03 de Julio de 2030
— Nada es fácil desde ahora, lo que les acabo de contar apenas es una pequeña parte del infierno que viví, lo que viene a continuación me sigue dejando un sabor amargo en la boca, quisiera olvidar todo eso que tuve que pasar pero es imposible, los recuerdos de esas tragedias están grabadas en mi cabeza. Aun me queda mucho camino que recorrer, la misión aun no acaba, mantengo la fe de encontrar algún sobreviviente, tengo que hacerlo...
Ahora todo era una carrera contra el reloj, el grupo debía llegar al subterráneo en dos días, era lo que duraría la comida pues en la huida se perdió una gran parte de esta. Richard estaba nervioso, su mirada se posaba de derecha a izquierda tratando de captar algún peligro, la situación era delicada, si una horda de Revividos los atacaba iban a estar en problemas.
El grupo logro alejarse un par de kilómetros del refugio, Richard empezó a confiar mas en su suerte hasta que la naturaleza decidió joderle la vida, el cielo se había nublado totalmente y estaba apunto de desatarse una tormenta.
—Hay que encontrar un lugar grande para protegernos de la lluvia—Dijo Richard al grupo— si ven algún lugar avísenme.
La lluvia empezó a caer lentamente y el frio empezó a propagarse rápido, Arik logro ver un edificio a la lejanía y el grupo se encamino hacia alla. Algo que le pareció raro a Richard es que desde que salieron del refugio no se habían encontrado a ningún Revivido, no le dio tanta importancia al asunto después de todo era mejor asi.
El alivio de Richard acabo muy pronto, la entrada al edificio estaba siendo bloqueada por unos cuantos muertos, Richard contó 24 en total, las municiones eran escasas y no podian darse el lujo de gastarlas pero por otro lado debían entrar en ese edificio o si no el frió al caer la noche los mataría a todos. La lluvia no los iba a esperar y desato toda su furia, ahora mas que nunca debían entrar en ese edificio.
—¡Al diablo Richard, no voy a morir aqui!—De pronto apareció Martha que llevaba consigo a una chica sujetándola fuertemente por la muñeca—Esta perra me debe la vida, ¿no te molestaría que muriera por mi, verdad?
—No vas a darle a esa chica de carnada—Richard se puso en medio de la mujer—¿Te has vuelto loca?
—El tiempo se agota Richard, pronto caerá la noche.
—¡Señor Richard porfavor no lo haga!—Suplico la chica.
—Tic, Tac, Tic, Tac, el tiempo corre Richard.
Richard empezó a sentir el frió que le invadía el cuerpo y le congelaba la sangre. Arik y Bill estaban observando lo que estaba pasando, Arik estaba deduciendo que era lo que estaba por pasar a continuación y su intuición no le fallo, el silencio de Richard lo decía todo. Richard le dio la espalda a Martha y le pidió al grupo que rodearan el edificio, en el momento en el que los Revividos se alejaran de las puertas debían correr con todas sus fuerzas. Martha ato los brazos y las piernas de la chica lo mas rápido que pudo, y la arrastro hasta estar a una distancia considerable, los Revividos notaron su presciencia y empezaron a acercarse poco a poco, Martha se alejo corriendo mientras que la chica gritaba y trataba de zafarse de las cuerdas.
El grupo de muertos por fin dejaron la entrada despejada y todos salieron corriendo a máxima velocidad, a mitad de camino la chica empezó a gritar mas fuerte y a pedir ayuda, ya habían empezado a devorarla. El grupo se situó en el ultimo piso el cual era una sala de fiesta, entraban todos perfectamente.
A Arik le molesto que nadie haya dicho nada antes aquel horror, el chico se levanto y se paro frente a Richard.
—¿Que mierda fue eso Richard?
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The Zombie Holocaust
Science FictionEl mundo es devastado por criaturas que se desplazan muertas, a las que los humanos han llamado "Revividos". Arik es un chico de 15 años que junto a su hermano sufrieron la pérdida de su seres más amados, lo que hizo que el chico hiciese una promesa...