Capítulo 5

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GABRIELA

No tardamos nada en llegar a casa y en cuanto lo hicimos me despedí de Marcos. Cuando mis hermanos y yo entramos mi madre le estaba dando de comer a mi abuela. Mis hermanos se van a sus habitaciones para dejar las cosas mientras que yo voy a junto a ellas, porque era raro que le estuviese dando de comer ahora.

"Hola mamá. ¿Quieres que te ayude con la abuela?" pregunté "Hola Gabriela, no, no es necesario que me ayudes." aseguró "Venga mujer, deja que ya se lo doy yo." insistí cogiendo la cuchara que tenía en mano "No hace falta de verdad, debes de tener que hacer otras cosas."

"Pero tengo tiempo para eso." contesté y me puse yo a darle de comer, era lo mínimo que podía hacer para ayudarla. "Oye, ¿qué le haces dando de comer a estas horas a la abuela?" pregunté, porque normalmente, la abuela comía antes para después acostarla "Hoy le tocaba ir al médico y hace poco que llegamos."

"¿Y qué le dijeron?" pregunté sin apartar la mirada de mi abuela "Pues nada, que sigue avanzando y no saben cómo hacer que vaya más lento." respondió "Bueno, seguro que encontrarán la manera de frenarlo un poco al menos." dije a pesar de que no creo que lo fuesen a conseguir "Eso espero, pero ahora voy a ponerme a hacer de comer."

"Mamá, no es necesario, la hago yo cuando acabe de darle de comer." protesté "Debes estar cansada Gabriela, no te voy a dejar hacerla." afirmó y negué "Si que lo vas a hacer, tú también debes estar cansada. Déjame a mi hacerlo por favor." pedí y escuché como suspiró "Está bien, pero solo por esta vez."

No tardé demasiado en acabar de darle de comer y luego de eso me puse a hacer de comer. Mientras el agua se estaba hirviendo mi madre y yo fuimos a cambiar a mi abuela y a meterla en la cama para que se tomara una siesta. Podía ver que mamá estaba cansada y yo la verdad también estaba algo cansada, pero en este momento no me importaba para nada, era lo de menos que yo estuviese cansada.

"Oye mamá, si quieres ir a dormir puedes ir, te llamo cuando la comida esté hecha." dije "No te preocupes por eso Gabriela, estoy bien." aseguró y rodé los ojos, porque después siempre decían que la terca era yo "Se te nota cansada, deberías ir a descansar un rato, aunque sea."

"Lo haré más tarde." dijo "Claro que sí, de eso me encargaré yo." aseguré "Está bien." Acabé de hacer de comer y llamé a mis hermanos para que bajaran a comer. Luego cuando terminamos mis hermanos recogieron la mesa, le dije a mi madre que se fuese a dormir un rato y en cuanto lo conseguí limpie todo para que no tuviese que hacerlo mi madre luego.

En cuanto terminé de limpiar me puse a estudiar un rato hasta que llegó mi padre. Eran las cinco de la tarde y era hora de la merienda de mi abuela, por lo que la fuimos a levantar para darle la merienda y las pastillas que se tenía que tomar.

"Gabriela, déjame esto a mí, sal un rato, te hace falta." dijo mi padre y negué "No es necesario papá, estoy bien." afirmé y ahora fue él el que negó "Lo sé, pero te estoy pidiendo que salgas a dar una vuelta. Seguro que Marcos estará encantado de salir a dar una vuelta."

"Si, puede ser." dije "Venga, sal un rato, te hará bien." aseguró "Pero no quiero dejaros para que hagáis todo en lo que se refiere a la abuela." insistí "Lo sé, pero tú debes salir, esto no es algo que te afecte a ti directamente." respondió y negué, porque sí que lo hacía "Claro que me afecta, mamá está cansada, tú estás cansado de trabajar. Yo puedo ayudar."

"Tus hermanos también pueden." contestó "No es necesario que ellos lo hagan, son muy jóvenes para tener que aguantar esto papá." dije "Tú también eres joven, sal y disfruta del día. Son las seis y media. Tu madre y yo nos encargaremos de esto, no te preocupes." aseguró "Está bien, pero si necesitas cualquier cosa me llamas al móvil sin dudarlo."

El Amor de mi Vida [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora