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La boca de Min Yoongi se estiraba con gracia en torno al miembro de Kim Seokjin y este se preguntó cómo diablos se las arreglaba para no ahogarse con tanto. No que quisiera presumir, que podría, por supuesto. Quizá, barajó un pensamiento fugaz, el hombre debe practicar con su cepillo de dientes e inmediatamente agradeció no ser él el de la boca llena, o se habría atragantado ante la chistosa ocurrencia. Tosió para disimular la risa. Divertido, imaginó al jodido Director y Jefe de Inteligencia de SIN, todo correcto y perfeccionista, trabajando en su reflejo nauseoso para venir a comerle la verga en la sala de juntas. ¿No era eso una picardía?

La suerte del apostador, es que supo que esto no sería apenas una felación. Y tuvo que rendirse a las manos de Min Yoongi que manosearon su culo de un modo que parecía querer algo, pero como si no supiera qué. Magnánimo, o lo más digno que pudo teniendo en cuenta que su paliducho trasero estaba al aire, dio una directriz seca e instructiva. Heteros, pensó, desconociendo las maravillas de la próstata. Por eso, se dijo, no salía con tipos de armario o casados. Min Yoongi ni siquiera le gustaba, si venía al caso. Accedió a la oferta apenas porque… ¿en serio alguien se niega a una mamada? Se compadecía de quién sí; él nomás se bajó los pantalones, se pajeó un poco y para cuando estuvo duro le indicó a Min Yoongi que se arrodille y chupe. 

Tan impersonal como sonaba, no dejaba de ser sexo. Gratis. Y placentero a nivel físico –porque lo que Min Yoongi no tenía de experiencia, lo tenía de entusiasta— y mental… ¡Cuánto iba a regodearse por cogerle la boca al insoportable Jefe de Inteligencia! De ahí que, motivado por esta victoria privada –o no tanto, porque daría cuenta a su amigo Im Jaebeom del hecho—, acarició la cabellera oscura de Min Yoongi, como transmitiéndole al otro su disfrute, y felicitándolo por el desempeño. Aunque enseguida tuvo que advertir:

—Cuidado con los dientes.

El solícito mamador se retiró para comentar como una trivialidad.

—El sabor no resulta del todo desagradable.

—Cállate y traga, aquí solo ocupo yo las palabras ¿mmm?

Vio, con extrañeza, como los ojos de Min Yoongi se oscurecían complacidos del dominio que otorgó a Seokjin antes de cerrarlos y seguir con su tarea. Los labios finos brillaban de saliva y de pre semen, y ¿cómo resultaban entrañables las rosadas mejillas, que se ahuecaban cuando chupaba? ¿Podía lo erótico armonizar con algo tan insignificante —para él— en el sexo como lo es la ternura? Tuvo que soltar algo que sonara moderadamente displicente, para espantar el precario indicio de intimidad. Por amor a Dios, esta era la primera vez que tenían un intercambio más allá de los insultos y las indirectas plagadas de desprecio, ¡mente al acto, Kim! Se reprendió.

—Si te portas bien, te doblaré en esta mesa de juntas y te lo haré duro y fuerte, ¿mmm? –y al término de lo enunciado, se lamentó de no poder cumplirlo porque no traía condones  y dudaba que Min Yoongi lo hiciera.

No faltaba mucho para que se viniera, de todos modos, y aunque no tenía planes de avisarle a Min Yoongi, para ver de qué bando era –tragadores o remilgados— se retiró un instante. Se obligó a no echarse a reír, y su voz no cooperó en ocultar su diversión, cuando dijo:

—Te ves hermoso esperando a que te la dé. Abre más, colega.

Le abrió la boca con el pulgar, satisfecho de ver que el otro era así de receptivo. Habría hecho un buen culo que cogerse a diario, sino fuera tan estúpido. Y si Seokjin no estuviera interesado en alguien más. 

Con la mirada fija en la pared, evocó, sin reservas ni consideración para quién babea y aspira su pene, al muchacho transferido y casi pudo detallar el precioso bochorno de este mientras Min Yoongi despotricaba vaya a saber qué hoy durante la reunión. ¿Acaso el insensible jefe de Inteligencia se olvidó de sus inicios? ¿No recuerda este cuánto influía en su actuar la pasión desmedida por la profesión, cuando los ideales y la moral altísima gobernaban su vida? ¿O es que, como él mismo, se había rendido ya a una resignada vida laboral donde el único entusiasmo real era poder beberse un wiski a las nueve de la mañana como desayuno mientras su escritorio se copa de papelería que tendrá que, eventualmente, archivar sin resolver?

Do I attract you? [JinKook]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora