Capitulo 16

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Juliana había dejado que los médicos evaluaran a Valentina que solo estaba un poco deshidratada y tenía un golpe en la mejilla, pero de resto estaba bien.

Jacobo y Sergio habían insistido en interrogarla mientras tenía los recuerdos de lo ocurrido frescos. Habían logrado atrapar a Jonny, pero León se había escapado en su flamante Ferrari y había una orden de captura con su nombre y el de Helena Carvajal, luego de lo que Gonzalo había contado y las pruebas que habían encontrado en la residencia de estos, que estaba vacía cuando los agentes habían llegado.

Juliana les había dicho que le dieran un rato para que se calmara. Ella no había querido acercarse, demasiadas cosas que explicar y Valentina no tenía fuerza para eso.

Así que luego de que acabaran de charlar con ella, la rubia se dispuso a irse por fin.

Juliana entonces se acercó mirándola con cariño.

-¿Estás bien?

Valentina tenía una mirada indescifrable.

-Me duele un poco la cabeza al estar tanto tiempo sin las gafas-Contestó llevándose los dedos al puente de la nariz.

-Val... ¿quieres que te lleve a casa?

-¿Qué es casa? Ya no tengo idea de nada...-Miró hacia un lado-¿Por qué me mentiste...?-Preguntó entonces-¿Por qué te acercaste a mi sabiendo que estabas metida en todo esto...? ¿Fue por la investigación? ¿En algún momento te sentiste atraída hacia mí, Juliana? -Explotó Valentina con rabia. Juliana no la culpaba, estaba cansada, había sido vejada y maltratada.

-No, ojos azules. Nunca te mentí sobre eso, yo...-Suspiró-Déjame llevarte a casa y hablaremos en el camino.

Valentina negó.

-No quiero ir a casa-Comenzó a caminar hacia la salida y la morena la siguió.

-Tienes que descansar un poco-Le dijo Juliana caminando a su lado y Valentina la miró de reojo.

-No, quiero estar sola, Juliana.

-¿Quieres que llame a alguien más para que te lleve...?

-No-Se detuvo-Quiero escuchar lo que tienes que decir-Se miró distraídamente los dedos de las manos. Tenía las uñas sucias-Y necesito una ducha urgente.

Juliana la llevó hasta un sedán del 98 de color negro, el auto que tenía asignado en su trabajo y que usaba solo cuando no estaba en una misión.

Se preguntó si Valentina habría estado alguna vez en un auto tan poco glamoroso.

Se subieron en silencio y Juliana puso algo de música para quitar un poco la tensión.

Se moría por explicarle todo a Valentina, se moría por decirle que había sentido que su alma dejaba su cuerpo cuando había pensado que estaba muerta al escuchar ese disparo, se moría por decirle que la amaba y que quería una vida junto a ella.

¿Pero tendrían futuro realmente?

La miró de reojo, tenía la camisa y el pantalón, arrugados y tenía ojeras. Parecía realmente cansada. Y, aun así, la morena pensó que era la mujer más hermosa del mundo.

Tanto así, que no pudo evitar mirar su cuello con lujuria cuando Valentina apoyó la cabeza en la ventana con cansancio.

Deseaba pasar sus labios por ese cuello, deseaba sentirla cerca, susurrarle que no permitiría que nada ni nadie pudiera hacerle daño.

La veía tan vulnerable...

Pero Juliana sabía que era solo algo momentáneo.

Aunque Valentina Carvajal fuese callada y reservada, no era una mujer vulnerable ni mucho menos débil. Tenía una pasión y un fuego interior que hacía que Juliana se agitara y que una calidez se instalara en su pecho.

November Rain (Juliantina)(Terminada)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora