curiosidad de mirar hacia los asientos traseros, al menos si apreciaban sus trabajos e incluso sus vidas.
Simplemente subió al vehículo y llegó rápidamente al edificio donde se realizaban las reuniones. Todo era tan común, tan rutinario. Solo seguir órdenes.
Después de dos horas, la reunión terminó. Algunos países se quedaron conversando entre ellos, mientras que otros simplemente se retiraron.
A excepción de el que ya tenía una rutina, y lo miro a lo lejos, él estaba allí dirigiéndose al lugar de siempre, tenía que subir a la azotea seguir con esa vista hasta que sintió como una mano lo sujetó encontrándose con unos rostros que conocía muy bien.
── Sabes un saludo no se le niega a nadie ── exclamó su amigo boliviano con una sonrisa.
──Puré deja de estar mirando al ruso y mírame a mí que yo estoy más bueno que él para empezar──Lo miro con una cara de complicidad el mexicano.
──Bien ahora que nos prestas atención te queríamos preguntar si podemos irnos todos juntos como buenos amigos que somos──Hablo el chileno.
──Sí, vamos── añadió el boliviano, aunque en su mirada se reflejaba cierta tristeza, pues ya no pasaba mucho tiempo de calidad con ellos.
ESTÁS LEYENDO
𝒜𝓂𝒶𝓇𝓇𝑒 𝑭𝒂𝒍𝒍𝒊𝒅𝒐
Fanfiction¿Hasta donde llegarías por amor? Perú estaba dispuesto a arriesgarlo todo. ¿Un amarre? No creía mucho en eso pero no podía apartar su mirada de aquel Ruso que ni por error lo miraba. Pero todo plan tiene fallas y ahora quien no podía apartar la mir...
