MICHAEL.
La semana continuo como era de esperar, ella la mayor parte del tiempo me ignoraba y se colgaba mirando las paredes en silencio. La situación me estaba volviendo loco, necesitaba a mi chica de vuelta, nunca perdí la esperanza de que abriera los ojos pero cuando no me reconoció se rompió una parte de mi alma. Siempre supe que era una chica dura y con carácter pero nunca creí que fuera herirme de la forma que lo hace cuando me insulta o trata con indiferencia, es un infierno.
Un mediodía cuando comíamos algo que ella encargo, (situación: cada uno mirando para distintas direcciones, sin hablar) la oi tragar y aclararse la garganta.
-Eh Mike…- ¿Mike? Nunca me habia llamado asi, gran cambio.
-¿Si?
-La habitación que tiene libros y pinturas…
-Es tuya, todas esas cosas.
-Nunca pinte bien.
-Tú siempre dices eso y yo siempre digo que pintas hermoso –torció el gesto asique agregue:- no pintas para vender o exponer, solo lo haces como pasatiempo, eso te calma y relaja.
La vi entrar la habitación por la que pregunto y decidí dejarla tiempo a solas, allí tenia cosas demasiado personales.
Mientras miraba televisión ella fue el patio cargando varias cosas en sus manos.
Al finalizar la película la curiosidad me estaba matando, asique me asome por la puerta balcón y la vi allí pintando, fui a buscar mi guitarra favorita y me senté en uno de los sillones un par de metros atrás de ella. Me trato de ignorar, pero la descubrí mirándome por el rabillo del ojo un par de veces.
-Me distraes.
-Pretende que no estoy aquí.
-Es difícil con tus ojos clavados en mi espalda.
Comencé a tocar la guitarra, mis dedos se paseaban armoniosamente por las cuerdas que conocía tan bien reproduciendo “I miss you” de Blink 182.
-Ahora es más difícil concentrarme.
-Es pintar y sale del alma, no tenes que concentrarte. Tu solo cállate, seguí pintando y escucha.-Se que refunfuño y seguramente contra su voluntad, me obedeció.
Estuvimos hasta el atardecer allí, Magali no se volvió a quejar ni abrir la boca, por mi parte moría de hambre pero no pensaba romper el momento que estábamos compartiendo.
Dio unos pasos hacia atrás, admirando su obra.
-Esta horrible.-Sentencio, vaya negatividad.
-Para mi es lindo.
-Para ti todo lo que hago es lindo.
Me acerque a su lado, observe su pintura como si pudiera entender algo de arte, la mire seriamente a la cara:- Tenes razón, esta horrible.
Me dio un puñetazo en el brazo.
-Ey te di la razón ¿Por qué me pegas?
-Porque dijiste que era horrible, no era necesario tanta maldad.- Apenas sonrio, yo rei por su bipolaridad y le tome la mano, me miro directamente a los ojos y lentamente la deje ir.
-¿No estás cansada de esta casa?-Asintió.- ¿Pues te gusta la idea de ir a caminar un poco y comer fuera?
-¿Solos?-La vi tragar saliva, se estaba poniendo nerviosa.- ¿Y si hay reporteros o fans?
-Va a salir todo bien, tu ve a cambiarte.
Cuando estaba por entrar al cuarto le pedí que me deje pasar antes así retiraba ropa mía y la dejaría cambiarse en paz. Me cambie rápido, ansioso por salir con ella.
Un pantalón apretado roto, mis botas, una camisa escocesa y mi campera de cuero, mi pelo era un caso perdido…debería teñírmelo de vuelta.
Cuando sali del baño Magali al mismo tiempo lo hizo.
Llevaba el pelo recogido, maquillada resaltando sus ojos y se aplico algo de color en los labios, un vestido suelto azul tan oscuro que parecía negro y destacaba la palidez de su piel.
Mierda, era tan hermosa.
MAGALI.
Michael se encontraba frente a mí, me miro de arriba a abajo y la expresión de sorpresa no se borraba de su rostro.
-Deberías cerrar la boca.- Le aconseje, lo tome desprevenido y se paso una mano por el pelo alborotándoselo y cerro la boca.
Viajamos en su auto, estábamos en callados asique encendió la radio. La situación era rara, ósea supuestamente éramos pareja de varios años y se sentía como una de las primeras citas.
-para ti, es una primera cita tonta si no recuerdas.
Mike nos llevo a… Mc Donalds, guau, realmente se esmero el estúpido en escoger un romántico lugar para una primera cita.
Cuando me estaba por bajar me interrumpió, diciendo que no comeríamos allí que pediría comida para llevar. El auto se estaba inundando del olor a hamburguesas y estaba comenzando a morir de hambre, pero el colorido siguió manejando hasta llegar a la playa.
Nos sentamos en un banco y nos pusimos a comer, el ruido de las olas nos rodeaba, no pasaba nadie caminando por allí era realmente tranquilo.
-¿Quieres bajar al mar?- Pregunto luego de un buen rato de terminar nuestra cena.
-Nos vamos a ensuciar.
-La ropa se lava y nosotros podemos bañarnos.- Dijo mientras me tomaba una mano y me llevaba.
De noche y junto al mar estaba bastante fresco, termine abrazándome a mi misma hasta que el me tendió su campera, no la quise aceptar pero él decía que estaba bien. Al colocármela pude sentir un dulce perfume.
-¿En qué piensas?
-En nada… ¿Tu estas pensando en algo?- Le pregunte por obligación.
-Disfruto del momento.
Caminamos hasta que me empezaron a doler las piernas, el insistía con cargarme pero en esto no me iba a convencer.
Cuando llegamos a la casa me acompaño hasta la puerta de mi cuarto, acerco su cara a la mía y con una de sus manos me acaricio la mejilla.
-Aléjate.
-No, quédate así y disfruta.
Sus manos tomaron mi cara y con sus pulgares rozaba mis cachetes, me miraba con intensidad a los ojos, lo vi descender hasta mi otro centímetro más y ladee un poco la cara. No quería besarlo y él se detuvo.
-La pase bien.- Dijo antes de depositar un suave beso en mi pómulo, mi boca se abrió levemente.- Me gustas Magali.- Sonrió con tristeza, coloco otro beso sobre mi frente.- Buenas noches.
Se fue al living donde dormiría y yo me acosté con la cara hirviendo.
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Una verdadera Amnesia
FanfictionMagali se levanta al lado de Michael Clifford, no recuerda ni como llego ahi, ni quien es el... No recuerda sus ultimos 2 años de vida..,comienza a crearse una nueva personalidad totalmente diferente, y Michael hara todo lo posible para no perder a...
