11 de diciembre del 2004
JACK
Cuando me desperté seguía en el armario, entre abrí el armario, ya era de día.
Oí unos pasos, cerré un poco más la puerta del armario sin cerrarla por completo.
Eran varias personas con pistolas en la mano, vestidos de negro.
Una de ellos se acerco al armario, se dio cuenta de presencia.
—Hola.- Murmuro.
No contesté.
—¿Qué haces aquí?- Pregunto, me percaté de que era una policía, lo supe por su placa.
Me encogí de hombros.
—¿Vives aquí?
Asentí.
Me tomo de la mano.
—Ven.
—¿A dónde?- pregunté.
—En el camino te diré.- Explicó.
—No quiero ir a ninguna parte, me quiero quedar aquí.- Repuse.
—Es por tu bien.- puso su mano en mi hombro —No te puedes quedar solo.
Agaché mi cabeza, recordé que era verdad, ahora era un niño ingenuo solo en este mundo.
Asentí.
La policía me llevo al auto, me llevaron a un orfanatorio, y allí me dejaron.
Una señora se acerco a mí.
—¿Eres el nuevo?- Pregunto.
Asentí.
—Ven te presentaré.- Me tomo de la mano y entramos a un salón donde había más niños.
—Chicos.- Llamó su atención con un aplauso —Les presento a su nuevo compañero, desde hoy será
uno más de nosotros.
Algunos sonrieron, otros ni se inmutaron.
La señora se fue, dejándome ahí.
Me fui a la esquina, donde no tenía contacto con nadie. Me puse a lado de un mueble de madera,
me senté en el suelo abrazando mis piernas.
Un niño como de mi edad se acerco a mí, me miro como si fuera un alienígena. Y luego me sonrió.
—¿Cómo te llamas?- Me pregunto.
No contesté.
—¿Estas sordo?- Me pregunto nuevamente retándome con la
mirada —Te pregunte algo.
—No estoy sordo.- Lo empujé.
Cayó al suelo.
Lo fulminé con la mirada.
El me pateó en mi pierna por lo que me hizo caer al suelo.
Se empezó a carcajear.
—No le veo la gracia.- Dije aún en el suelo.
—Me caes bien.- Afirmo —Me llamo Spike. Spike Douglas.- Me extendió su mano.
Le sonreí.
—Yo Jack Bilyk.- Tome su mano.
—¿Amigos?- Pregunto.
—Amigos.- Sonreí.
Nos sentamos en una banca que había en el patio.
—¿Y has vivido aquí toda tu vida?- Pregunté.
—Supongo.- Suspiro —Desde que tengo memoria- Hizo una breve pausa— ¿Y tú por que estas
acá?- Pregunto.
Me encogí de hombros. No quería hablar de eso.
Él me miró insistente.
—Mis padres murieron.- dije quedito.
—Oh, lo siento.- Se lamentó.
Hubo un minuto de silencio.
—¿Te puedo confesar algo?- Pregunté.
—Sí.
—A los cinco años tenía una mascota llamada Spike.- dije en risas.
Spike me acompaño con las risas.
Pasaron días. Yo tuve que madurar de un día para
otro, gracias a Spike me pude acostumbrar más rápido a lo que ahora era mi hogar.
Estábamos en el patio hablando mientras jugábamos cartas.
—Jack...- Me habló una señora.
—¿Sí?- Pregunté.
—Ven un momento.
Me levanté y fui hacia donde la señora.
—Te buscan.- Dijo.
—¿Quién?.- Pregunté.
—Tu tío.
—¿Mi tío?- Pregunté azorado.
Yo nunca había oído que tenía un tío.
La señora me llevó a donde estaba mi supuesto “Tío”.
Era un señor de altura lo suficiente alta, pelo negro, barba y traía unas gafas obscuras.
No se parecía en nada a mi padre o mi madre.
—Señorita, se puede ir. Necesito hablar con mi sobrino.- Ordeno. Su voz era fuerte y grave, podría
atemorizar a cualquiera.
Me senté en una silla en frente de él.
—Tú eres el famoso Jack.- Dijo quitándose las gafas.
Asentí.
—¿Y usted mi tío?
Se empezó a reír.
—No seas tonto mocoso. – Dijo entre risas—Yo no soy tu tío. Digamos que soy tu nuevo amigo.
—No lo entiendo.- Dije confuso.
—Es muy fácil.- Dijo haciendo una mueca—Seremos amigos con beneficios.
—¿Beneficios? ¿En qué me beneficia que usted sea
mi amigo?- Pregunté.
—En muchas cosa, por ejemplo, olvídate de esteasqueroso orfanatorio y algo que tal vez te importe mucho, ¿Quieres venganza hacía los que mataron
a tu padre?- Preguntó encendiendo un cigarrillo.
Era una buena propuesta debo admitirlo.
Me encogí de hombros.
—Decídete, no tenemos todo el día.
—Bueno, sí.- Dije dudando.
—Bueno. Hoy mismo sales de aquí y harás todo lo que te diga ¿Okey?
Asentí.
—Pero con una condición.- Aclaré.
—¿Cuál?- Rodó sus ojos.
—También saca de aquí a mi amigo Spike.- Dije.
Me fulminó con la mirada.
—Estos niños de ahora.- Murmuró— Esta bien, lo haré.
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CRIMINAL.
NezařaditelnéNo es fácil cambiar tu vida por completo de un día para otro. Todo a lo que estas acostumbrada se te va de las manos, y no sabes cómo recuperarlo. Podrás encontrarte con gente buena, tanto como mala. Gente mala que parece buena y viceversa. Tu decid...