Capítulo 37

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GABRIELA

El día había pasado y ahora mismo estábamos en el coche yendo hacia mi casa. Mis hermanos iban hablando de lo que al parecer iba ser un tema para una larga temporada, Alex, pero no les estaba haciendo caso para nada, estar medio sorda ayudaba debo admitir.

No tardamos demasiado en llegar a casa, me despedí de Marcos y entré. No quería comer, la verdad es que no tenía hambre, por lo que me fui directamente al estudio a dibujar, eso me ayudaría a despejar la mente. Empecé a dibujar hasta que mi madre entró en el estudio, sentándose en la silla y mirando para mí.

"¿Te encuentras bien?" preguntó "Si, ¿por?" cuestioné, frunciendo el ceño "Como no te quedaste a comer..." empezó "No tengo hambre, solo es eso, no te preocupes." aseguré "Es imposible no preocuparme por ti, eres mi hija." respondió "Lo soy, no te lo voy a negar, pero ahora mismo te niegas a mi felicidad."

"Gabriela... Debes entendernos." pidió y negué, porque no tenía que hacerlo realmente "No lo puedo hacer, puede ser que entienda en parte el porqué de cómo reaccionéis así, pero vuelvo a decir, Alex no me haría nada que me haga sufrir de nuevo." insistí "Y pretendes que lo perdonemos por eso. No es fácil Gabriela."

"Lo sé, no voy a negar que es difícil, pero es mi vida y puedo decidir qué hacer con ella. Nadie va a podrá evitar que esté con él." le aseguré "Nunca dejaste de quererlo ¿no es así?" preguntó, luego de unos segundos en silencio "Pues no, nunca lo dejé de amar, y de eso me doy cuenta ahora."

"Mira, entiendo porque estés algo enfadada por cómo reaccionamos ayer, sobre todo tu padre, pero debes entenderlo, él más que nadie de nosotros, quitándote a ti, es demasiado terco y odió verte como se te veía. Le hicieron daño a su pequeña y ya es demasiado que no hiciese nada en contra de él en cuanto se enteró." dijo mi madre "Pero ya no soy esa pequeña."

"Sabemos que no lo eres, pero debo admitir que eso todo que te pasó con los chicos y sobre todo con Alex, nos hace temer que te vuelvan a hacer daño." informó y negué, porque sé que nadie me haría nada, mucho menos ahora con Alex a mi lado "Nadie me hará nada mamá, al parecer doy miedo como para que alguien se atreva a hacerme daño, además está que me sé defender yo sola, no necesito tener a los gemelos pegados a mí todo el rato."

"Ellos te quieren demasiado, solo te están cuidando." aseguró "Pero son insoportables a veces, sobre todo ahora que parece que se aliaron para hacerme la vida en la universidad imposible." la informé "¿Que hacen?" preguntó con curiosidad "Me vigilan, según ellos para controlar a Alex y evitar que me haga algo. No sé desde cuando se aliaron para eso."

"Por ti harían cualquier cosa." confesó y negué, porque no necesitaba a mis hermanos cuidándome las espadas por Alex "Pues no es necesario que lo hagan, te lo digo en serio. Estoy bien, soy feliz como no lo he sido por años."

"Siempre te faltó él." musitó mi madre y asentí, porque al final era cierto "Exacto, con eso no digo que no haya sido feliz con vosotros, pero algo le faltaba a mí vida, y os guste o no, ese era Alex." confirmé "Mira, te voy a dar el voto de la confianza, tú sabrás lo que haces. Intentaré que tu padre lo vea de esta manera, pero no te aseguro nada."

"No hace falta que hagas nada, estoy segura de que se dará cuenta. Déjalo que lo asimile a su manera." dije, porque sabía que, en algún momento, lo asimilaría "Si es lo que quieres, lo haré. Pero ahora respóndeme una pregunta."

"¿Cuál?" pregunté "¿Tu abuela sabía algo?" cuestionó y mantuve mi rostro igual "¿Por qué lo dices?" inquirí haciéndome la loca "No sé, no se sorprendió tanto como nosotros." respondió y me encogí de hombros "Pues no se lo dije, asique dudo mucho que lo sepa."

"Bueno, ¿segura que no tienes hambre?" preguntó una vez más "No de verdad, y estoy bien para que no vuelvas a preguntar." dije antes de que preguntase "Pero tienes que tomar las pastillas."

El Amor de mi Vida [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora