El mayor abrazaba con fuerza el cuerpo del menor mientras este lloraba escondiendo su rostro en el pecho de este. Acariciando su espalda con suavidad. El menor seguía desahogándose allí en los brazos del mayor, en ese momento no tenía pensado preocuparse por las miradas o comentarios que estaría haciendo la gente a su alrededor, y lo que más lo reconfortó fue el hecho de que el mayor lo abrazó justo después de que se encontraron sin decir ni una sola palabra.
—Mi padre sabe lo del video -contó el menor al despegarse un poco del pecho del mayor mientras comenzaba a limpiar las lágrimas que habían caído por sus mejillas.
Taehyung se sentó en una banca cerca de allí atrayendo al menor junto a él para que este se sentara allí. —¿Te dijo algo acerca de eso? -preguntó el mayor.
El menor asintió. —En la mañana indirectamente trató que yo le contara algo -contó.
El mayor suspiró. —Sino te presionó quiere decir que no se molestará contigo, seguro solo espera a que tú confíes en él para contarle -mencionó este mientras se cruzaba de piernas en su mismo lugar.
Jeongguk lo estuvo pensando por un momento, eso tenía todo el sentido del mundo. Taehyung tenía toda la razón, su padre debería estar en esa posición. Suspiró.
—¿Ese es el homosexual de la facultad? -escucharon a sus espaldas a un grupo de estudiantes pasar estar apuntándolos y señalándolos mientras en sus expresiones se notaba su desinterés en ellos. —¿Que hace ese tipo tan atractivo junto a él? ¿Será que también es un jodido homosexual? -soltó otro de ellos mientras continuaban caminando para alejarse.
Taehyung se paró de golpe, no dejaría que los insultaran de esa forma a sus oídos sin hacer nada. Pero el menor lo tomó fuertemente del brazo antes de que pudiera alejarse e ir hacer alguna escena. —No se merecen tu atención -el mayor se sorprendió de lo consciente y Maduro que era Jeongguk. Tenía toda la razón. No valían ni un segundo de su valioso tiempo. Se tranquilizó un poco suspirando y después tomó la mano del menor.
Jeongguk se dejó guiar hacia fuera de las instalaciones de la escuela recibiendo las miradas de literalmente todos los que pasaban por ahí, que hasta grababan con sus móviles. Imbeciles. -pensó Taehyung.
Jeongguk se detuvo justo a la entrada. El mayor lo volteó a ver enseguida con confusión en su mirada. El menor había recordado que sus clases aún no terminaban, y en esa semana estaban viendo los temas que vendrían en los exámenes semestrales.
—Aún no terminan mis clases hyung -le recordó este.
Taehyung vio la hora en su reloj y bufó para sus adentros. —Pasaré por ti cuando terminen, avísame -le pidió sonriéndole. El menor asintió y después se alejó despidiéndose mientras agitaba su mano.
El mayor volvió de regreso a su empresa para hacer algunas cosas pendientes por mientras como si fuera obligación iba cabizbajo caminando por los pasillos, pero en realidad estaba triste por no poder llevarse a Jungkook consigo. Se sentó detrás de su escritorio cuando llegó a su oficina después de recibir reverencias, saludos y más departe de sus empleados a lo que él respondía con cortesía.
Mientras tanto Jeongguk se encontraba caminando por los pasillos escondiéndose más que todo con su gorra para al menos tratar de cubrir su rostro y que la gente dejara de verlo.
En el almuerzo comió solo como normalmente, y cuando se estaba por levantar e irse a algún lugar solitario mientras que la hora libre que tenía terminara hubo alguien que le metió el pie, terminando por hacerlo caer de golpe al suelo. Alzó su mirada encontrándose con un tipo que no había visto por ahí nunca antes. No es como si fuera una persona muy social, pero si veía a alguien recordaba su rostro por alguna cosa en específico.
—De verdad que me das asco -soltó mirándolo desde arriba. —Deberías dejar la escuela, por tu culpa ahora tiene mala reputación -le informó agachándose frente a él. Después lo empujó devuelta en su mismo lugar haciendo que el menor estuviera de espaldas en el suelo. Notó como las personas se acercaban más y más a ver lo que sucedía, solo quería correr y esconderse para poder llorar.
Todos los veían desde arriba, mientras el menor se sentía inferior a todos y le dolía en el alma sentir las miradas de odio y desprecio hacia sí mismo, era muy lamentable su situación en ese momento.
