—¿Qué tiene Jimin que no tenga yo? —pregunta directamente entre lágrimas, dejando desconcertado al chico al otro lado de la línea.
—Jungkook, ¿eres tú? ¿Estás bien? —pregunta Taehyung sintiéndose preocupado al escuchar el llanto ajeno.
—No lo estoy, nunca lo he estado desde que apareciste en mi vida —alza la voz y agarra una almohada para apretarla entre sus manos —¡no es justo! ¡Jimin también te hizo algo horrible! ¿Por qué él si y yo no?
—Jungkook cálmate por favor —pide mordiendo sus uñas —Jimin me hizo algo malo pero aún así siempre intentó compensarlo tratándome como si de verdad valiese algo. Incluso ahora después de que yo me fui sin más sigue demostrándome que soy lo que más ama y aprecia.
—¿Por qué a mi no me has dado una segunda oportunidad?
—Si te la he dado, estamos aquí ahora hablando y somos amigos, ¿no te das cuenta? —suspira y pasa una mano por su pelo —lo mío con Jimin es diferente... me ha hecho sentir muy bien siempre a pesar de sus errores.
Jungkook cuelga en ese preciso momento sin poder soportar más aquellas palabras. Estaba claro que sus lágrimas no cambiarían su pasado y mucho menos los sentimientos de Taehyung.
Demasiado en shock por la conversación que acababa de tener, Taehyung salió de la residencia dispuesto a ir a casa de Jungkook a por una explicación de por qué de repente se había puesto así. Ciertamente Taehyung pensaba que las posibilidades de que Jungkook sintiese algo por él eran inexistentes, por lo que no comprendió la razón de su llanto.
Tras un tiempo buscando, consiguió encontrar la dirección que una vez el azabache le dijo. Se sintió repentinamente nervioso cuando al llamar a la puerta se encontró con el rostro decaído del menor, quien ni se molestó en ocultar que había estado llorando.
—¿Qué haces aquí?
—Vengo a hablar contigo... antes en la llamada te he notado muy alterado y he pensado que sería mejor si charlásemos en persona.
—Pasa —Jungkook se hace a un lado y deja pasar al mayor, ya que con el frío que hacía no pensaba dejarlo fuera —ya te lo he dicho todo, no hay nada de lo que hablar.
—Si lo hay —se quita la bufanda y el abrigo y acompaña al contrario al salón, aprovechando para echarle un vistazo a dicha sala —me has pedido una segunda oportunidad y te la he dado, ¿qué es lo que hay de malo en eso?
—Taehyung estoy enamorado de ti —suelta de sopetón, viendo la expresión de sorpresa del castaño, pero es que de verdad que ya estaba cansado y no quería seguir ocultándolo —me gustas mucho. Incluso desde antes de que conocieses a Jimin te miraba por los pasillos.
—¿C-cómo?
—Lo que oyes. Quiero salir contigo pero sé que es imposible porque no sientes lo mismo. Por eso me dejo manipular por ti como hace Jimin —se maldice a sí mismo cuando nota sus ojos volver a humedecerse —soy un idiota, ya lo sé. Pero no he podido evitarlo y de verdad que yo también he tratado de olvidarte, pero no puedo. Y tú solo me haces caer más en tus redes cada vez que estamos juntos.
—Jungkook yo... no sé qué decir —baja la cabeza y muerde su labio inferior unos segundos —te aprecio y me agrada que seamos amigos ahora, pero a mi me gusta...
—No necesito que me lo repitas —niega con una triste sonrisa y se sienta en el sofá, ocultando su rostro entre sus manos —soy patético.
—No lo eres —se sienta a su laso y hace que lo mire —gracias por confesarme tus verdaderos sentimientos, intentaré ser más cuidadoso a partir de ahora.
—No —niega de nuevo, suspirando antes de pronunciar en voz alta aquello que tanto tiempo llevaba meditando. Pensó que tal vez después de confesarse algo cambiaría, pero estaba claro que no y ya se había cansado de luchar —voy a marcharme, volveré a Busan y buscaré un nuevo trabajo.
—Lo siento mucho. Siento que tengas que irte por mi, pero de verdad que no puedo corresponder lo que sientes.
