Elena finalmente sonrió.
Después de un tiempo habiendo esperado, ya estaba con él.
Finalmente podía esconderse en sus brazos.
Ella no podía parar de sonreír mientras acariciaba el cabello de Taehyung, y se preguntó por qué le había tomado tanto tiempo en regresar. Pero dejó de pensar en ello cuando sintió los labios de Taehyung chocar contra su mejilla. Estaba en el paraíso.
Luego, Taehyung soltó una risita y Elena abrió sus ojos para ver los ojos luminosos y la sonrisa radiante de la persona que amaba.
Después de eso, todo quedó en silencio. Taehyung comenzó a jugar con el cabello de Elena y llevó un poco de su cabello detrás de la oreja.
Elena lo miró a los ojos, pero Taehyung no le devolvió la mirada.
Con mucha calma, acortó la distancia que los separaba y plantó un beso en los labios del chico. Definitivamente había extrañado mucho hacer eso. El beso no era diferente de los que ya habían intercambiado antes, pero de alguna manera, se sentía especial.
Elena disfrutó cada segundo, pero se sintió triste cuando vio a Taehyung alejándose poco a poco.
Elena le sonrió, pero él no le sonrió de vuelta. Tenía una mirada seria y eso hizo que Elena se preocupara.
— Taehyung, ¿estás bien?
Él no le respondió y, en su lugar, le dio una sonrisa triste.
Elena tomó su mano, pero no sintió nada. No estaba sosteniendo nada.
Ella intentó mirar los ojos de Taehyung, pero este se estaba desvaneciendo. Elena estaba desesperada y trataba de mantener a Taehyung cerca de ella, como si así fuera a evitar que se desvaneciera por completo.
Al final, Taehyung se desvaneció y Elena comenzó a llorar; el chico al que más amaba se había ido de nuevo.
Cuando Elena se despertó rodeada por la oscuridad de su habitación, pensó que tal vez Taehyung no la amaba más.
Y tal vez esa era la razón por la cual él seguía desvaneciéndose.