—Dale una lección por ser un marica -espetó un chico entre la multitud.
El pelinegro sonrió para sus adentros. Pensándolo bien, no le vendría mal por lo menos estamparle un solo golpe. Se acercó al chico para tomarlo del cuello de su hoodie mientras notaba el miedo en su mirada, sonrió de lado al ver esa reacción. Le estampó un tremendo golpe en su pómulo demasiado cerca de su párpado y después otro más justo en la comisura de sus labios logrando que este sangrara al instante de recibirlo. Se levantó de encima de él viéndolo quejarse en el suelo cubriendo su rostro con sus dos manos y después salió de entre la multitud que lo seguía filmando.
—Ya se acabó el espectáculo, lárguense -mencionó este. Haciendo que todos le obedecieran al instante, porque si. Nadie desafiaba a ese chaebol de mirada fría y aterradora.
...
El menor caminó con lentitud hacia su próxima clase, donde estuvo detenido varios minutos pensando si debía entrar o no después de que subieran ese video a redes sociales donde no hacía nada por defenderse. Se sentía como un completo inútil en ese momento, solo quería desaparecer. Suspiró antes de abrir la puerta y entrar al inmenso salón donde se sentó en la primera fila de abajo notando las miradas de todos los presentes en él desde que entró. Se encongió de hombros en su mismo lugar bajando más la gorra en su rostro mientras estaba cabizbajo. Después de que el profesor entró la atención y miradas que le daban se esfumaron, la clase iba tranquila. Hasta que un chico alto, más que atractivo entró por la puerta donde todos fijaron su mirada al instante. Se oyeron murmullos de la mayoría de chicas al verlo caminar tan elegantemente por el salón y acercarse a los asientos.
Jeongguk notó al instante de quien se trataba, tragó saliva al solo pensar lo bien que se veía en vestimenta negra, con esos jeans ajustados rotos de las rodillas y la camisa negra mientras traía sus lentes de sol colgados por el cuello de su camisa. Pasó los dedos por su cabello haciéndolos hacia un lado, una acción sexy en opinión a todas las chicas allí.
Mientras tanto Min Yoongi que se encontraba en la última fila del salón hasta arriba veía con sorpresa al mayor entrar. Su mirada estaba fija en él hasta que notó como este se sentó junto a Jungkook.
El menor se tensó justo cuando este estuvo sentado junto a él. Volteó su mirada fugazmente hacia atrás encontrándose con la de Yoongi al instante. Tragó saliva. El mayor que estaba sentado junto al menor con emoción y gracia notaba todas las miradas hacia el. Al fondo se escuchaba los susurros de muchas.
—¿Por qué se sentó junto a él?
—¿Acaso también será gay?
—¿Será su novio?
Sin previo aviso pasó su brazo por los hombros del menor atrayéndolo más a su cuerpo para terminar acariciando con su mano suavemente su brazo. El menor abrió los ojos de par en par en ese instante volteando a ver al mayor que le sonrió tiernamente.
El mayor volteó su mirada hacia atrás cruzándola con la de Min Yoongi, le guiñó con diversión para regresar su mirada al chico junto a él.
—Creo que somos el centro de atención, que divertido -bromeó el mayor sonriéndole. Hablando más alto de lo necesario.
—Que lastima, es su novio.
Taehyung estaba más que satisfecho y su sonrisa lo demostraba. Después de haber visto ese horrible video en internet quiso regresar el tiempo para no haberlo dejado solo desde un principio. Jeongguk se dejó ser junto al mayor, se sentía seguro siempre al estar a su lado.
El mayor le quitó su gorra y desordenó su cabello con suavidad, un gesto demasiado tierno y personal. Jeongguk estaba más rojizo que un tomate desde sus orejas hasta sus mejillas. Pero le gustaba que el mayor estuviera a su lado así que sonrió de oreja a oreja.
Yoongi estaba que explotaba en celos, pero no podía demostrarlo sino quería ser señalado de igual forma que ese Jeongguk.
ESTÁS LEYENDO
𝙇𝙤𝙫𝙚 𝙬𝙞𝙩𝙝 𝙛𝙡𝙖𝙬𝙨; 𝙫𝙠𝙤𝙤𝙠.
Фанфикшн-Perdón -comenzó a negar varias veces mientras sus lágrimas salían y caían cada vez más por sus mejillas. -Prefiero que el sea más carismático que tú -sonrió su padre volviéndose a sentar en la silla a un lado de la camilla. Taehyung se sorprendió...
