No se porque le dije todas esa cosas a alma, la verdad es que estaba muy cabreado, verla reírse y coquetear con otro, me daban ganas de ahhhhh matarla dios, no se que me pasaba, me estaba convirtiendo en un poseso, me había entrado unos terribles celos al ver como ese maldito infeliz le coqueteaba sin descaro a mi mujer, por dios pero que cosas decía, meses atrás ni siquiera la reconocía como mi mujer, no sé qué es lo me estaba pasando. Estaba en mi despacho tomando un trago, la verdad es que no tenia sueño, alma se había encerrado en su recamara, mañana hablaría con ella no debí decirle las cosas que le dije, la verdad es que me había dejado llevar por la rabia del momento y estaba arrepentido, como se me había ocurrido llamarla zorra.
Alma
Hacia una semana que no hablaba con Venicio, después de la discusión del evento nos habíamos, ignorado claro que el había querido hablar con migo pero no se lo había permitido, sus palabras me habían dolido mucho. No podía creer que el pensara todas esas cosas de mi, así que había decidido no darle importancia, y centrarme en mi vida y mis sueños, que el pensara lo que quisiera ya no importaba. Hoy era viernes había prometido salir de fiesta con Elisa y Britania después del trabajo claro que no me pude negar ya que estas me convencieron de acompañarlas alegando que necesitaba distraerme un rato y disfrutar de la vida, porque estaba amargada, reí por sus ocurrencia, quedamos en ir a un pub muy concurrido. Salí del trabajo y me dirigí a casa a tomar un baño y a arreglarme para salir, y rezando por no encontrarme a Venicio allí.
Estaba por Salir de casa para ir al pub, Elisa, Britania y sus amigos me iban a esperar allí, me sentía algo emocionada nunca había ido a un lugar así, parecía una adolecente de 15 años, que se escapaba de su casa para ir de fiestas solo esperaba pasarla bien, me había esperado en arreglarme la verdad es que me agradaba lo que veía en el espejo.
Llevaba puesto un vestido negro que se ajustaba a mi cintura, tenía un escote moderado, este me llegaba más arriba de las rodillas, había delineado mis ojos, y les había puesto sombras oscuras realzando mas mis ojos grises, con unos labios rojos y unos enormes zapatos de tacon.
Llegue al pub, estaba atestado de gente, entre en medio de varias miradas masculinas, sonreí yo nunca había causado eso en los hombres, busque con la mirada a mis hermanas, ellas estaban al otro lado del salón sentadas en una mesa con varios chicos, me acerque y salude.
- ¡Hola!
- Hermanita, pensábamos que no ibas a venir y que nos habías dejado plantados dijo Britania.
- Lo siento se me izo un poquito tarde. Dije sonriendo
-Ella izo una señas con la mano restándole importancia,-Eso no importa, lo importante es que estas aquí, ven que te presento a unos amigos.
-El es Max, un amigo de la universidad dijo señalando a un chico moreno de ojos café,
El es Alejandro, el novio de Elisa, mire a mi hermana y ella me sonrio encogiéndose de hombre, negué con la cabeza por no haberme contado ese detalle.
Y por ultimo dijo esta sonriendo con malicia, este es Eliot, hermano de Max, el chico rubio, de ojos verdes se acerco a mi con una sonrisa de esas que derriten a cualquier y me dio un beso en la mejilla susurrándome en el oído
-Hola, preciosa, gusto en conocerte.
Mire a mis hermanas con la cara mas rojo que un tomate, estas reían a carcajadas, dios pero que vergüenza.
-Ven siéntete hermanita, antes que Eliot se arroje y te secuestre dijo Elisa.
-Ya compórtate Elisa dije sonriendo, dios que vergüenza me van a hacer pasar estas dos.
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Corazon en guardia
Любовные романыVenicio Redford, un hombre mujeriego, frio, ambicioso, pero extremadamente guapo. Alma Brown, una mujer inteligente, de buen corazón, pero la menos agraciada de sus hermanas. Que pasara cuando sus padres la obliguen a casarse con un hombre el cual...