Margaret

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Para esta persona no tuve que viajar mucho. Luego de 500 kilómetros llegué a un lugar repleto de espectaculares caballos, me recibió una mujer de lo más amable y hermosa.
Me ayudó a instalarme y me contó un poco del lugar. Era una finca de caballos de carreras, pero tenía un secreto.
Me presento a los caballos y ayudantes, me mostró como vivian y un entrenamiento de uno de sus mejores animales. También me contó que pronto tendrían una importante carrera, de la cual dependía toda la finca.
Día tras día, me enamoraba más de el ambiente y los animales. No quería que terminara, pero solo me quedaba un día allí.
Nos levantamos temprano y llevamos al caballo a un hipódromo. Siempre había creído que los hombres tenían que ser quienes montaran a los caballos de carreras, y fue así como me explico que tenía que hacer para poder participar.
" carrera tras carrera, es una odisea. Tengo que hacerme pasar por hombre para poder participar, las mentes cerradas no permiten que una mujer corra aquí, pero eso va a cambiar hoy. Después de todo, hay que hacer lo necesario para sacar a mis caballos adelante".
Fue así como se preparó, y montó al majestuoso caballo. Pese a las críticas, logró salir a delante y ganar la carrera. Dejándome claro un mensaje cautivador.
- A pesar de las críticas y la adversidad, nunca debemos bajar los brazos.
Luego de la carrera volvimos a la finca y antes de partir, me dio un consolador abrazo, junto a Strom, una yegua Blanca como la nieve, para poder agilizar mi viaje.
Jamás te olvidaré, por el hermoso mensaje que me dejaste y por la mejor yegua que jamás vi.
Con cariño, tu amiga de cabalgatas.

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