—No es por ti, Taehyung —lo tranquiliza dedicándole una sonrisa —es por mi. Necesito pasar página y superar todo esto... creo que soy el único que sigue atascado en el pasado.
—Creo que los tres lo estamos —ambos se quedan en silencio un tiempo, aunque mantienen la mirada.
—Taehyung, ¿podría al menos besarte una última vez? —pregunta Jungkook en un susurro y bajando de nuevo su cabeza —está bien si no quieres, solo me gustaría saber qué se siente cuando nos besamos sin estar en la cama.
—Está bien —accede como último favor, volviendo a sentirse nervioso. Estaba siendo un tonto de película. Después de todo lo que Jungkook le hizo pasar, después de lo que habló con Jimin y después de prometerse a sí mismo mil veces no volver a rendirse ante el azabache, ahí se encontraba correspondiendo a ese beso en el que podía notar cada una de las emociones de Jungkook. No se opuso cuando el contrario juntó sus lenguas y tampoco se opuso cuando el beso se alargó más de lo que pensó. En cierto modo y a pesar de todo, sabía que Jungkook se arrepentía de todo lo que le hizo y esa era también su manera de decirle que le dio su merecida segunda oportunidad. Aunque el menor se fuese lejos, al menos Taehyung ya había cumplido.
El mayor estaba dispuesto a corresponder a cada uno de los besos que estaba recibiendo si con eso podía compensar el dolor que el corazón del contrario estaba sufriendo. No necesitaba una recompensa por lo que sufrió él mismo, pues Jimin ya se había encargado de hacer desaparecer cada pizca de dolor que Jungkook le había proporcionado en el pasado.
Jimin. Fue en ese momento que decidió separarse lentamente, dejando que Jungkook asimilase que ahí acababa todo. Era obvio decir que había estado pensando en Jimin todo el tiempo, aunque sabía perfectamente que él lo entendería, porque si por algo destacaba el que esperaba que volviese a ser su novio, era por lo comprensivo que era siempre.
—Jungkook, si algún día vuelves o quieres que recuperemos el contacto, que sepas que siempre voy a estar dispuesto a que seamos amigos —Taehyung sonríe tranquilo mientras acaricia su mejilla.
—Lo sé, gracias —ambos chicos se pusieron de pie y se acercaron a la puerta, manteniéndose en un silencio que resultó no ser incómodo —adiós Taehyung.
—Adiós Jungkookie —se coloca su abrigo y su bufanda de nuevo antes de marchar, pidiendo en cada paso que tarde o temprano Jungkook volviese a su vida de manera en la que ninguno de los dos saliese lastimado.
Extrañamente, se sentía demasiado bien por aquella despedida y no precisamente porque se alegrase de que el azabache se marchase, sino porque estaba feliz de que decidiese darse un tiempo para superar todo aquello y sentirse mejor. Además de que por supuesto se alegraba de que hubiesen quedado en buenos términos aunque quizá nunca más volviesen a verse, pero eso ya era cosa del destino.
Una sonrisa cubrió su rostro mientras algunas lágrimas silenciosas bajaban por sus mejillas, que ya se encontraban húmedas por los copos de nieve que caían de manera suave desde el cielo. Extrañaría al azabache. Lo extrañaría mucho a pesar de todo y no sabía si aquel sentimiento estaba bien o mal, pero ciertamente no le importaba lo más mínimo.
—Hasta siempre, Jungkookie —susurra girándose para mirar a lo lejos la casa el recién mencionado, encontrándose con aquella silueta que lo miraba desde una ventana.
Jungkook quiso observar por última vez al chico que tenía su corazón prácticamente en sus manos mientras este se alejaba, pidiendo él mismo porque tarde o temprano sus caminos volviesen a cruzarse cuando ambos estuviesen completamente bien y pudiesen afirmar sin dolor que eran amigos. Tenía la esperanza de que aquello pasase, pero por ahora necesitaba tiempo para olvidar y superar.
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I'm fine «MinV»
FanfictionTras haber dejado atrás su antigua vida, todo cambió radicalmente, incluso él mismo consiguió liberarse de la pesada carga de su conciencia y pudo tomarse la libertad de hacer lo que realmente quería, cosa que agradecía a pesar de seguir extrañando...