4- Feliz

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Estaba frío. Elena sentía frío.

El invierno había llegado, llevándose consigo la calidez del otoño.

Había hojas muertas por todos lados, pero lucían diferentes. No tenían esos típicos colores hermosos que las caracterizaban, esas sombras naranjas y amarillas. Estaban teñidas de colores oscuros, de negro y café. Lograban hacerte sentir triste con tan solo darles un vistazo.

Elena las miraba desde su ventana.

Aunque ella quería regresar a su cama, sabía que tenía que dejar la casa, así que decidió buscar algo que la abrigara y la protegiera del viento.

Ella movió varias prendas, hasta que se encontró con ese abrigo verde que utilizaba en cada invierno, desde varios años atrás. Ese abrigo era especial. Elena sonrió y deslizó sus brazos por las mangas del abrigo, sintiéndose calentita.

Ella tomó sus llaves y salió de casa para enfrentarse al mundo, una vez más.

Ese día, decidió no colocarse sus audífonos. Quería escuchar el viento chocando contra las hojas de los árboles, el sonido que emitía la nieve al ser presionada bajo sus pies y el cantar de los pocos pájaros que atravesaban el cielo azul.

Cerró sus ojos por un momento y sintió el viento chocando contra su rostro.

Cuando llegó, se sentó y cruzó sus piernas. Su mano buscó entre su mochila, y se encontró con ese sobre verde pastel. Ella retiró el sobre y se encontró con una carta. Las palabras aún se podían leer con facilidad. Ella comenzó a leerla, así como lo hizo los dos años anteriores.

22 de julio de 2017

¡Hola, Elena!

— Hola, Taehyung — Elena susurró en voz baja.

¿Cómo te sientes hoy? Espero que te sientas feliz. Ha hecho mucho frío estos días, ¿verdad? Por suerte, ¡tienes mi abrigo verde! Te ves tan bien de verde.

Elena miró el abrigo y sonrió con nostalgia.

Solo quería decirte que te extraño mucho. Es muy aburrido aquí, ¿sabes? ¡Estudiar es todo lo que hago! Casi nunca salgo de mi habitación, porque tengo que estudiar para todas mis asignaturas. Espero que estés disfrutando tu último año antes de la universidad, porque, créeme, es horrible. Aunque estoy aprendiendo muchas cosas nuevas. No puedo negarlo. Ser un estudiante de intercambio es lo mejor, aunque también tiene sus contras.

Por cierto, ¡solo faltan dos semanas! Dos semanas y por fin volveré a verte. El tiempo realmente vuela, ¿no crees? Cada día me pongo más y más ansioso. No te he visto desde el diciembre pasado. A veces deseo que estuvieras aquí conmigo. Mi compañero de habitación no es para nada divertido. Él siempre está en su mundo y solo me habla cuando quiere comer o necesita comprar algo. Te prometo que algún día vendrás aquí conmigo, Elena. Es muy hermoso, así como tú. La nieve ya está cayendo, y el paisaje es hermoso. Pero sería más hermoso si estuvieras aquí, a mi lado. Como sea, ¿cómo estás? ¿Tú y Jimin han ido a jugar videojuegos sin mí? Espero que no, me sentiría algo celoso jajaja. Espero que estés durmiendo bien, y que estés comiendo lo suficiente para no enfermarte. Tengo que irme ya, Elena. Tengo que seguir estudiando. Te escribiré pronto. 

Te amo, Elena. ¡Espérame, por favor!

Con amor,

Kim Taehyung.

No había ni terminado de leer toda la carta, cuando Elena había comenzado a llorar. Ella lloraba mientras sostenía la carta en sus manos.

Elena solo se podía preguntar por qué. ¿Por qué se tuvo que ir? Taehyung no merecía eso. Él merecía ser feliz. Él merecía el universo entero.

— Te amo, Taehyung. Te extraño — sorbió su nariz, al mismo tiempo que secaba sus lágrimas con la palma de su mano. — Te extraño mucho. Estoy usando tu abrigo, ¿ves? Ya no siento frío. Tu abrigo me da calor. Pero tus abrazos me daban el calor que yo necesitaba.

Elena no pudo evitarlo y sollozó en lágrimas una vez más.

《¿Por qué él? ¿Por qué no yo?》— pasó por la mente de Elena.

La verdad era que Elena no podría volver a sentir el cálido abrazo de Taehyung. No podría volver a besarlo, ni podría jugar con su cabello, o decirle cuánto lo amaba debajo de la luz de la luna. No podría volver a caminar junto a Taehyung, ni escuchar su risa, y todo por ese conductor ebrio. Ese estúpido conductor ebrio, que se estrelló contra él. Llevándose consigo su sonrisa y su vida. Él mató a Taehyung, pero también mató a Elena sin siquiera haberla tocado.

Elena levantó su mirada y la posó en el cielo azul. Volvió a bajar su mirada, encontrándose con la lápida de Taehyung.

Kim Taehyung 

1995 - 2017

Entonces, Elena se dio cuenta, como lo hizo hace dos años, que Taehyung estaba muerto, y esa era la razón por la cual no regresaba.

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GREEN ; TaehyungHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora