Narra Len:
Desperté sonriendo por recordar la maravillosa noche que tuvimos ayer con Rin. Ella todavía duerme, así que me decidí por traerle desayuno a la cama. Me levanté y lo único que me puse fue un bóxer con una sudadera y partí a la cocina, pero antes espiaré a mi hermanita y a Rinto, para después si es que veo algo comprometedor, los pueda molestar. Abro con cuidado la puerta, y veo a los dos tortolitos abrazados y durmiendo en una cama totalmente desordenada, y su ropa está desparramada por todo el suelo, vuelvo corriendo a mi pieza, busco mi celular, y vuelvo a la pieza de Rin. Enciendo la cámara del móvil y enfoco a la escena, ya tengo mi defensa por cualquier cosa que se les ocurra hacerme. O rayos me acordé de la penitencia, así que mientras se calentaba el pan, busqué el traje de maid, me bañé y después me lo puse. Ya listo el desayuno, me dispongo a llevarlo a mi pieza para sorprender a mi adorable naranjita. Toco la puerta y entro diciendo:
- ya tengo listo su desayuno, ama.
- ¿Quién eres? - dice medio adormilada - ¡a, Len!
- correcto ama, tome su desayuno - le dejo la bandeja con el desayuno a su alcance - o ama Rin, recuerde que me debe mostrar una foto que sacó ayer en la heladería.
- tiene razón señorita, pero, ¿y mi celular?
- se lo busco rapidamente.
Me pongo a buscar y lo encuentro en su chaqueta, se lo entrego y mientras mastica un trozo de su tostada, busca la foto, ella me entrega el celular y puedo observar a Miku y kaito sonrojados y besandose, sonreí, alfin ese bakaito tomó la iniciativa de declararse a Miku, menos mal que el instituto en el que estamos no ven mal que un sensei y un estudiante se relacionen amorosamente, de hecho, el grupo vocaloid es tan grande que lo conforman todos los integrantes del instituto, y este instituto al ser especial se rije con reglas igual de especiales por eso entre todos tenemos una gran cercanía, pero no cualquiera puede ingresar, de hecho es privado para así protegernos, porque claro, al ser vocaloid, es sinónimo de fama, que si nos descubren las consecuencias no serían bonitas.
Le entrego el celular a Rin y yo le digo:
- también tengo que mostrarte algo.
Saco mi celular, busco la foto y se la muestro a Rin, ella cambia su mirada de alegría a una de asombro y dice:
- mi querida pieza, esta hecha un asco de desordenada, ellos van a tener que ordenarla, o ya veran la paliza que les daré - toma un trago largo de jugo.
- ok, y tú tendrás que ayudarme a ordenar mi pieza, pues esta casí tan igual como la tuya.
- jejeje tienes razón.
- terminate tu desayuno - suena un pitido - ya esta listo mi pan. Voy y vuelvo para hacerte compañía.
Ya instalado al lado de Rin, empiezo a comer. Ambos terminamos muy rápido de comer. Yo retiré las cosas, después las lavé y guardé. Ya devuelta a mi pieza, Rin se había tomado el pelo y se puso una polera mía que le llegaba muy arriba del muslo, pero no dejaba ver nada. Ella había hecho la cama sola y ordenó la ropa que estaba desparramada en el suelo. Se veía tan sexy así, de hecho en este mismo instante tengo una erección, pero gracias al vestido no se notaba nada. Ella me mira y dice:
- te demoraste mucho lavando la loza, así que yo aproveché el tiempo y este es el resultado - de repente me mira fijamente y se empieza a reir, acaso se habrá dado cuenta de que me exité. Se acerca lentamente a mí moviendo pronunciadamente su cadera, se cuelga de mi cuello, se apega a mí, tanto que mi erección queda apretada por ella, se acerca a mi oido y susurrándome - si sigues mirandome así te excitarás más que ahora y tendrás una hemorragia nasal.
- te creo - río.
- creo que con lo que haré ahora, te va a pasar.
- ¿Por qué lo... aaahrrg - suelta uno de sus brazos de mi cuello y pasa su mano por debajo del vestido, me baja un poco el boxer para liberar mi erreción y ella toma mi miembro y empieza hacer movimientos que me llevan literalmente al paraiso, ya lo suficientemente excitado, me lo suelta y me dice:
- seré mala y te dejaré con las ganas.
- o Rin eres cruel... - siento que algo corre por mi nariz, me toco y es sangre, así que corro hacia mi mesita de noche, busco el algodón y al encontrarlo me pongo dos trozitos en mi nariz al terminar le digo a Rin que está muerta de la risa:
- ya Rin, ya lograste tu oscuro propósito, ¿Feliz?
- si, y mucho - dice riendose - me voy a bañar, pero tendré que quedarme con esto puesto al terminar, porque el par de tortolitos sigue durmiendo en mi pieza.
Ella se dirijía al baño y yo la seguí silenciosamente porque se me ocurrió una pequeña venganza para ella.
Me quedé al lado de la puerta del baño, para escuchar la señal para entrar que es cuando empieza a correr, pero me decidí ir a buscar un condón corriendo, si es que me decido a "violarla" en vez de vengarme de ella. Llegué a tiempo porque cuando llegué al lado de la puerta del baño, empieza a correr el agua al instante, así que abro suavemente la puerta y veo a Rin de espaldas apunto de entrar a la ducha, así rapidaments cierro la puerta detrás de mí y me dirijo corriendo hacia ella, paso mis manos por debajo de sus brazos y tomo sus pechos que ahora que los he explorado, me doy cuenta que no son tan pequeños como aparentan ser, por lo menos alcanzan justo en las palmas de mis manos. Ella sorprendida dice:
-¿Qué demonios pa... - no alcanza a terminar, porque empiezo a apretar sus pezones, y a ella se le escapa un gemido, y sigo asi por largo rato, pero la suelto, le beso el cuello y le digo al oído:
- mejor bañate para que te enfríes, que las mejillas las tienes ardiendo guapa.
Salgo corriendo y lo único que alcanzo a escuchar es un 《Len, eres un...》. Voy al pasillo y se me salen las lagrimas de la risa, pero después tendré que disculparme con Rin porque de verdad debe de estar muy enojada.
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El verdadero amor de mi vida es... ¡mi hermana!
RandomLen kagamine, un chico de 15 años, es muy muy cercano a su ''hermana'' Rin Kagamine de su misma edad, y son tan iguales que parecen gemelos.Él se ha llegado a cuestinar si su amor es de hermano o de... tan solo pensarlo lo aterra, con el paso del ti...
