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El funeral de SeokJin fue un par de días después de su muerte.

TaeHyung sujetó la mano de Jungkook (quien había prácticamente corrido a la salida de la escuela para estar allí a tiempo) fuertemente durante toda la ceremonia. Jimin y Yoongi no fueron. No porque no considerasen a SeokJin un amigo, sino porque Jimin tenía que ir donde sus abuelos y Yoongi visitar a un familiar enfermo en el hospital de su ciudad natal. Aun así, enviaron todas sus condolencias a Irene y un par de ramos de rosas.

Asistió a la ceremonia un montón de gente que se consideraba amigo de de SeokJin, pero los cuales no le había visto en bastante tiempo. Todos intentaban darle consuelo a los padres con palabras vacías y copiadas de viejos libros, que sabía TaeHyung no iban a funcionar. Irene, sin embargo, no era consolada por nadie. Ella parecía alejarlos en cuánto se acercaban. Tal vez era lo mejor en aquellos momentos.

Cuándo todo término, TaeHyung vio a su amiga acercarse a Jungkook y él, sus ojos cristalizados y sus mejillas humedecidas. No era el mejor de sus días y TaeHyung tampoco había esperado que lo fuese.

Era extraño observar como la hermosa y sonriente novia que había visto un par de días atrás se había convertido en un ser tan triste y desolado, sobre todo para el pelirrojo.

"¿Puedes quedarte conmigo hoy en mi departamento, TaeHyung? No creo poder soportar otra noche durmiendo sola" Suplicó con voz quebrada, una lágrima cayendo por uno de sus ojos.

El chico no lo pensó más de dos segundos.

"Está bien... Yo solo le preguntaré a mi mamá" Contestó "¿Puedes quedarte con Irene mientras la llamo, Kookie?" Pidió mirándolo y notó que Jungkook también parecía conmovido.

El menor asintió lentamente. TaeHyung lo abrazó fuertemente y deposito un tierno beso en sus labios antes de irse.

Tal vez no era el momento adecuado para sonreir, pero si algo había aprendido de la muerte de Jin era que la vida era muy corta, así que lo hizo de todas formas.

Su madre le permitió, pero aun así debía ir a su casa para buscar sus múltiples medicinas y algo de ropa para dormir.

Cuando regresó a donde estaban su mejor amiga y su novio sintió un profundo dolor en su corazón trasplantado y rechazado. Irene estaba abrazando a Jungkook, llorando sobre su hombro, como si en cualquier momento fuese a derrumbarse.











Tras despedirse de Jungkook con un largo beso, ir a casa, guardar las miles de medicinas que necesitaría para evitar el rechazo de sus múltiples órganos y sus dosis requeridas de insulina, empacar ropa en una vieja mochila, llevar algunos crucigramas y despedirse de sus padres y hermanos, se dirigió al pequeño departamento de su pequeña mejor amiga sintiéndose nervioso por el hecho de estar rompiendo completamente su rutina.

En cuánto entró no pudo evitar sentirse atrapado y ligeramente ahogado.

El lugar era realmente estrecho, y el saber que debería dormir en aquel pequeño sofá en medio de aquella aun más pequeña sala no lo reconfortaba.

Habría corrido tanto como sus pies lo permitieran si no hubiese sabido que alguien justo en esta casa lo necesitaba.

Se colocó un short de pijama gris, una camiseta blanca y calcetines agujereados. Irene solo se había colocado su ropa interior rosa y una camiseta larga hasta las rodillas del mismo color, TaeHyung no discutiendo sobre esto. Ella siempre dormía de esta forma, y aunque al chico no le gustara tenía que soportarlo. Aquel era su departamento.

"¿Te molesta si hago algunos crucigramas? No estoy acostumbrado a no dormir en mi cama y los crucigramas mantienen mi cerebro ocupado."

"Está bien, Kim... Yo voy a-" Miró a todos lados del pequeño departamento, sus ojos quedándose fijos en la cocina "... Cocinaré algo" Susurró. Si TaeHyung no hubiese estado tan concentrado en las primeras preguntas de su crucigrama se habría dado cuenta de que la chica tenía la voz quebrada y lágrimas habían comenzado a resbalar por sus mejillas.

El chico de la ventana | kth & jjk Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora